La República Islámica de Irán tiene la fama que se merece

Tras conocerse que la República Islámica de Irán había detenido a una pareja de australianos que viajaban por el mundo para animar a la gente a visitar lugares considerados peligrosos, la analista australiano-americana Rita Panahi, de origen iraní, publicó esta columna en la que recuerda a la comunidad internacional que el régimen de Teherán es una amenaza global.

A veces la ‘mala reputación’ de un país está completamente justificada. Irán no es un lugar para ir de vacaciones. Es un país corrompido, un Estado promotor del terrorismo y violador de los derechos humanos que se ha ganado a pulso el título de [miembro del] ‘eje del mal’.

En líneas generales la gente es afable, sus sitios históricos son impresionantes, sus parajes naturales son extraordinarios, pero el régimen está podrido por completo.

Hace tiempo que me resigné a no volver a ver a algunos miembros de mi familia y tantos lugares de mi hogar ancestral.

A menos que un cambio de régimen perturbe el reinado de los mulás que se hicieron con las riendas tras la Revolución Islámica, Irán seguirá siendo un peligro para sus ciudadanos y visitantes, para la región y para el mundo entero.

Revista de Prensa