Sirios llegan a Venezuela para proteger a Tareck El Aissami, buscado por EEUU

Según las investigaciones, El Aissami y su familia han ayudado a infiltrar a militantes libaneses de Hizbulá en el país. (Wikipedia)

Un grupo de guardias sirios habrían llegado a Venezuela para operar como equipo de seguridad de Tareck El Aissami, hoy vicepresidente del área económica del chavismo, quien está en la lista de los diez prófugos más buscados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).

Iván Simonovis, comisionado especial de Seguridad del presidente (e) Juan Guaidó afirmó que la presencia de este grupo sirio en Venezuela demuestra que los altos cargos del régimen no confían en los cuerpos de seguridad de ese país, por lo que buscan refuerzos y aliados internacionales.

El Aissami no es el único funcionario del chavismo que cuenta con un equipo de seguridad extranjero de su confianza. Nicolás Maduro está rodeado de militares y funcionarios de inteligencia cubanos que forman parte de su anillo de seguridad. Además, el régimen en sí estaría protegido y respaldado por los grupos terroristas colombianos, como las FARC y el ELN.

Según las investigaciones, El Aissami y su familia han ayudado a infiltrar a militantes libaneses de Hizbulá en el país. Además es calificado como un capo de la droga tras proteger al menos 140 toneladas de sustancias químicas que se cree se usan para la producción de cocaína, según un informe secreto publicado por The New York Times.

Debido a esto, el Gobierno de EE. UU. pretenden pagar entre cinco y diez millones de dólares para obtener cualquier información que permita la captura de El Aissami, según informó el portal ABC de España.

En 2017, el Gobierno de EE. UU. sancionó a El Aissami, a quien incluyó en su lista de «capos» del narcotráfico. Ahora la página del ICE lo califica como «prófugo de la justicia estadounidense». Según explicó el Departamento del Tesoro, su inclusión en la lista se debió al «importante papel» que ha jugado «en el tráfico internacional de narcóticos».

«Tareck Zaidan El Aissami Maddah ha ocupado posiciones clave en el gobierno de Venezuela (….) Utilizó su posición de poder para involucrarse en el tráfico internacional de drogas, lo que le valió la designación de Traficante de Narcóticos Especialmente Designado, junto a su socio Samark López Bello», manifestó entonces el Departamento de Justicia en su comunicado.

El Aissami: un cóctel muy peligroso

El Aissami es uno de los hombres con más poder del régimen chavista, pues cuenta con la potestad tanto de determinar gastos ministeriales como de expropiar empresas privadas. Además, está autorizado a emitir órdenes económicas que afectan desde impuestos hasta asignaciones de moneda extranjera para empresas estatales. Según las investigaciones realizadas, El Aissami no solo está implicado en la emisión de pasaportes diplomáticos para terroristas, sino que también es uno de los principales proveedores de la red de droga que Hizbulá opera en Europa.

Según el Departamento del Tesoro estadounidense, El Aissami ejerce control sobre aviones que despegaban desde una base aérea venezolana, lo que le ha permitido controlar las rutas de la droga que salen desde Venezuela.

Pasaportes ilegales para terroristas

El Gobierno de Hugo Chávez, con la ayuda de El Aissami, propició el tráfico humano en el mundo con la entrega ilegal de al menos 10 000 pasaportes venezolanos a ciudadanos de Siria, Irán y otros países del Medio Oriente.

El coronel venezolano Vladimir Medrano Rengifo, exdirector general de la Oficina de Identificación, Migración y Extranjería de Venezuela, dijo a El Nuevo Herald que al país suramericano llegaban al menos 800 personas mensualmente —entre mayo del 2008 y octubre del 2009— con pasaporte ilegal.

El Aissami, cuando fungía como ministro de Relaciones Interiores, le ordenó que no deportara a los ciudadanos que ingresaban al país con documentos irregulares, alrededor de 10 500 personas. «Los pasaportes eran legítimos, de curso legal, pero las personas que portaban los documentos no eran realmente venezolanas», explicó.

En 2015 un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), identificado como Misael López Soto, quien supuestamente fue consejero de la embajada venezolana en Irak, confesó que fue testigo de cómo el Gobierno venezolano entregó documentos diplomáticos a terroristas del Medio Oriente.

López explicó en un video que empleados de la embajada venden visas, pasaportes, cédulas de identidad y certificados de nacimiento venezolanos a personas de Siria, Palestina, Irak y Pakistán que pagaron entre 5 000 y 15 000 dólares para obtener los documentos “bajo la mirada complaciente de las autoridades diplomáticas venezolanas”.

Las declaraciones de López Soto coinciden con detenciones de ciudadanos que han sido capturados con pasaportes venezolanos. En 2003 fue detenido en el aeropuerto de Heathrow, muy cerca de Londres, Hasil Mohammed Rahaham-Alan, quien viajaba con un presunto pasaporte venezolano y llegó en un vuelo de British Airways.

Su vuelo partió de Caracas e hizo escalas en Colombia y Barbados. Con él llevaba una granada en su equipaje lo que ameritó la evacuación del terminal y el movimiento de militares.

En 2008 el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió un comunicado en donde aseguró que “es extremadamente preocupante ver que el Gobierno de Venezuela emplea y provee refugio a facilitadores y recaudadores de fondos de Hizbulá”.

Esto porque Ghazi Nasr al Din (cédula de identidad número 18.190.527), quien estuvo solicitado por la Interpol, sirvió supuestamente como encargado de Negocios de la Embajada de Venezuela en Damasco, Siria, y fue nombrado posteriormente director de Aspectos Políticos de la Embajada de Venezuela en el Líbano. Actualmente aparece en el Consejo Nacional Electoral como elector desde Damasco, Siria.

Según la revista brasileña Veja, fuentes declararon en 2015 que Nasr al Din presuntamente mantenía una red de fabricación y distribución de pasaportes venezolanos auténticos que eran proporcionados para ocultar las verdaderas identidades de los terroristas.

El Centro para una Sociedad Libre Segura, con sede en Washington, publicó en 2014 un trabajo titulado: Canadá en guardia: Evaluando la amenaza de Irán, Venezuela y Cuba a la seguridad inmigratoria. Allí los autores aseguran que Venezuela emitió al menos 173 pasaportes venezolanos a islamistas radicales que buscaban entrar a Norteamérica.

Los autores de este informe, Victoria Henderson, directora general del Instituto de Canadá de Análisis Social y Económico (ISEA); Fernando Menéndez, investigador del Centro para una Sociedad Libre Segura (SFS, por sus siglas en inglés) y Joseph Humire, director del SFS, vinculan a El Aissami, quien estuvo al frente del Ministerio de Interior entre 2008 y 2012, y presuntamente habría creado una red de lavado de dinero para encubrir el financiamiento a grupos extremistas del Medio Oriente. Además, aseguran que durante años, El Aissami ha estado ingresando terroristas iraníes a Venezuela.

Sabrina MartÍn – PanamPost