Xi Jinping se muestra desorientado ante la firme postura del presidente Donald Trump

El presidente de los EE. UU. Donald Trump (izq) y Xi Jinping, presidente de la República Popular China (dch).

Al responder a las preguntas de la prensa durante la reunión con el presidente francés Emmanuel Macron, el presidente Donald Trump dijo el jueves que se reservará su decisión de seguir aumentando los aranceles sobre China hasta que se reúna con el líder chino Xi Jingping en la cumbre del G-20 que se celebrará a finales de este mes en Japón.

En respuesta a la pregunta de un reportero, el presidente Trump dijo: “¿Aranceles adicionales sobre China? Bueno, ¿te refieres a lo que voy a poner los 325 mil millones de dólares extras en aranceles? Tomaré esa decisión en las próximas dos semanas. Probablemente después del G-20. De una forma u otra, tomaré esa decisión después del G-20. Me reuniré con el Presidente Xi y veremos qué pasa. pero probablemente lo planee en algún momento después del G-20”.

Si el presidente Trump aumenta los aranceles sobre China en otros 325.000 millones de dólares, eso equivaldrá esencialmente a que se cobren aranceles sobre todo lo que China exporta a los Estados Unidos.

En julio de 2018, el presidente Trump comenzó a imponer aranceles a los productos chinos. Los aranceles han aumentado gradualmente con el paso del tiempo a medida que el régimen comunista chino se ha mostrado reacio a hacer cambios en los asuntos de interés estadounidense e internacional, lo que ha beneficiado económicamente a China y ha mejorado las capacidades tecnológicas y militares del país.

Las tácticas utilizadas por el régimen chino para fortalecerse en su búsqueda declarada de la dominación mundial incluyen la transferencia forzada de tecnología sensible de empresas extranjeras antes de permitirles hacer negocios en China, el robo de propiedad intelectual, la piratería informática de los sistemas informáticos de las empresas estadounidenses para robar investigación, desarrollo y tecnología valiosos y el subsidio excesivo de las empresas chinas, lo que les da ventajas comerciales mundiales injustas.

Los aranceles en 2018 comenzaron en un 25 por ciento para los 50.000 millones de dólares de productos chinos. Cuando China impuso aranceles en represalia, el presidente Trump añadió un 10 por ciento a otros 200.000 millones de dólares de las importaciones chinas a Estados Unidos.

El 10 de mayo de 2019, el presidente Trump aumentó los aranceles al 25 por ciento para todos los 250.000 millones de dólares previamente arancelados después de que el presidente dijera que el régimen chino se retractó de acuerdos anteriores en sus negociaciones comerciales en curso.

Este tipo de acción punitiva directa no ha sido tomada contra China por ningún presidente norteamericano anterior ni por ningún otro líder mundial antes del presidente Trump. Expertos chinos como Michael Pillsbury y Gordon Chang han comentado que el régimen chino se siente nervioso e incierto ya que no ha sido capaz de leer al presidente Trump o predecir lo que hará a continuación y darse cuenta de que las acciones de represalia por sí solas, si se llevan a cabo de forma excesiva, tendrían un efecto negativo en la economía de la propia China.

A pesar de las tensiones, numerosas naciones e incluso líderes del Partido Demócrata como Chuck Schumer han apoyado las enérgicas acciones del presidente contra China.

Redacción BLes