A 25 años del hecho más criminal de la dictadura castrista

Las víctimas del remolcador 13 de marzo.

Recordar a las víctimas del remolcador 13 de Marzo es un pequeño homenaje a esos que el régimen silenció por siempre.

LA HABANA, Cuba.- Se cumplen 25 años del hecho más criminal de la dictadura castrista: el hundimiento, en la madrugada del 13 de julio de 1994, en la boca de la bahía habanera, del remolcador 13 de marzo.

El viejo remolcador, en críticas condiciones, que había sido tomado por 72 personas desesperadas por irse del país, naufragó a la salida de la bahía producto de las repetidas embestidas de los remolcadores Polargo 2, 3 y 5, que se empeñaron con saña asesina en frustrar, a cualquier costo, que pudieran enrumbar el barco hacia las costas de la Florida.

Cuarenta personas murieron. De ellas, once eran niños. Uno de ellos aún no había cumplido los siete meses.

Según testimonios de sobrevivientes, algunos de los niños cayeron al mar antes que se hundiera la embarcación, arrancados de los brazos de sus madres por los chorros de agua a presión, disparados desde las naves perseguidoras, con que barrieron la cubierta del remolcador.

Las autoridades no hicieron ni el intento por rescatar los cadáveres del fondo del mar.

remolcador 13 de marzoHomenaje a víctimas del remolcador 13 de marzo (archivo)

El hecho fue presentado, en la versión oficial, que demoró una semana, como un accidente provocado por la irresponsabilidad de los que intentaron llevarse el barco.

Nunca fueron llevados a juicio y castigados los responsables directos de aquel crimen monstruoso: los tripulantes de los Polargo 2, 3 y 5, y la Capitanía del Puerto, que es de donde se supone deben haber partido las órdenes, si es que no fue de instancias superiores.

Fidel Castro elogió el celo que mostraron las tripulaciones de los Polargo para evitar que se robaran el remolcador, lo que calificó como “un esfuerzo patriótico”.

Aquella masacre de gente indefensa, que pudo haber sido evitada fácilmente con los numerosos medios disuasivos de que disponen las Tropas Guardafronteras y el Ministerio del Interior, probablemente pretendió ser un escarmiento, una medida ejemplarizante para frenar el robo de embarcaciones en medio del éxodo que ya estaba en marcha en aquel convulso verano de hambre y de apagones, en el peor año del Período Especial.

Desde entonces, a pesar de la modificación de las leyes migratorias cubanas del año 2013 y de que el gobierno norteamericano pusiera fin en 2016 a la política de “pies secos, pies mojados”, no ha cesado el éxodo de cubanos. Ahora no son solo los que se lanzan al mar, sino también los que se van por Guyana, Centroamérica y México, dispuestos a atravesar selvas y enfrentar todo tipo de riesgos, maltratos y humillaciones, para llegar a la frontera norteamericana.

Hoy, nuevamente en tiempos de crisis, es de suponer que aumente el número de cubanos en fuga del “socialismo próspero y sostenible”. En esas estampidas no se puede descartar la posibilidad de que ocurran tragedias como aquella de hace 25 años: se trata del mismo pueblo oprimido, hambriento y desesperado y del mismo régimen irresponsable y criminal.

Luis Cino – CubaNet