Hipocresía socialista: Maduro desesperado agradece a Dios la dolarización de Venezuela

En una entrevista televisiva el dictador señaló que la dolarización actúa como una “válvula de escape” que aporta a la “recuperación y despliegue” de las fuerzas productivas. (EFE)

Luego de 20 años el dictador admitió que Venezuela está dolarizada y que es “normal” que ese fenómeno se esté dando en el país.

Nicolás Maduro recula y «agradece a Dios por la dolarización en Venezuela». Luego de 20 años con un férreo control de cambio que destruyó la economía y tras verse «ahorcado» sin ingreso de divisas, el régimen ahora cambia de opinión.

Durante más de dos décadas el chavismo impuso leyes, sanciones económicas y penales para quienes accedieran libremente al dólar, además con el control cambiario acabó con más de 10 200 empresas y devaluó el bolívar a su máxima expresión; sin embargo, ahora es Maduro, el mismo que dijo que el dólar era una moneda «sin respaldo» quien da gracias a Dios porque existe la dolarización en el país.

En una entrevista televisiva el dictador señaló que el fenómeno actúa como una “válvula de escape” que aporta a la “recuperación y despliegue” de las fuerzas productivas.

«Ese proceso que llaman dolarización puede servir para la recuperación y despliegue de las fuerzas productivas del país y el funcionamiento de la economía. Es una válvula de escape, gracias a Dios existe”; indicó.

Las declaraciones de Maduro causan repulsión en una sociedad que ha padecido los embates del socialismo y sus controles; pues miles de venezolanos han fallecido por la escasez de alimentos y medicamentos que causó el control cambiario, y el impedimento de que la industria accediera a divisas para poder importar insumos.

Fueron los régimenes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro los que destruyeron la economía del país y quiénes además le hicieron la guerra al dólar y a la comercialización del mismo. Crearon Cadivi, el Dicom, criptomonedas como el Petro, leyes penales contra el acceso libre a las divisas, hablaron de acceder a monedas extranjeras como el yuan, y todo, para disfrazar la devaluación y la fortaleza del dólar.

Tras verse con el «agua al cuello» por las sanciones internacionales; el chavismo se vio obligado a ceder y a permitir que los venezolanos comercialicen con dólares. Ya es habitual que en el país sudamericano se cobren en divisa estadounidense las consultas médicas privadas, los seguros, los servicios turísticos, los electrodomésticos, los inmuebles, las cuentas de restaurante, la educación privada, e incluso actividades comerciales como las compras en el mercado y el transporte.

Maduro dijo al respecto que “todas las economías del mundo están dolarizadas” de alguna manera, y que en el caso venezolano, cuya moneda gozó de vigor en la década de 1970, la situación no es nueva: “Siempre estuvo dolarizado (un sector de la economía venezolana), lo que pasa es que estuvo dolarizado con los petrodólares del Estado y ahora la autoregulación de la economía ha aparecido”, señaló.

Hay que recordar que durante estos 20 años de socialismo, el chavismo intentó «tapar el sol con un dedo» y llegó al punto de bloquear páginas web que estimaban el precio del dólar negro. Para Chávez y Maduro era un delito que cualquier ciudadano accediera libremente a divisas; de hecho se refería a la divisa como «el dólar criminal y terrorista de Miami».

Sin embargo, aunque el país se ha dolarizado, la verdad es que la mayoría de los venezolanos no tiene acceso a dólares, pues los salarios aún se mantienen en bolívares, siendo la moneda más devaluada de la región.

Actualmente según Dolar Today, el dólar se cotiza a 29 794,31 bolívares; lo que significa que el sueldo mínimo no supera los USD$ 5 al mes, mientras que la canasta básica ronda los 300 dólares.

De acuerdo con el ingeniero Aurelio Concheso, columnista del PanAm Post, «la liberación cambiaria no es más que una medida desesperada» tras «una hiperinflación de 1 304 494 % en un año, una contracción económica épica y en el contexto de un riguroso cerco de encaje legal que tiene a la banca asfixiada y sin posibilidades de prestarle a sus clientes así sea al cortísimo plazo».

Para el especialista, Venezuela no solo necesita una dolarización como se ha venido desarrollando en el país; sino que además es necesario que venga acompañada de una inyección masiva de recursos en moneda dura (dólares, euros o yenes), inversión privada, líneas de crédito comercial a importadores y préstamos de entes multilaterales.

La economista Alicia Sepúlveda explicó a PanAm Post que el levantamiento del control cambiario significaría dejar que la tasa de cambio fluctué libremente y permitir que todos puedan acceder y comercializar divisas.

En Venezuela más de la mitad de las transacciones son en dólares

Un estudio realizado por la firma Ecoanalítica y publicado por la agencia de noticias Bloombergreveló que más de la mitad de las transacciones minoristas se realizan en moneda estadounidense en un país donde los salarios están establecidos en bolívares y donde el sueldo no supera los 5 dólares mensuales.

La dolarización, que ha repuntado en el país, se da por la reciente relajación de los controles de precios. Sin embargo, los precios son tan elevados que quienes dependen de salarios en bolívares no los pueden pagar.

La crisis que vive Venezuela ha generado la migración masiva de venezolanos que enfrentan una situación económica sin precedentes. Más de cuatro millones han salido del país por no poder sortear la crisis humanitaria. De hecho, el repunte de esta dolarización también se debe a la dependencia que tienen miles de ciudadanos de las remesas que envían sus familiares desde el exterior.

Según lo informado por Leonardo Vera, economista y profesor titular de la Universidad Central, para un reportaje del diario El País, «en promedio, de acuerdo a los estudios, las familias venezolanas perciben, por concepto de remesas o pagos complementarios, unos 90 dólares al mes”.

«En enero de 2019, 100 dólares era una cantidad de dinero suficiente en Venezuela para los gastos de un mes. Hoy, 100 dólares apenas duran de cinco o seis días», señala el reportaje.

Mientras la situación no mejore en el país suramericano, los venezolanos deberán seguir enfrentando una economía improvisada donde solo los que tienen acceso a divisas logran sobrevivir, y quienes no, viven en la miseria, pues con el paso de los días los precios de los alimentos aumentan en dólares y en bolívares, disminuyendo no solamente la capacidad de compra, sino el poder adquisitivo de los ciudadanos.

Sabrina Martín – PanamPost