“¿De qué tienen miedo los demócratas?”, dice un político e historiador sobre el juicio político secreto a Trump

El presidente Donald Trump en un multitudinario el martes 31 de julio de 2018, en Tampa, Florida (AP / Evan Vucci)

El político, escritor e historiador Newt Gingrich aseguró el viernes que el proceso secreto de destitución del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump es inconstitucional e invita a preguntarse ¿de qué tienen miedo los demócratas?

En un artículo de opinión publicado en Fox News, Gingrich analiza el proceso de destitución del presidente Trump en base al testimonio de un agente de inteligencia que acusó al mandatario de presionar al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski para que investigar al demócrata Joe Biden y su hijo [bajo sospecha de corrupción] durante una llamada el 25 de julio.

Gingrich dice no entender por qué las audiencias del proceso se están llevando a cabo en secreto, a puerta cerrada y ocultas del escrutinio de los ciudadanos estadounidenses.

“Si tuvieran un buen caso, los demócratas lo expondrían con orgullo para que todos los estadounidenses pudieran conocer los hechos que los convencerían de apoyar el juicio político al presidente debidamente electo de los Estados Unidos”, aseguró el veterano político republicano que sirvió como portavoz de la Cámara de Representantes de 1995 a 1999.

Gingrich reprocha a los demócratas que una vez que el Informe Mueller exculpó al presidente del supuesto caso de colusión con Rusia no se hayan dedicado a hacer oposición en torno a los asuntos reales que preocupan a los ciudadanos, como la sanidad.

También rechazó las comparaciones que se están haciendo entre este proceso contra el presidente Trump con el que se llevó a cabo contra el presidente demócrata Bill Clinton en 1998.

“Después de todo, en 1998 nos enfrentamos con el informe del Asesor Independiente Ken Starr, que acusó al presidente Bill Clinton de ser culpable de 11 cargos, incluido el perjurio, que es un delito grave”, recordó.

“Sin embargo, cuando Mueller no usó la palabra ‘culpable’ ni una sola vez, la necesidad de una investigación terminó”, afirmó tajante.

Un caso que se desmorona

Gingrich recuerda cómo el anuncio del inicio del proceso de destitución de Trump se inició “antes de que los demócratas recibieran el informe del denunciante y antes de ver la transcripción de la llamada telefónica del presidente Trump con el nuevo presidente ucraniano”.

Además, poco después trascendió que el denunciante se había reunido con el equipo del demócrata de California, Adam Schiff, presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes que conduce la investigación.

“Luego resultó que no tenía conocimiento de primera mano de los asuntos que denunciaba”, dijo el veterano escritor.

“Luego resultó que había una serie de falsedades en la carta. Luego resultó que el denunciante era un demócrata al que no le gustaba Trump. Luego resultó que [el denunciante] había trabajado con el entonces vicepresidente Joe Biden en la Casa Blanca”, prosiguió Gingrich.

Las audiencias son secretas, solo si perjudican a Trump

El procedimiento que se está siguiendo es totalmente atípico en comparación con otros procesos similares a otros presidentes como Richard Nixon o Bill Clinton, explicó por su parte el periodista Marc Thiessen en un artículo de opinión publicado en el Washington Post y compartido por Fox News.

En el caso de Nixon, al abogado del presidente se le permitió estar presente durante las audiencias, se le dio acceso a todos los documentos y materiales presentados al comité, se le permitió interrogar a los testigos e incluso se le permitió llamar a los testigos y lo mismo sucedió con el proceso contra el presidente Clinton.

Sin embargo, en el juicio político al presidente Trump no solo no se le ha permitido esto, sino que todas las audiencias son secretas y no pueden ser compartidas con el público estadounidense.

Es más, según denuncia Thiessen, a pesar del secretismo del proceso, se están ‘filtrando’ a la prensa partes de los testimonios que parecen incriminatorios para el presidente.

“Pero la transcripción completa de la declaración de Taylor, incluidas sus respuestas a las preguntas de los republicanos que cuestionan sus acusaciones, permanece bajo llave”, escribió Thiessen.

“El abogado del presidente no puede verlo, mucho menos estar presente en la declaración para interrogar al testigo. Por lo tanto, los demócratas están filtrando información negativa sobre el presidente, al tiempo que restringen el acceso público a información potencialmente exculpatoria, mientras que le niegan el derecho de ver o cuestionar el testimonio en su contra”, añadió.

Y es que, de acuerdo con las declaraciones del líder republicano de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, republicano por California, “en 90 segundos, John Ratcliffe [Republicano de Texas] destruyó todo el argumento de Taylor [Bill Taylor, embajador interino de EE. UU. en Ucrania que declaró contra Trump esta semana]”.

Aunque Ratcliffe tiene prohibido hacer declaraciones sobre ello, McCarthy dijo a Fox News que este dijo que nada de lo que se está comentando dentro de la sala es digno de un juicio político.

“Lo único que descubres en este proceso es que toda esta información es como ese denunciante … todo es información de segunda, tercera y cuarta mano”, añadió McCarthy.

Por su lado, Gingrich concluyó que el proceso de destitución partidista del presidente Trump es inconstitucional, anti-americano e infringe la cláusula de debido proceso de la Carta de Derechos.

“Como vemos en Iowa, a los acusados de asesinato que son inmigrantes ilegales se les está dando más protección a su derecho al debido proceso que al presidente de los Estados Unidos”, concluyó.

Redacción BLes