Acusan a Planned Parenthood de liderar una campaña de legalización del aborto en América Latina

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Denuncian que el Centro para los Derechos Reproductivos, una organización financiada por Planned Parenthood está utilizando los casos de cuatro mujeres que quedaron embarazadas como fruto de una violación para levantar las restricciones al aborto en Nicaragua, Ecuador y Guatemala.

El Centro de Derechos Reproductivos ha presentado el caso de estas jóvenes frente al comité de derechos humanos de la ONU contra sus gobiernos por haberles sido negado el aborto cuando eran aun menores de edad, explica el medio The Guardian.

Nicaragua no permite el aborto en ninguna circunstancia, mientras que Guatemala solo lo permite si la vida de una mujer está en peligro. Ecuador permite el aborto si la vida de una mujer está en riesgo o en casos de violación.

La organización pro aborto persigue una compensación económica para las mujeres.

Sin embargo, como señala Alexandra de Skinner-Klée, miembro de la junta directiva de la Asociación La Familia Importa (AFI) de Guatemala “en ningún lado está promoviendo justicia para la niña ni que se detenga el abuso. Lo que están pidiendo es el aborto como un derecho”, explica la directiva según el medio Actuall.

“Tanto sabemos que Planned Parenthood Global como el Centro de Derechos Reproductivos por lo que velan es por promover el negocio del aborto”, agregó Skinner-Klée.

De hecho, la internacional abortista ha sido repetidamente acusada de ocultar casos de abusos a menores que acudían a sus clínicas a abortar de mano de sus propios abusadores, así como de traficar con órganos y tejidos fetales.

Según la asociación provida, esto forma parte de una estrategia orquestada para legalizar el aborto en toda América Latina comenzando por Nicaragua, Guatemala y Ecuador.

Por su lado, la activista provida Eliana Cabrera denunció que estas organizaciones abortistas utilizan cifras falsas para promover su agenda abortista, según Actuall y que son “fácilmente desmontables”.

En este sentido una reciente investigación de The Washington Post reveló que Planned Parenthood mintió y sigue mintiendo sobre el número de mujeres que morían por abortos clandestinos antes del fallo judicial que legalizó el aborto en Estados Unidos, Roe vs Wade.

El problema es el abuso

Cabrera destacó que a los activistas provida “nos importa muchísimo la tragedia de las niñas violadas por sus propios familiares en Ecuador, cuyas madres se hacen las sordas o ciegas muchas veces, por la dependencia económica al violador, padre o padrastro”.

Jessica López, abogada especialista en derecho de familia y miembro de la Asociación Nicaragüense de Bioética reclama que ni la ONU ni la organización proabortista mencionan el problema de la impunidad de los violadores ni reclaman penas más severas para estos delitos.

La jurista asegura que el enfoque en estos casas debería ser “¿dónde está el violador y por qué no está preso? ¿Y por qué no hay ninguna campaña en búsqueda de la persona que violó a la niña?”, explica a Actuall.

Todas las activistas provida coinciden en señalar que el verdadero problema no es la legalización del aborto, sino el abuso.

“¿Qué es lo que hay que combatir o erradicar de raíz? El abuso. Unámonos ahí sí como Latinoamérica o el mundo entero para erradicar el abuso”, exigió Skinner-Klée según el mismo medio.

Para la directiva de AFI, “una sociedad sana lo que debe hacer es unir esfuerzos, recursos, todo lo que podamos, para castigar al responsable”.

Redacción BLes