Muy pronto algunas revelaciones sobre la investigación de la colusión rusa podrían “sacudir Washington”, advierte experto

El expresidente Barack Hussein Obama, y la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton.

El periodista de investigación y ejecutivo del medio The Hill, John Solomon, declaró que espera que se desclasifiquen documentos que expondrán la desacreditada narrativa que orquestaron los demócratas, junto al FBI, el Departamento de Justicia y otras agencias, para derrocar a un presidente elegido democráticamente, Donald Trump.

Las revelaciones darían a conocer detalles sobre la puesta en marcha y los procesos de la investigación de la presunta colusión rusa, liderada por el asesor especial Robert Muller, que “distrajo a Estados Unidos durante casi tres años”, e incluso arrojaría luz sobre el espionaje ilegal que sufrió la campaña del presidente Trump.

Entre los documentos que espera que pronto sean revelados, destacó la transcripción de las reuniones entre el FBI y el exespía Christopher Steele, señalando la posibilidad de que la agencia hubiera pasado información a Steele acerca de la campaña de Trump en 2016, pese a que este trabajaba al servicio de la candidata opositora Hillary Clinton, y el Comité Nacional Demócrata.

Según Solomon, estaría próxima la conclusión del proceso de desclasificación que se inició hace casi un año, cuando el presidente Trump afirmó que iba a ordenar que se publicaran todos los documentos que muestran las infracciones cometidas por las distintas agencias de inteligencia de EE. UU. durante la investigación rusa.

El analista reseñó que también podrían liberarse las 53 transcripciones de testimonios no públicos de los testigos de la desacreditada investigación, que el Comité Permanente Selecto de Inteligencia de la Cámara de Representantes -bajo el mando del entonces presidente Devin Nunes-, entregó en noviembre para que fueran desclasificados.

En este marco, señaló que el presidente Trump incluso “tiene la oportunidad de acelerar y organizar la divulgación de información desclasificada simplemente creando una Oficina de Transparencia y Rendición de Cuentas dentro de su propia Casa Blanca, dirigida por un miembro del personal”.

De este modo, aseguró Solomon, el mandatario “impediría que las agencias de inteligencia continuaran con su juego” y siguieran manteniendo sus actividades apartadas del ojo público.

Redacción BLes