La prioridad de los demócratas: destituir a Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Han pasado más de dos años después de las elecciones y los demócratas todavía no pueden aceptar la idea que Donald Trump es el presidente de Estados Unidos. A pesar que el mandatario fue exonerado por el fiscal especial Robert Mueller y el fiscal general William Barr, los líderes del partido demócrata continúan hablando sobre la necesidad de investigar y enjuiciar al presidente.

Algunos demócratas criticaron el reporte de Muller, otros dicen que Barr encubrió al presidente, y otros consideran que un juicio a través del Congreso es necesario. Para ellos, dos años de investigación, 500 entrevistas y miles de documentos revisados no son suficientes. A pesar del resultado de múltiples investigaciones – Trump es culpable no sólo de conspiración con Rusia para ganar las elecciones presidenciales, pero también de obstrucción de la justicia para permanecer en el poder – y merece ser enjuiciado y destituido.

El deseo de deshacerse del presidente se ha convertido en una obsesión y prioridad de los demócratas. Elizabeth Warren, senadora por el estado de Massachusetts, y candidata a la nominación presidencial solicitó que  el Congreso inicie el proceso de enjuiciamiento. La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que la Cámara puede que “no tenga otra opción que destituir al presidente”.

La pregunta para Warren y Pelosi es simple: ¿Si Mueller y Barr no encontraron evidencias de culpabilidad, en base a qué cargos quieren destituir a Donald Trump?

Robert Mueller necesitaba un crimen para poder enjuiciar a Trump. Desafortunadamente para los demócratas y la prensa opositora, el fiscal especial no encontró evidencias de tal crimen. El reporte de Mueller fua una victoria para Trump que la oposición no puede aceptar.

Es triste que los medios liberales de izquierda alimenten la obsesión demócrata publicando análisis y comentarios culpando al mandatario de un crimen que no cometió. La destitución de Trump es, sin lugar a dudas, el tema dominante de sus opositores. De hecho, y lamentablemente, éste ha sido el caso desde el primer día que Trump asumió el poder.

La hipocresía de algunos demócratas no tiene límites. Para ellos es más importante que el hijo del presidente se haya reunido con un ruso por 20 minutos en la Torre Trump de Nueva York que los contactos que el ex espía británico Christopher Steele mantuvo con Rusia por meses después de ser financiado por la campaña de Hillary Clinton para desprestigiar al candidato Trump.

El fiscal Mueller concluyó en su reporte que él “no encontró una conspiración criminal demostrable”; sin embargo, los demócratas en el Congreso han intensificado las investigaciones de Trump y su administración después que el informe se hizo público. Al momento de escribir este artículo, los demócratas han emitido citaciones para investigar las finanzas del presidente, la seguridad de La Casa Blanca, el censo del 2020 y el informe completo de Robert Mueller.

Trump reaccionó a la actitud de los demócratas y dijo: “ya basta, retornen a la infraestructura, a la reducción de impuestos y a bajar los precios de los medicamentos recetados”.

El presidente prometió pelear contra los intentos de citaciones de los demócratas y las llamó “ridículas”. El mandatario dijo que no hizo nada malo”, que no estaba preocupado”, y que que acudirá directamente a la Corte Suprema de Estados Unidos si los demócratas tratan de hacerle un juicio político.

La investigación masiva de Robert Mueller decepcionó a los demócratas y tiró abajo las supuestas conspiraciones de Trump con el gobierno ruso que la prensa de izquierda propagó maliciosamente por más de dos años.

Según un análisis de las publicaciones de los medios, la palabra “destitución” fue mencionada en CNN, MSNBC, ABC, CBS y NBC 309 veces durante la cobertura del informe del fiscal Mueller… y esto fue sólo durante un período de 24 horas.

Tal como algunos analistas políticos predijeron, el nuevo Congreso demócrata no tiene intenciones de legislar y quiere mantener el escándalo de la trama rusa vivo por un sólo motivo… destituir al presidente Trump. Difícil de creer y vergonzoso, pero cierto.

Juan Torres – LibertadUSA