Juez bloquea construcción de secciones del muro fronterizo México-Estados Unidos

Valla fronteriza que separa a Estados Unidos y México en las afueras de Nogales, Arizona, el 9 de febrero de 2019. (Ariana Drehsler/AFP/Getty Images)

Un juez dictaminó que el gobierno de Donald Trump debe dejar de usar temporalmente algunos fondos del Departamento de Defensa destinados a la construcción de vallas fronterizas adicionales.

El juez de distrito Haywood Gilliam, del norte de California, dijo el viernes 24 de mayo que Trump no puede mover los fondos sin la aprobación del Congreso.

El fallo de 56 páginas (pdf) de Gilliam bloquea el uso de 1000 millones de dólares del Departamento de Defensa para financiar dos proyectos de muros que debían reemplazar unas 82 kilómetros ( 51 millas) de vallas en dos áreas de la frontera entre México y Estados Unidos.

Esta resolución no impide que la Administración Trump utilice fondos de otras fuentes para construir el Muro.

La demanda que determinó esta decisión del juez Gilliam fue presentada por la Unión Americana de Libertades Civiles a nombre de Sierra Club y la Coalición de Comunidades de la Frontera Sur.

El juez Gilliam fue nombrado por el expresidente Barack Obama en Oakland.

La promesa de un Muro

El Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos publicó una actualización sobre el estado del muro fronterizo el 23 de mayo.

Desde que asumió el cargo, Trump exigió que el Congreso financie la construcción de un muro en la frontera sur, su promesa histórica de la campaña. Los Demócratas frustraron todos los intentos, cuyos votos son necesarios para alcanzar un umbral de la mayoría de 60 votos en el Senado.

El presidente Donald Trump habla sobre la seguridad fronteriza durante un evento en la Casa Blanca en Washington el 15 de febrero de 2019. (Alex Wong/Getty Images)

El año pasado, el Presidente cumplió una promesa y se negó a firmar un proyecto de ley de gastos que no incluía fondos para un muro fronterizo. Como resultado, el Congreso no cumplió con la fecha límite de financiar al gobierno, lo que provocó el cierre del parcial del gobierno en diciembre.

El cierre se prolongó durante 35 días, entre el 22 de diciembre y el 25 de enero, el más largo de la historia de Estados Unidos.

Como parte de un compromiso en la frontera y la aplicación de la ley de inmigración, el Congreso el 14 de febrero reservó USD 1375 millones para extender o reemplazar las barreras existentes en el Valle del Río Grande de Texas, el corredor más ocupado para los cruces ilegales.

Valla fronteriza cerca del Río Grande que marca el límite entre México y los Estados Unidos en Eagle Pass, Tex. el 9 de febrero de 2019. (Joe Raedle/Getty Images)

El 15 de febrero, Trump declaró una emergencia en la frontera nacional para hacer frente a la crisis humanitaria en la frontera suroeste. La medida le permitió redirigir los fondos del Departamento de Defensa, más allá de lo que el Congreso aprobó, hacia la construcción del muro fronterizo México-Estados Unidos.

Al declarar la emergencia nacional, Trump permitió la transferencia de 3600 millones de dólares del presupuesto de construcción militar para la construcción del Muro. El Presidente también ordenó el traslado de otros 3100 millones de dólares, que no requerían declarar una emergencia nacional: 2500 millones de dólares de actividades antidrogas del Departamento de Defensa y 600 millones de dólares del fondo de confiscación de activos del Departamento del Tesoro.

El 14 de marzo el Senado aprobó una resolución privilegiada para dar por terminada la declaración de emergencia de Trump sobre la frontera nacional. Trump usó su poder de veto por primera vez en su presidencia el 15 de marzo para anular esa resolución del Congreso.

El 26 de marzo, la Cámara dirigida por los Demócratas intentó pero no logró anular el veto de Trump. En ese momento, la Casa Blanca había asegurado 8100 millones de dólares para la construcción del muro fronterizo.

Un equipo de construcción instala nuevas secciones de la barrera fronteriza México-Estados Unidos reemplazando cercas más pequeñas el 11 de enero de 2019. (Mario Tama/Getty Images)

En promedio, aproximadamente 2000 inmigrantes ilegales entran a Estados Unidos diariamente, según la Casa Blanca. Muchos de los que entran tienen antecedentes penales o son miembros de pandillas.

Un grupo de 63 inmigrantes ilegales fue arrestado al oeste de Laredo, Texas, el 6 de diciembre de 2018. (Patrulla Fronteriza)

Los cárteles están aprovechando la porosa frontera para introducir de contrabando grandes cantidades de drogas al país, lo que contribuye a una crisis de opioides ya de por sí devastadora. Al mismo tiempo unos 10.000 niños y niñas son víctimas de la trata a través de la frontera cada año para ser vendidos como esclavos sexuales.

Mimi Nguyen Ly – La gran Época