El Grupo de Puebla, entre la liberación de Lula y la renuncia de Evo

Dilma Rousseff, Alberto Fernández y Ernesto Samper en el encuentro del Grupo de Puebla en Buenos Aires. AP.

Los voceros del progresismo latinoamericano advirtieron que en la región ‘persiguen arbitrariamente a líderes y lideresas progresistas para obstaculizar sus proyectos políticos’.

El Grupo de Puebla, que reúne a expresidentes y personalidades políticas de la izquierda latinoamericana, concluyó su segunda reunión en Buenos Aires teniendo dos hechos significativos tanto al inicio como al concluir la cita. Celebraron la libertad de Lula de Silva y condenaron la renuncia de Evo Morales.

Teniendo como anfitrión al presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, la reunión se inició el pasado viernes. Ese día los presentes en la cita celebraron la libertad del expresidente de Brasil, Lula da Silva, quien envío un vídeo saludando el espacio y confirmó su regreso al ruedo político, ya que se dedicará a recorrer Brasil y anunció posibles visitas a naciones de América Latina.

La reunión concluyó el domingo al mediodía con un comunicado en el que se respaldaba a Evo Morales, pese a los señalamientos de fraude que ya había difundido la misión técnica de la Organización de Estados Americanos (OEA). Horas después, el Grupo de Puebla emitió un nuevo pronunciamiento para condenar lo que catalogaron de un golpe de Estado contra Morales.

Fundado en Puebla, en julio pasado, este nuevo espacio del “progresismo” latinoamericano no ha contado con un respaldo claro del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, quien no ha figurado en el “retrato de familia” ni siquiera cuando sesionaron en territorio mexicano.

En la reunión de julio la representación de López Obrador fue de carácter más política cuando decidió que le representara la dirigente de su partido Morena y senadora Yeidckol Polevnsky. A Buenos Aires, en tanto, se envió a un funcionario de segundo nivel de la cancillería, el subsecretario Maximiliano Reyes.

Fernández recibió a varios expresidentes en Buenos Aires, entre los que figuraban Dilma Rousseff (Brasil), Ernesto Samper (Colombia) y Fernando Lugo (Paraguay).

Además de posicionar a Fernández como referente, varias versiones dan cuenta de que en la reunión de Buenos Aires se evidenció el liderazgo en este espacio que juega el excandidato presidencial chileno Marco Enríquez-Ominami, quien rompió con el Partido Socialista para fundar en 2010 el Partido Progresista.

“Es imposible pensar en la paz sin igualdad. Mensaje fraterno y solidario de Alberto Fernández para todas y todos los chilenos que luchan por más derechos y una nueva constitución. Nos entregó ente mensaje en encuentro del  Grupo de Puebla”, indicó el dirigente chileno de izquierda.

En su declaración final, tras las sesiones en Buenos Aires, el Grupo de Puebla anunció que su próxima reunión se realizará en Colombia y asimismo enviarán una misión a dialogar con el Gobierno de Lenin Moreno, en Ecuador, con la finalidad según el texto de expresar su preocupación por la persecución política en ese país.

En relación con Cuba, el Grupo de Puebla celebró la reciente votación en la ONU que condenó el embargo de Estados Unidos “con una mayoría abrumadora de 187 países. Lamentamos que entre los únicos tres países se encuentre el Gobierno de Brasil así como la abstención de Colombia, que cambiaron sus posiciones rompiendo así una larga tradición latinoamericana de condena al bloqueo contra un país hermano”.

En relación con Chile, este nuevo espacio reivindica el derecho a la protesta, pero evitó enjuiciar los actos de violencia y de destrucción de infraestructura que han tenido lugar.

Finalmente, los voceros del progresismo latinoamericano hicieron un llamado “urgente” a la comunidad internacional para rechazar la articulación del poder judicial con los medios de comunicación que, en muchos países, “persiguen arbitrariamente a líderes y lideresas progresistas para obstaculizar sus proyectos políticos”. Se trata de una referencia a Lula y a los expresidentes de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y Ecuador, Rafael Correa.

Diario de Cuba