¿Qué sabía Obama sobre la amenaza de bomba de Hezbolá en Londres?

Niños vestidos con ropa militar llevan armas durante una congregación de la organización terrorista Hezbolá, el 4 de octubre de 2017. / FOTOGRAFÍA DE AFP / Mahmoud ZAYYAT (Crédito foto: MAHMOUD ZAYYAT/AFP/Getty Images)

La tan esperada visita del presidente Donald Trump a Europa durante el 75º aniversario de la invasión del Día D llegó y se fue rápido. Llegó al Reino Unido el 3 de junio y partió para Irlanda el 5 de junio, antes de cruzar el Canal para asistir a la ceremonia oficial del Día D en Francia el 6 de junio.

Me gustaría hacer hincapié sobre lo que ocurrió inmediatamente antes de la llegada de Trump al Reino Unido, y sobre lo que sucedió inmediatamente después de su partida.

Justo antes de la visita de Trump, la Primera Ministra del Reino Unido, Theresa May, anunció que renunciaría. Hizo el anuncio el 24 de mayo y declaró que el 7 de junio sería su último día en el cargo. Realmente, una de las últimas cosas que haría como primera ministra sería reunirse con Trump.

Tras la salida de Trump de Europa, la prensa británica repentinamente reveló que una amenaza de bomba en Londres de la organización terrorista Hezbollah vinculada a Irán, se frustró hace cuatro años, y que las autoridades británicas habían ocultado ese complot deliberadamente al público.

Fue en el otoño de 2015 cuando la agencia de inteligencia británica MI5 descubrió una célula terrorista de Hezbolá que operaba en el noroeste de Londres. Según los informes de The Telegraph, el grupo terrorista había acumulado un depósito de más de tres toneladas métricas de nitrato de amonio, un compuesto fertilizante muy popular que es un componente clave para fabricación de bombas caseras.

El atentado de Oklahoma City en 1995 por el terrorista estadounidense Timothy McVeigh, que mató a 168 personas y causó extensos daños al Edificio Federal Alfred P. Murrah, involucró dos toneladas de nitrato de amonio. La célula terrorista de Hezbolá había reunido tres toneladas en el momento de su captura. Así que dejemos esto muy en claro: esto no iba a ser ningún tipo de ataque a pequeña escala en Londres.

Hezbolá no es una organización terrorista independiente. Es una herramienta de propiedad absoluta y organizada por el régimen iraní, lo que significa que Irán tuvo una participación directa en el fomentar un complot para detonar una bomba masiva en Londres.

David Reboi, analista del Grupo de Estudios de Seguridad, fue una de las primeras personas en comprender la importancia de la revelación de la amenaza de bomba de Hezbolá en Londres.

Poco después que The Telegraph publicara la historia, Reaboi escribió en Twitter: “Esto es en realidad un enorme escándalo de inteligencia. Asumo que la Comunidad de Inteligencia de EE.UU. y Obama sabían que, mientras presionaban por el acuerdo con Irán, HABÍA UNA RESERVA DE BOMBAS IRANÍES EN LONDRES. Los políticos NO fueron informados, para no oponerse al acuerdo”.

Sospecho que esta es una razón importante por la que May está de hecho renunciando. Podría haber aceptado continuar con la política de David Cameron de ocultar este ataque terrorista masivo planeado a los legisladores del Reino Unido y al público, con el propósito de salvar el acuerdo nuclear con Irán.

Cameron fue primer ministro del Reino Unido en el otoño de 2015; May fue nombrada primera ministra a partir de julio de 2016. Cabe destacar, que May fue ministra del Interior del Reino Unido cuando se descubrió el complot.

“El descubrimiento fue tan serio que David Cameron y Theresa May, entonces primer ministro y ministra del Interior, fueron informados personalmente sobre lo que se había encontrado”, escribió The Telegraph en su artículo del 10 de junio.

Al igual que Reboi, me cuesta creer que tanto el gobierno de Cameron como el de May ocultaron esta amenaza de bomba de Hezbolá a la administración de Obama. Sin embargo,  ya que ellos estaban escondiendo la información a sus propios legisladores, esta es una pregunta que necesita ser hecha:

¿Se informó alguna vez al entonces presidente Barack Obama de que el régimen de Teherán, con el que estaba a punto de firmar un acuerdo nuclear, acababa de ser atrapado por participar en una flagrante actividad terrorista en Londres? Y si Obama fue informado, ¿qué acción -si es que la hubo- tomó?

Como dice Jeff Carlson, colaborador de La Gran Época, en un artículo reciente, Obama no aprobó oficialmente el acuerdo con Irán hasta el 21 de enero de 2016, cuando firmó la Orden Ejecutiva #13716 en vigencia. Eso fue meses después que la célula terrorista de Hezbolá fuera capturada.

Es sumamente extraño que Estados Unidos y los gobiernos de Europa sigan buscando asiduamente un acuerdo nuclear con un régimen que no solo fomenta el terrorismo y la inestabilidad en todo Oriente Medio, sino que también está planeando ataques terroristas a gran escala en Europa Occidental.

Para empezar, el acuerdo con Irán en sí mismo fue difícil de aceptar. Obama ni siquiera lo sometió ante el Congreso porque sabía que no había ninguna posibilidad de que se aprobara. Y sumado al hecho de que las agencias de inteligencia y las fuerzas de seguridad estuvieron capturando a terroristas apoyados por Irán que estaban tramando una seria amenaza de bomba en el corazón de Londres, es absolutamente extraño.

¿Cuántos líderes del gobierno y qué países estuvieron involucrados en encubrir la participación iraní en esta amenaza terrorista en Reino Unido para poder mantener el acuerdo con Irán?

En caso de que hayan estado esperando a que el próximo gran escándalo internacional se revele, lo están viendo ahora mismo, gente. No creo que fuera solo la torpeza del Brexit lo que forzó la salida de May, sino el conocimiento de que este encubrimiento estaba a punto de ser expuesto, así como la participación de funcionarios de inteligencia del Reino Unido en el escándalo de Spygate, que continúa y se expande constantemente.

Esto apesta hasta el cielo y si tuviéramos medios de comunicación verdaderos, los reporteros estarían haciendo preguntas serias en este momento.

¿Dónde están ellos?

Brian Cates – La Gran Época

Los puntos de vista expresados en este artículo son las opiniones del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de La Gran Época.