“Esto es satánico”, califica un periodista al New York Times por intentar reescribir la historia de EE.UU.

Imagen ilustrativa.

El periodista estadounidense Rush Limbaugh acusó en su programa de radio el martes al New York Times (NYT) de intentar reescribir la historia de los Estados Unidos para teñirla de crueldad y sentimiento de culpa.

El Proyecto 1619 es una colección de artículos, fotos y textos publicados por la cabecera estadounidense que, con motivo del 400 aniversario de la llegada de los primeros esclavos africanos a Norteamérica, está “empujado a reflexionar sobre la historia afroamericana”, explica un reportaje de CBS News.

Según este medio, muy afín a la ideología del Partido Demócrata, la serie publicada por el NYT cuenta “dolorosas historias del criminal sistema legal y la brutalidad del capitalismo”.

Linda Villarosa, una de las colaboradoras del proyecto y profesora en el City College de Nueva York, afirma que los Estados Unidos no se fundaron en 1776, cuando se firmó la Declaración de Independencia de la corona británica, sino en 1619, cuando llegaron los primeros esclavos africanos a territorio norteamericano.

La profesora ofrece una versión completamente diferente de la historia estadounidense en la que la guerra y el levantamiento de las 13 colonias contra la corona británica no fue el momento histórico definitorio de la fundación del país.

“Este proyecto en el New York Times es obsceno”, dijo Limbaugh, un reconocido periodista de radio conservador, según una transcripción publicada en su sitio web.

“La premisa es que todo lo bueno de Estados Unidos, el excepcionalismo estadounidense, todos los grandes logros de Estados Unidos son esencialmente ilegítimos porque no habrían sucedido sin la esclavitud. Esta es la nueva premisa del New York Times”, destaca el periodista.

El comunicador asegura que este mensaje de deslegitimación de la nación estadounidense en base a su historia lleva transmitiéndose desde los tiempos del presidente Barack Obama.

Según su visión, los ocho años de mandato de Obama habrían sido “para hacer creer a los estadounidenses que la grandeza de Estados Unidos no estaba justificada, que era indefendible”, prosiguió Limbaugh.

La Declaración de Independencia de los Estados Unidos marca el inicio de la historia de los Estados Unidos como nación independiente y se firmó en 1776.
La Declaración de Independencia de los Estados Unidos marca el inicio de la historia del país como nación independiente y se firmó en 1776.

“Los intentos de socavar el país no son nuevos. Pero se están extendiendo mucho y son mucho más sofisticados. Ahora la organización [el New York Times] que se considera a sí misma la guardiana literal de la historia – “el papel de registro” – ha abandonado los sutiles intentos de cambiar el pasado y está comprometida en una misión total y abierta para reescribir la historia de Estados Unidos”, explicó por su lado Josh Manning, editor del medio The Western Journal.

“Lo que sucede aquí es que una empresa privada intenta cambiar fundamentalmente la historia de la nación más poderosa en la historia humana. Y lo está haciendo para preservar y adquirir poder”, prosiguió Manning.

Reescribir la historia: un patrón recurrente de la izquierda

Pero lo cierto es que esta tendencia a reescribir la historia para imponer una narrativa diferente que socave el orgullo patrio e instale un sentimiento de que se merece el declive de la cultura y la civilización es una técnica muy recurrente y utilizada por todos los regímenes comunistas.

El líder del Partido Comunista Chino (PCCh), Mao Zedong, utilizó la Revolución Cultural [1966 -1976] para borrar de la sociedad china cualquier rastro de admiración u orgullo por la impresionante cultura tradicional de 5.000 años de historia y por su rico legado espiritual mientras destruía todas las estructuras sociales anteriores a la llegada del partido.

Por ejemplo, la figura del sabio Confucio -su nombre ahora recuperado con fines comerciales- fue totalmente denostada, criticada y enterrada en el olvido, junto con cualquier rastro de la milenaria sabiduría de la China de las dinastías en lo que, posiblemente sea, la mayor destrucción de patrimonio cultural de la historia de la humanidad.

En España, con el ascenso al poder del Partido Socialista Obrero Español en 2018, el gobierno está recreando, a través de la Ley de Memoria Histórica, una versión de la historia del país mediterráneo muy diferente de la real, según denuncian varios expertos, en especial referente a la Guerra Civil española [1936-1939].

Esta nueva versión también está basada en la demonización de episodios históricos que, evaluados con el prisma actual y no el del contexto en que se produjeron los hechos, arrojan una valoración perversamente sesgada y negativa, explica el historiador Pio Moa, autor de varias obras sobre la Guerra Civil española y el Franquismo.

En ese contexto el gobierno socialista de España ha iniciado los trámites para exhumar los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos. El dictador gobernó España desde el final de la Guerra Civil en 1939 hasta su muerte en 1975.

Muchos denuncian que estas medidas están despreciando el proceso de transición pacífica a la democracia que protagonizaron todos los españoles en 1978 a la muerte del general y está abriendo viejas heridas, ya cicatrizadas tras 40 años de libertad.

Mientras tanto en el resto de Europa, Douglas Murray, periodista británico y autor de “La extraña muerte de Europa: inmigración, identidad, islam“, sostiene que la civilización y cultura europeas están en serio peligro de desaparecer como consecuencia de la actitud de la Unión Europea ante la inmigración derivada de un sentimiento de culpabilidad por su pasado colonial.

Murray, Director Asociado de la Henry Jackson Society, tiene una visión muy personal del viejo continente. Piensa que Europa está cometiendo un acto de suicidio; la disminución de las tasas de natalidad, la inmigración masiva, la auto desconfianza cultivada y el odio hacia sí mismos se han unido para hacer que los europeos sean incapaces de defenderse por sí mismos e incapaces de resistir su propio cambio integral como sociedad.

Todos estos procesos tienen un denominador común y es que están impulsados por organizaciones, instituciones o medios de ideología liberal o de izquierdas.

Volviendo al caso de Estados Unidos, Rush Limbaugh asegura que el New York Times, un medio con una línea editorial afín a los postulados del Partido Demócrata, está en pánico ante la perspectiva de la reelección del presidente Donald Trump para otro mandato en la Casa Blanca.

“He visto desesperación. He visto pánico a lo largo de mi vida profesionalmente, personalmente, lo he visto. Sé lo que parece. Nunca he visto este grado de pánico. Y algunos dirán que esto no es pánico. Esto es satánico. Independientemente de cómo quiera caracterizar esto, este es un acto de pura desesperación”, aseguró el reconocido comunicador estadounidense.

Redacción BLes