Inmigración de EE.UU. deportó a más de 267.000 inmigrantes ilegales en 2019: el 91% eran criminales

Según el informe, el 91 por ciento de los deportados (243.000) incluían personas con condenas penales o cargos penales pendientes en el momento del arresto. Foto ICE.gov.

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por su sigla en inglés) arrestó a menos personas durante el año fiscal 2019 en comparación con el año anterior, debido en parte a que se reasignaron recursos para ayudar a manejar el enorme flujo de inmigrantes que llegaba a la frontera sur del país, informó el miércoles la agencia a través de un comunicado.

En el año fiscal -que terminó el 30 de septiembre- los agentes detuvieron a unas 143.000 personas, alrededor de 13.000 menos respecto al año pasado, mientras que deportaron aproximadamente unos 10.000 inmigrantes más que el año anterior, en total 267.258.

Según el informe, el 91 por ciento de los deportados (243.000) incluían personas con condenas penales o cargos penales pendientes en el momento del arresto. Los arrestos, sin embargo, cayeron a 143.000 de 159.000.

En el año fiscal 2019, estos detenidos y deportados fueron acusados ​​por de una variedad de crímenes violentos que incluyeron homicidio (1.900), secuestro (1.800), delitos sexuales (12.000) y asalto (45.000).

Captura de pantalla ICE.gov

Matthew T. Albence, Director Interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), explicó cómo la crisis sin precedentes en la frontera durante este año fiscal impactó en casi todas las áreas de las operaciones de la agencia, incluida la aplicación de la ley interna, la capacidad de detención, el transporte, los traslados, el personal, y gastos generales.

“No hay duda de que la crisis fronteriza, junto con la falta de voluntad de algunas jurisdicciones locales que optan por poner la política por encima de la seguridad pública, ha hecho que sea más difícil para ICE llevar a cabo su misión de cumplimiento interior ordenada por el Congreso”, expresó Albence.

El funcionario se refiere a que la policía local no ayuda a los agentes del ICE en las así llamadas ‘ciudades santuario’ como lo son Nueva York y Chicago.

“No importa dónde viva en los EE.UU., su seguridad se ve afectada por extranjeros criminales que vinieron ilegalmente a este país y ahora viven en sus vecindarios”, dijo Albence.

Las regulaciones de las ciudades santuario -impulsadas por funcionarios demócratas-protegen a los inmigrantes ilegales de los oficiales de inmigración y la deportación, mientras les permite vivir en los Estados Unidos ilegalmente, informa el medio Fox News.

Desde los primeros días de la presidencia de Trump, su administración ha luchado contra el concepto de ‘ciudad santuario’ al verlas como refugios de criminales y bandas de crimen organizado como la MS-13.

Por otro lado los cruces fronterizos están disminuyendo debido a la exitosa política llamada ‘esperar en México’. Miles de inmigrantes ilegales fueron enviados a México para esperar que los tribunales estadounidenses procesaran sus solicitudes de asilo, como determina la política de ‘esperar en México’ implementada por la administración Trump.

Además se han hecho tratos con Honduras, Guatemala y El Salvador para detener el flujo de migrantes provenientes de esos países.

Redacción BLes