Naciones Unidas engaña sobre la producción de alimentos y el cambio climático

El sol se pone sobre campos de canola cerca de Botrivier, en la provincia del Cabo Occidental en Sudáfrica, el 28 de agosto de 2019. (RODGER BOSCH/AFP/Getty Images)

Un amigo nuestro cita un refrán de la profesión de abogado cuando describe las acciones de los alarmistas ambientales dentro y fuera de las agencias gubernamentales, incluyendo los esfuerzos de las Naciones Unidas para imponer restricciones cada vez mayores al uso de la energía y la libertad personal: “Si tienes los hechos de tu lado, golpea los hechos. Si tienes a la ley de tu lado, golpea a la ley. Si no tienes ninguno de los dos de tu lado, golpea la mesa”.

No hay mejor manera de describir los argumentos contenidos en el nuevo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC según sus sigla en inglés) de las Naciones Unidas, “El cambio climático y la tierra”, publicado justo a tiempo para influir en los debates de la 68ª Conferencia de la Sociedad Civil de las Naciones Unidas. Citando evidencia anecdótica en lugar de datos duros, el nuevo informe del IPCC pinta un panorama oscuro y preocupante sobre el estado actual y futuro de la producción agrícola y la disponibilidad de alimentos.

“El cambio climático, incluido el aumento de la frecuencia y la intensidad de los extremos, ha afectado negativamente a la seguridad alimentaria y a los ecosistemas terrestres y ha contribuido a la desertificación y la degradación de la tierra en muchas regiones”, afirma el informe.

“El calentamiento, agravado por la sequedad, ha provocado una disminución de las cosechas en algunas partes del sur de Europa. En base a los conocimientos autóctonos y locales, el cambio climático está afectando la seguridad alimentaria en las tierras secas, en particular en África, y en las regiones de alta montaña de Asia y América del Sur”, sostiene el informe.

Aquí, los alarmistas climáticos de las Naciones Unidas no hacen más que “golpear la mesa”, con la esperanza de que el miedo lleve al público a exigir “¡Acción contra el cambio climático ya!”.

Por supuesto, los medios de noticias falsas amplificaron con entusiasmo el informe alarmista. Por ejemplo, un titular de NBC News del 8 de agosto dice: “El cambio climático podría desencadenar una crisis alimentaria mundial, dice un nuevo informe de la ONU”. Muchos otros grandes medios de comunicación publicaron historias similares.

El mayor problema es que la tesis y los “hechos” del informe son totalmente erróneos, ¡y eso es todo un problema!

Por ejemplo, los propios datos de las Naciones Unidas muestran que los agricultores de todo el mundo están estableciendo nuevos récords de producción prácticamente todos los años. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación informa que en cada uno de los últimos cinco años se establecieron nuevos récords para la producción mundial de cereales, que se compone de los tres alimentos básicos: maíz, trigo y arroz.

De hecho, World-Grain.com informa que en 2016 la producción mundial de cereales batió récords por tercer año consecutivo, superando la cosecha récord anterior, registrada en 2015, en un 1,2 por ciento y superando la cosecha récord de 2014 en un 1,5 por ciento. Estos hechos no deberían sorprender a nadie porque cientos de estudios y experimentos demuestran de manera concluyente que las plantas se desempeñan mejor en condiciones de mayor dióxido de carbono y temperaturas moderadamente más cálidas.

La actual producción récord de cultivos ilustra perfectamente la diferencia entre el Engaño Climático perpetrado por el IPCC y otros alarmistas financiados por el gobierno, y lo que verdaderamente está sucediendo en el mundo real. Para hacer que las noticias sean pesimistas, el informe del IPCC se dedica nefastamente a trucos semánticos para dar a los lectores una falsa impresión de que la producción mundial de cultivos está disminuyendo. El informe cita pruebas anecdóticas de que la producción de cultivos está disminuyendo en “partes” del sur de Europa, ignorando los abundantes datos que muestran que la producción de cultivos está aumentando en todo el mundo, incluso en el sur de Europa.

En lugar de destacar este acontecimiento positivo, el IPCC se enfoca en lo que afirma son reducciones de cosechas en algunas pequeñas regiones del sur de Europa. Los lectores que no presten mucha atención se verán inducidos a creer, incorrectamente, que la producción de cultivos está disminuyendo en todo el sur de Europa. En realidad, ¡es exactamente lo contrario!

El IPCC afirma que “el conocimiento autóctono y local” indica que la producción de alimentos está disminuyendo “en las tierras secas” de África, Asia y América del Sur. Sin embargo, estos conocimientos autóctonos y locales no superan a los datos objetivos, que están fácilmente disponibles para los autores del IPCC y muestran que la producción de cultivos está aumentando en toda África, Asia y América del Sur en su conjunto, incluidas las zonas de tierras secas.

Lamentablemente, las afirmaciones engañosas del IPCC hacen que las personas que se atreven a señalar que la producción de cultivos siguen estableciendo nuevos récords son acusadas de “negar” el cambio climático y atacar a la ciencia. El cambio climático es real y la producción récord de cultivos es de hecho coherente con él. De hecho, la producción récord de cultivos se debe en parte al cambio climático.

Este es solo el último ejemplo del Engaño Climático actual, ya que los activistas ambientales radicales, los burócratas del gobierno, los socialistas y los medios de comunicación sesgados, que buscan transformar la sociedad estadounidense, constantemente hacen afirmaciones ridículas sobre el clima sin ningún sustento en las condiciones ambientales reales. Esperan que la constante repetición de afirmaciones que suenen autoritarias logren engañar a la gente para que a su vez presionen a los políticos para que den a los gobiernos más poder sobre la economía a fin de combatir la falsa crisis climática.

Afortunadamente, podemos evitar este destino. Los datos objetivos que muestran la verdad sobre el suministro mundial de alimentos y otras condiciones climáticas están fácilmente disponibles para cualquiera que esté dispuesto a buscar en Internet. Esperemos que el público acceda a los hechos. La promulgación de políticas que restrinjan el uso de suministros energéticos abundantes privará a la gente de sus opciones y perjudicará a la economía. Esto no perjudicará a la élite global, pero hará que todos los demás vivan vidas más pobres y precarias.

Sterling Burnett, Ph.D. (hburnett@heartland.org) y James Taylor (jtaylor@heartland.org) son asociados principales en energía y medio ambiente en el Instituto Heartland, un centro de investigación no partidista y sin fines de lucro con sede en Arlington Heights, Illinois, Estados Unidos.

H. Sterling Burnett y James Taylor – La Gran Época