Las cuatro jinetes del apocalipsis demócrata

El hecho innegable es que, al identificar a estas inadaptadas como la cara del Partido Demócrata, Trump ha hecho responsables a los demócratas y a sus futuros retadores en las elecciones de 2020 de las ideas anormales y las declaraciones truculentas de los miembros de “la escuadra”.

Los Jinetes del Apocalipsis son los cuatro caballeros que se describen en la primera parte del capítulo sexto del Apocalipsis, último libro canónico del Nuevo Testamento. Contiene las revelaciones escritas por el Apóstol San Juan en su destierro de Patmos, referente en su mayor parte a los postreros días del mundo. Los jinetes montan en sendos caballos blanco, rojo negro y bayo que, según la exégesis, representan la Gloria, la guerra el hambre y la muerte.

En este siglo XXI han hecho su aparición en los Estados Unidos cuatro jinetes femeninos de lo que podría convertirse en un Apocalipsis político. Las legisladoras federales por el Partido Demócrata Ilhan Omar, Ayanna Pressley, Alexandria Ocasio-Cortez, y Rashida Tlaib, han demostrado ser tan malvadas y perniciosas en su ideología del resentimiento como los jinetes bíblicos.

A largo plazo, nos dicen que si no adoptamos las demenciales medidas del Nuevo Trato Verde propuesto por Alexandria Ocasio-Cortez desapareceremos de la faz de la Tierra. A mediano plazo, se proponen transformar radicalmente los principios y las instituciones que han hecho de los Estados Unidos la sociedad más próspera y la nación más poderosa del mundo. A corto plazo, estas mujeres podrían estar desatando lo que probablemente se convierta en el Apocalipsis del Partido Demócrata.

A continuación, les ofrezco unos pocos ejemplos que ilustran con claridad mis afirmaciones. En numerosas ocasiones, Ilhan Omar ha señalado al estado de Israel como una fuerza materialista y maligna que no sólo desestabiliza el Medio Oriente sino influye en forma desproporcional en la política de los Estados Unidos. Ha llegado incluso a acusar de traición a sus colegas en el congreso que defienden a la única democracia y el mejor aliado de este país en la convulsionada región.

Pero eso no es todo. La Omar ha ido mucho más lejos en su odio visceral a la sociedad que le sirvió de refugio cuando se vio obligada a escapar de una Somalia sangrienta y anárquica a los doce años de edad. En un discurso ante el Consejo de Relaciones Islámico-Americanas en California, esta fanática del Islam restó importancia a la horrible masacre de las Torres Gemelas del Centro Mundial de Comercio de Nueva York el 11 de septiembre de 2001. Dijo que los musulmanes son injustamente responsabilizados por el hecho de que “algunas personas hicieron algo”. Nunca mencionó la religión de los terroristas. El periódico The New York Post la confrontó con una fotografía de las Torres Gemelas envueltas en llamas y el titular: “Aquí tienes tu ‘algo’, 2,977 personas asesinadas por el terrorismo islámico”.

Por otra parte, las otras dos miembros de lo que ellas mismas han llamado “La escuadra” no se han quedado atrás en sus diatribas. En el curso de una reciente conferencia de prensa, Ayanna Pressley la emprendió contra la misma gente a las que ellas dicen defender. Los amenazó diciendo:”No queremos hispanos que no se comporten como hispanos, no queremos negros que no se comporten como negros y no queremos musulmanes que no se comporten como musulmanes”. En otras palabras, son nuestros incondicionales o no queremos saber de ustedes.

Pero la que se lleva el premio de la vulgaridad es la legisladores de origen palestino Rashida Tlaib. El día de su toma de posesión en la Cámara de Representantes pasó inmediatamente del juramento de rigor al estercolero del odio político. Les dijo a los periodistas que había prometido a su hijo en Michigan tener como máxima prioridad en Washington “someter a juicio político (impeachment) al HP que vive en la Casa Blanca“. ¿Qué podemos esperar de un niño cuya madre le habla en estos términos deplorables?

En gran medida, estas mujeres son un peligro para su propio partido. Su estrategia de “tierra calcinada” no establece diferencias partidistas sino ideológicas. Han llegado al extremo de acusar de racista a la Presidenta de la Cámara, cuando Nancy Pelosi las calificó de minoría dentro del partido. La abuelita Nancy confronta un reto a su autoridad por parte de unas nietecitas que no se sienten ni actúan como miembros del partido sino como fanáticas que no les importa destruirlo. Su objetivo es nada menos que una revolución integral inspirada en las enseñanzas corrosivas de Saul Alinsky, el Reverendo Jeremiah Wright y el terrorista Bill Ayers. Nunca se ha aplicado tan bien el refrán de: “Cría cuervos que te sacaran los ojos”.

Por su parte, Donald Trump consideró que había llegado la hora de confrontar los insultos y las amenazas de estas fanáticas. En uno de sus ya famosos twits el Presidente dijo: “Yo no creo que estas cuatro congresistas son capaces de amar a nuestro país. Ellas deben de pedir perdón a los Estados Unidos y a Israel por las cosas horribles que han dicho. Están destruyendo al Partido Demócrata, pero son gente débil e insegura que jamás podrá destruir a nuestra nación”.

Algunos de sus asesores no han estado de acuerdo con que el Presidente las haya calificado de apátridas. Pero Donald Trump tiene una habilidad especial para identificar temas exitosos de campaña política. Fue así como triunfo en el 2016 y como vaticino que será reelecto en 2020.

Afortunadamente la popularidad de estas mujeres parece estar limitada a las redes sociales y a las minorías izquierdistas dentro del Partido Demócrata. Según una encuesta de la publicación cibernética Daily Caller, el equipo de Aplicación de Leyes de Inmigración y Aduanas (ICE en inglés) disfruta de niveles más altos de popularidad que cualquiera de estas congresistas.

En una encuesta de 1500 adultos norteamericanos, el 42 por ciento de los encuestados dijo tener una opinión favorable de ICE, mucho más alta que la popularidad combinada de las cuatro legisladoras Alexandria Ocasio-Cortez, Ilhan Omar, Rashida Tlaib, yAyanna Pressley. Y en casos específicos, solamente un 33 por ciento de los encuestados mostró una opinión favorable de Alexandria Ocasio Cortez, un 25 de la Omar, un 24 de la Tlaib y un 22 de la Pressley.

El hecho innegable es que, al identificar a estas inadaptadas como la cara del Partido Demócrata, Trump ha hecho responsables a los demócratas y a sus futuros retadores en las elecciones de 2020 de las ideas anormales y las declaraciones truculentas de los miembros de “la escuadra”. Una escuadra cuyos integrantes muestran muchos problemas.

Sus miembros no tienen experiencia alguna. Son estrellas en los medios sociales pero no saben una palabra de legislación. No están dispuestas a aprender porque se consideran infalibles. Se proponen transformar radicalmente a los Estados Unidos hasta el punto de abolir el Departamento de Seguridad Interna y eliminar la expulsión de gases de las vacas. Fuera de su base de extrema izquierda, sus ideas son rechazadas por la mayoría de los norteamericanos. Una verdadera bendición para Trump y un excelente augurio para su reelección en las presidenciales de 2020.

Alfredo M. Cepero – La Nueva Nación