Nueva estrategia demócrata: “Trump apoya la supremacía blanca”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Los demócratas y los medios liberales encontraron otro motivo para atacar al presidente Trump. De hecho, la supremacía blanca parece haberse convertido en otro lema de la campaña electoral para las elecciones presidenciales del próximo año.

Por más de una ocasión, el mandatario norteamericano ha condenado la supremacía blanca; no obstante, las acusaciones continúan.

Las incriminaciones contra el presidente se exacerbaron después que un hombre blanco atacó recientemente a hispanos en la ciudad de El Paso, Texas. Para los opositores del gobierno, incluyendo los candidatos demócratas, la culpa fue del presidente.

Cabe mencionar que cuando hay un tiroteo masivo en Estados Unidos, los demócratas y liberales casi siempre culpan a las armas. El tiroteo de El Paso fue una excepción. Por primera vez la culpa de la masacre se volcó principalmente en una persona… El presidente republicano de turno. Una vez más, la izquierda ignoró al atacante, sus antecedentes y otros factores relacionados a la violencia con el uso de armas.

Las reacciones de la oposición no se hicieron esperar. Algunos críticos de Trump dijeron que el mandatario fomenta y apoya la supremacía blanca. Otros afirmaron que este fenómeno ha resurgido en el país debido a los discursos racistas del presidente. Otros señalaron que gracias a Trump la supremacía blanca se ha convertido en la amenaza más importante que Estados Unidos enfrenta. 

¿Desde cuando denunciar la inmigración ilegal responsabiliza a un presidente por una matanza como la de El Paso en Texas?

Interesantemente, Donald Trump nunca fue acusado de ser supremacista blanco hasta que ganó las elecciones presidenciales de 2016. Igualmente, nadie tildó a Trump de racista hasta que se convirtió en presidente de EEUU. Antes de eso, el empresario neoyorquino tuvo excelentes relaciones con negros, hispanos y personas de otras razas y grupos étnicos.

¿Que le pasó a Donald Trump que de un año a otro se convirtió inexplicablemente en supremacista blanco?

¿Cuáles son las evidencias que los demócratas tienen para atribuirle al presidente tal calificativo?

¿Puede una persona con antecedentes de racismo y supremacía blanca recibir la honrosa Medalla de Honor de Ellis Island? 

Según los candidatos demócratas presidenciales, la retórica anti-inmigrante y racista del presidente fue la causa del asesinato en masa perpetrado en El Paso, Texas. Es importante recalcar que los opositores y la prensa pro-demócrata llaman a Trump anti-inmigrante por defender las leyes migratorias de EEUU. Al respecto, Bill Clinton y Barack Obama atacaron la inmigración ilegal y jamás fueron catalogados como racistas. Obama, por su parte, fue el presidente que ha deportado más inmigrantes ilegales en la historia del país. 

Alveda King, sobrina del fallecido activista por los derechos humanos, Martin Luther King, afirmó recientemente en una entrevista en Fox News que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, “no es racista”. “Es uno de los mejores presidentes que haya visto. Lo apoyo totalmente”, dijo la Dra. King.

Bill Owens, presidente de la Coalición de Pastores Afroamericanos, también rechazó las acusaciones contra el mandatario. Owens y un grupo de 20 clérigos se reunieron recientemente con Trump en La Casa Blanca para discutir problemas concernientes a algunas de las ciudades del país. El Pastor afroamericano dijo: “Es difícil creer que Trump es una persona racista”.

Como mencioné arriba, Trump recibió la Medalla de Honor de Ellis Island en 1986. Otras prominentes personas que recibieron el prestigioso reconocimiento fueron Rosa Parks y Muhammad Ali. El premio Ellis Island es otorgado a selectos ciudadanos estadounidenses reconocidos por su ejemplar servicio a la comunidad. 

Donald Trump recibe la Medalla de Honor de Ellis Island junto a Rosa Parks y Muhammad Ali

¿Si Donald Trump fue racista y supremacista blanco porqué recibió la Medalla de Honor de Ellis Island?

El presidente Trump jamás ha promovido, justificado o defendido un asesinato en masa contra gente de ninguna raza en EEUU. Tal acusación es retórica propagandista destinada a desprestigiar al mandatario republicano. Para muchos, es una maniobra política oportunista con miras a las próximas elecciones. 

El odio y la hipocresía de ciertos opositores del presidente es tal que, Joaquín Castro, congresista de Texas y candidato presidencial demócrata, dijo que el manifiesto del asesino de El Paso “pudo haber sido escrito por la gente que escribe los discursos de Trump”.

Por su parte, el exvicepresidente Joe Biden, quien encabeza la lista de los candidatos demócratas, comparó a Donald Trump con el Ku Klux Klan, dictadores y tiranos. Biden parece haberse olvidado que los demócratas crearon el KKK. Es irónico e hipócrita que una persona que ostenta la posición de Joe Biden compare a un presidente de EEUU con tiranos y dictadores, mientras ignora las dictaduras represivas de Raúl Castro y Nicolás Maduro en Cuba y Venezuela.

Donald Trump pidió la pena de muerte para los asesinos en serie y llamó a los tiroteos en Texas y Ohio “crímenes contra la humanidad”. “En una voz nuestra nación debe condenar el racismo, la intolerancia y la supremacía blanca”, dijo el presidente. La Casa Blanca ordenó bajar las banderas de Estados Unidos a media asta en honor a las víctimas de los tiroteos.

Algunos analistas políticos piensan que la acusación de supremacía blanca contra el presidente es una teoría de conspiración de la izquierda para prevenir la reelección de Donald Trump. En otras palabras, un engaño político con un propósito definido; tal como sucedió con el infame caso de la trama rusa. 

Juan Torres – LibertadUSA