El Papa pide por las víctimas de conflictos sociales en América Latina

El papa Francisco celebra la Navidad. EUROPA PRESS.

El Papa ha pedido esta Navidad por todos aquellos que sufren las guerras en Oriente Próximo y África, así como de aquellos que sufren el golpe de grupos extremistas en este último continente, al tiempo que ha rezado por las víctimas de los conflictos sociales que recorren América Latina.

Durante su mensaje de Navidad, ha invocado la paz al pedir que Cristo se haga luz en las “tinieblas” de los que sufren la guerra y los y las injusticias o los que “con la esperanza de una vida segura” están obligados a atravesar desiertos y mares “transformados en cementerios” pero se topan con el muro de la indiferencia.

“La injusticia los fuerza a sufrir abusos indecibles, esclavitudes de todo tipo y torturas en campos de detención inhumanos. La injusticia les niega lugares donde podrían tener la esperanza de una vida digna y les hace encontrar muros de indiferencia“, ha agregado el día de Navidad.

Francisco ha hecho estas declaraciones durante el tradicional mensaje a la ciudad y al mundo en el que también ha tenido palabras para cuantos son perseguidos a causa de su fe y especialmente “los misioneros y los fieles secuestrados” y para los niños de todo el mundo especialmente a los “abandonados y a los que han sufrido a causa de la violencia”.

Francisco se ha asomado al balcón central de la basílica vaticana y, acompañado por el presidente Emérito del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, el cardenal italiano, Renato Raffaele Martino, y por el limosnero, el cardenal polaco Konrad Krajewski, ha impartido a los 1.200 millones de católicos del mundo su bendición Urbi et Orbi.

En su mensaje, ha recordado la violencia que se vive en el mundo al hacer un repaso de los pueblos que están siendo golpeados por algún tipo de conflicto violento como Oriente Próximo: Siria, Líbano, Tierra Santa, Yemen, Irak, pero también por las situaciones en Venezuela, Ucrania, República Democrática del Congo y otros países de África. El Papa también ha mencionado a cuantos “caen víctimas de ataques por parte de grupos extremistas, sobre todo en Burkina Faso, Malí, Níger y Nigeria.

Oriente próximo

El pontífice ha hecho balance del 2019, como es habitual, y empezado su análisis de la situación geopolítica nombrando a Oriente Próximo. Sobre Siria ha lamentado que las hostilidades “que han desgarrado el país en este decenio” no cesen y ha instado a que se remuevan las conciencias de los hombres de buena voluntad, de los gobernantes y de la comunidad internacional para encontrar soluciones que “garanticen la seguridad y la convivencia pacífica de los pueblos de la región y ponga fin a sus sufrimientos“. Asimismo, ha pedido que Líbano pueda salir de la “crisis actual y descubra nuevamente su vocación de ser un mensaje de libertad y de armoniosa coexistencia para todos”.

De Tierra Santa, ha dicho que continúa la espera de tantos que, “incluso en la fatiga, pero sin desesperarse, aguardan días de paz, de seguridad y de prosperidad“. Igualmente, ha pedido que Cristo “sea consuelo para Irak, atravesado por tensiones sociales, y también para Yemen, probado por una grave crisis humanitaria”.

De este modo, también ha lamentado que varios países de América Latina estén pasando un “período de agitaciones sociales y políticas”. En concreto, ha instado a que Venezuela probada “largamente por tensiones políticas y sociales” y no le haga faltar “el auxilio que necesita”. “Que bendiga los esfuerzos de cuantos se están prodigando para favorecer la justicia y la reconciliación, y se desvelan para superar las diversas crisis y las numerosas formas de pobreza que ofenden la dignidad de cada persona“, ha agregado.

Ucrania

Sobre Ucrania ha señalado que aspira a “soluciones concretas” para alcanzar una paz duradera y también ha instado a que, en los pueblos de África, donde perduran “situaciones sociales y políticas que a menudo obligan a las personas a emigrar, privándolas de una casa y de una familia“.

Finalmente, ha pedido que haya paz para la población que vive en las “regiones orientales de la República Democrática del Congo, martirizada por conflictos persistentes”. En definitiva, el Santo Padre ha reclamado que los fieles se hagan “instrumentos del amor” de Dios y que se ablande el corazón del mundo “endurecido y egoísta”.

Diario Las Américas (A través de Europa Press)