Trump logra ‘el sueño’ de la independencia energética de EE.UU., por primera vez en 70 años

El presidente estadounidense Donald Trump saluda mientras aborda el Air Force One, el martes 3 de julio de 2018, en la Base Andrews de la Fuerza Aérea, Maryland. (Foto AP/Evan Vucci)

Redacción BLes – Estados Unidos alcanzó un hito histórico de relevancia global: logró la independencia energética por primera vez en 70 años.

En efecto, en el mes de septiembre la economía más grande del mundo exportó 89 mil barriles de petróleo más por día de los que importó.

Si bien anteriormente había registrado superávits semanales en la balanza petrolera, los datos publicados a fines de noviembre por la Energy Information Administrationdemuestran que por primera vez se alcanzó el superávit mensual.

Desde 1949, cuando el gobierno estadounidense comenzó los registros, no se había alcanzado este hito, tan buscado por las anteriores administraciones de la Casa Blanca, sobre todo luego de la crisis energética de 1973.

En ese sentido, empresarios y analistas destacan las políticas impulsadas por el presidente Donald Trump que permitieron que el mercado experimente un alza sin precedentes en la producción de petróleo.

“Este es un gran hito y uno que la administración de Trump debería estar orgullosa de marcar en el comienzo de la línea de llegada”, señaló Alfredo Ortiz, Presidente y CEO de Job Creators Network, una organización no partidista fundada por empresarios.

En los últimos años las compañías petroleras han innovado fuertemente para extraer crudo de formaciones que antes eran inviables desde el punto de vista económico.

El perfeccionamiento del ‘fracking’, las técnicas de perforación horizontal y de fracturación hidráulica de roca sumado a un contexto de precios del petróleo altos en gran parte de los años precedentes fueron en gran parte la base para que las compañías comiencen a experimentar extraer petróleo de formaciones de roca tipo shale ubicadas a grandes profundidades en diferentes partes del territorio estadounidense.

“¿Pero como llegamos aquí? El mismo enfoque que Estados Unidos ha capitalizado desde nuestra fundación: la innovación de libre mercado”, argumentó al respecto Ortiz en una columna publicada en Fox News.

Actualmente, se operan miles de pozos que producen hasta 3.2 millones de barriles desde la región Permiana de Texas y Nuevo México hasta el Bakken en Dakota del Norte y la formación Marcellus en Pensilvania, de acuerdo con los datos del gobierno estadounidense.

Esta revolución permitió que EE.UU. desplazara a Arabia Saudita como el primer productor a nivel mundial desde el 2013, pero fue recién en septiembre del 2019 cuando el país americano se convirtió, de hecho, en un exportador neto de petróleo.

Este escenario abre un nuevo panorama a nivel global ya que históricamente, la nación monárquica ejerció el rol de ‘swing producer’, es decir, tenía una influencia notable sobre los precios internacionales del petróleo (ya que goza de una enorme cantidad de reservas y capacidad de producción ociosa que le permiten alterar la producción de crudo según su conveniencia).

¿EE.UU. es el nuevo swing producer?

La flamante independencia energética de EE.UU. ha llevado a que algunos operadores y analistas argumenten que el mercado mundial podría tener un nuevo swing producer.

En efecto, a pesar de que los costos de producción en el territorio americano son considerablemente más altos que los de Arabia Saudita, sin lugar a dudas, la independencia energética de EE. UU. representa un cambio de paradigma en el que el país de Medio Oriente y sus socios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) no pueden mover el mercado con la misma facilidad que antes.

En este marco, es que especialistas del mercado resaltan las cualidades del presidente Trump para explotar el potencial de EE.UU.

“Trump está haciendo a Estados Unidos grande otra vez”, había adelantado a Bloomberg Joe McMonigle, analista petrolero en Hedgeye Risk Management y exmiembro del Departamento de Energía de EE.UU., cuando en 2018 el país había registrado una semana bajo independencia energética.

En ese momento, el portal financiero también entrevistó a Michael Lynch, presidente del Centro de Investigación Estratégica Económica y Energética, quien destacó que si bien “el cambio es gradual”, la OPEP ahora tiene que tener en cuenta esta nueva situación a la hora de analizar si baja la producción de petróleo para aumentar su precio.

“Estamos convirtiéndonos en el poder energético dominante del mundo”, afirmó al respecto.

Miguel Dias – BLes