El vergonzoso intento de destitución del presidente Trump

El representante demócrata de Texas, Al Green, y el presidente Donald Trump.

Desde que Donald Trump fue elegido presidente de Estados Unidos, los demócratas han intentado enjuiciarlo y destituirlo. La primera vez fue durante el infame caso del supuesto complot de Trump con el gobierno ruso. En aquella instancia, la investigación de dos años del fiscal especial Robert Mueller terminó en nada. De hecho, el presidente fue exonerado. El informe de Mueller reportó que no hubo colusión con Rusia por parte del candidato Trump, su equipo de campaña, o sus familiares. 

Después del debacle del caso Trump-Rusia, los demócratas iniciaron múltiples investigaciones del presidente; entre ellas, obstrucción de la justicia, evasión de impuestos y finanzas de la Fundación Trump. Todas con el mismo propósito… destituir al presidente.

Esta semana la oposición encontró otro motivo para tratar de deshacerse de Trump. La razón fue nada más ni menos que racismo. La Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, votó por condenar a Trump por supuestos comentarios racistas contra cuatro legisladoras de origen extranjero. 

En los mensajes aludidos, el presidente no mencionó ninguna raza específica. Posteriormente Twitter afirmó que los comentarios no fueron racistas; sin embargo, los demócratas procedieron a condenar a Trump.

Voto del Congreso condenando los tuits del presidente Trump

La resolución de censura contra los tuits de Trump no fue suficiente. Algunos demócratas de la Cámara decidieron iniciar un proceso de destitución del presidente de Estados Unidos. 

El representante demócrata de Texas, Al Green, introdujo la resolución para destituir a Donald Trump. La moción de Green decía que el presidente es “incapaz de representar los valores americanos de moralidad y decencia, respetabilidad y civilidad, honestidad y decoro”. Cabe mencionar que no es la primera vez que el congresista Green ha intentado destituir al presidente.

Antes de la reunión del Congreso, Green escribió en su cuenta de Twitter que es el momento para “remover” al presidente Trump. Según Green, los motivos eran “racismo, antisemitismo, homofobia y transfobia”. 

En mayo del presente año el senador Green dijo: Estoy preocupado, si no destituimos a este presidente, él será reelegido.

El intento de destitución del presidente fue derrotado en el Congreso. Excepto por tres congresistas que no votaron, todos los republicanos (194) votaron en contra. 137 demócratas y un independiente, el representante Justin Amash de Michigan, se unieron a los republicanos y votaron en contra de la resolución de Green. 

El voto final de la Cámara de Representantes fue 332 en contra de la resolución y 95 a favor. Todos los votos a favor de la resolución fueron demócratas.

La decisión del Congreso fue una victoria para el presidente Trump y una derrota para los demócratas que, a cualquier costo, quieren destituirlo.

El presidente llamó al intento de destitución “ridículo”. 

“La destitución de su presidente, quien ha llevado al mayor auge económico en la historia de nuestro país, los mejores números de empleo, la mayor reducción de impuestos, reconstruido el ejército y mucho más… terminó. Esto nunca debe suceder a otro Presidente de los Estados Unidos”, dijo Trump.

El intento injustificado de destituir a un presidente de Estados Unidos quien fue elegido constitucionalmente por el pueblo no solo es ridículo como dijo Trump, pero también vergonzoso. 

Al Green y los 95 demócratas que trataron de destituir al presidente Trump sentaron un mal precedente en el Congreso. La historia los juzgará como lo merecen. 

Juan Torres – LibertadUSA