Organización financiada por el globalista Soros exige que EE.UU. recompense a los hijos de las inmigrantes ilegales con la ciudadanía estadounidense

En esta foto de archivo del jueves 8 de junio de 2017, el inversionista húngaro-estadounidense George Soros asiste a una conferencia de prensa en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Berlín, Alemania. (Foto AP/Ferdinand Ostrop, archivo)

La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) financiada por el polémico especulador húngaro George Soros exigió al Presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, que abriera las fronteras a las extranjeras embarazadas, que ingresen al país de forma ilegal.

Sin embargo, en este pormenor el mandatario estadounidense siempre ha demostrado una posición clara, como hace un año cuando citó al senador demócrata de Nevada en 1993, Harry Reid, quien expresó que “ningún país sano” otorgaría la ciudadanía automática a los bebés nacidos de madres inmigrantes ilegales, describió Daily Mail.

La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) financiada por el polémico especulador húngaro George Soros exigió al Presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, que abriera las fronteras a las extranjeras embarazadas, que ingresen al país de forma ilegal.

Sin embargo, en este pormenor el mandatario estadounidense siempre ha demostrado una posición clara, como hace un año cuando citó al senador demócrata de Nevada en 1993, Harry Reid, quien expresó que “ningún país sano” otorgaría la ciudadanía automática a los bebés nacidos de madres inmigrantes ilegales, describió Daily Mail.

“Si hacer que sea fácil ser un inmigrante ilegal no es suficiente, ¿qué tal ofrecer una recompensa por ser un inmigrante ilegal? Ningún país sano haría eso, ¿verdad?”, dijo Reid en aquel entonces.

“Si infringe nuestras leyes al ingresar a nuestro país sin permiso para dar a luz a un niño, recompensamos a ese niño con la ciudadanía estadounidense y garantizamos un acceso completo a todos los servicios públicos y sociales que brinda esta sociedad, y eso es una gran cantidad de servicios”, continuó diciendo.

“¿Es de extrañar que dos tercios de los bebés nacidos a expensas de los contribuyentes en hospitales administrados por el condado en Los Ángeles nazcan de madres extranjeras ilegales?”, preguntó.

Cada año, en torno a 250.000 inmigrantes ilegales tienen a su hijo en los EE. UU., reavivando la controversia sobre los impactos a largo plazo que esto produce en los sistemas de bienestar, los costos de la educación y otros impulsores de la deuda nacional, remarcó Daily Mail.

Exigencia de la ONG financiada por Soros

La organización no gubernamental exigió, a través de una carta dirigida a los funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), que dejen de hacerlas esperar en México la resolución de su solicitud de asilo, una vez que las interceptan en territorio estadounidense.

En este punto, cabe mencionar que la Constitución de los Estados Unidos garantiza que cada niño nacido en suelo estadounidense se convierte automáticamente en ciudadano estadounidense.

El recién nacido -denominado en ciertos círculos con el sobrenombre de ‘bebé ancla’-, permite a sus padres permanecer en Estados Unidos.

“El Centro de Derechos Fronterizos de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y la ACLU de Texas escriben para exigir una parada inmediata de la colocación de mujeres embarazadas y otras poblaciones vulnerables en la política de ‘Protocolos de Protección Migratoria’ (MPP) y el retorno de las mujeres embarazadas quienes han estado detenidos en México bajo la política de los Estados Unidos”, pidieron los abogados de la ONG en la misiva.

La iniciativa, que cuenta con el apoyo de la oposición demócrata -cuyos representantes también exigieron lo mismo en su día-, significó para algunos observadores independientes una estrategia que intentaría explotar una laguna en las leyes estadounidenses.

En ese sentido, cabe recordar que en verano, el senador demócrata Jeff Merkley envió una carta al DHS exigiendo que las embarazadas ingresaran inmediatamente a EE. UU. mientras esperan su audiencia para el asilo.

Asimismo, las estaciones migratorias mexicanas informaban que un número creciente de embarazadas estaba cruzando Centroamérica, con la esperanza de tener a sus bebés en suelo estadounidense, de acuerdo a NBC.

“Llegan más mujeres embarazadas o con bebés”, advirtió en aquel entonces el pastor Gustavo Banda, que opera un refugio en el Cañón del Alacrán de las afueras de Tijuana, señalando que sus orígenes son principalmente centroamericano y haitiano.

Cabe destacar que las organizaciones globalistas vinculadas a George Soros han sido expulsadas de varios países como Hungría o Rusia, acusadas de intentar socavar la soberanía, la economía y la identidad de las naciones a través de instrumentalizar la inmigración masiva y fuera de control, y otras formas de desestabilización.

La Fundación Open Society de George Soros gasta 150 millones de dólares cada año en financiar a grupos como la ACLU y la multinacional abortista Planned Parenthood, informó el Washington Post.

Redacción BLes