Trump, China y el acuerdo del siglo

El presidente Donald Trump en un acto en El Paso, Texas, el 11 de febrero de 2019. (Charlotte Cuthbertson/La Gran Época)

Comentario.

El presidente Trump tenía razón sobre la Reserva Federal, y ahora que la Reserva Federal se ha echado atrás con sus predicciones de futuras subidas de las tasas de interés, el mercado de valores se está recuperando y estamos más cerca que nunca de un acuerdo comercial histórico con China.

Mientras que el viernes pasado las acciones subían en una racha ganadora de ocho semanas con signos de que las conversaciones comerciales con China estaban progresando, los operadores dicen que el cambio completo de la política de la Reserva Federal desde diciembre, ha dado a los aranceles del presidente Trump el mordisco que necesitaban para que China se comprometiera plenamente en las negociaciones comerciales.

La terquedad de la Reserva Federal en diciembre podría haber hecho descarrilar cualquier oportunidad de llegar a un acuerdo, ya que la subida de las tasas de interés estadounidenses también tiende a aumentar el valor del dólar estadounidense frente al yuan chino, lo que facilita a China seguir exportando, a pesar de los aranceles.

Hace solo un par de meses, el presidente Trump fue atacado por tuitear el 17 de diciembre: “Es increíble que con un dólar tan fuerte y prácticamente sin inflación, el mundo exterior [esté] explotando a nuestro alrededor. París está ardiendo y China está bajando, la Reserva Federal incluso está considerando otra subida de las tasas de interés. ¡Toma la victoria!”

El presidente Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping se dan la mano antes de una reunión paralela a la Cumbre del G-20 en Hamburgo, Alemania, el 8 de julio de 2017. (SAUL LOEB/AFP/Getty Images)

“Cómo se atreve” a tratar de influir en la Reserva Federal, exclamaron los medios de comunicación y las élites corporativas.

Tenemos el Presidente más transparente de la historia de los Estados Unidos. Cuando expresa libremente sus pensamientos –los que protege la Primera Enmienda– se está comunicando directamente con los estadounidenses y eludiendo a los medios de comunicación, fuertemente tendenciosos.

Es cierto que la Reserva Federal es independiente y no debería estar influenciada por la política; pero tampoco puede ignorar el sentimiento del mercado, y ciertamente no debería actuar simplemente desafiando al Presidente.

En diciembre, solo unos días después del tuit del Presidente, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, no solo elevó las tasas, sino que también advirtió que las tasas seguirían subiendo como parte de la estrategia de “ajuste cuantitativo” de la Reserva Federal. En retrospectiva, es difícil creer que Powell no estaba actuando por desafío, más que por el bien de la economía, ya que las acciones alcanzaron mínimos históricos y la consiguiente volatilidad hizo que los inversores se volvieran locos y el año terminó en caos.

Qué diferencia hacen un par de meses.

Desde entonces, la Reserva Federal ha revertido completamente el curso con declaraciones públicas y garantías de que probablemente no será necesario un aumento de las tasas de interés a corto plazo. La perspectiva de un dólar más débil exacerbó la amenaza de los aranceles para la economía china y dio un impulso adicional a las conversaciones comerciales de alto nivel que se celebraron en Washington. Ahora que China está plenamente comprometida, los inversores se han mostrado optimistas sobre las perspectivas de un acuerdo comercial histórico que corregirá un desequilibrio comercial que lleva décadas, y las acciones están repuntando con fuerza.

Una vista del edificio de la Reserva Federal en Washington, DC. (BRENDAN SMIALOWSKI/AFP/Getty Images)

De hecho, las acciones estadounidenses han experimentado su mejor comienzo de año en casi 30 años. El mercado de valores ha recuperado el 10 por ciento o más que perdió a finales del año pasado, y hay razones para seguir siendo optimistas. Los operadores dicen que todavía hay poca inversión, lo que significa que hay mucho dinero por invertir en los próximos meses.

El mercado de las OPIs, en particular, está a punto de repuntar de nuevo ahora que la volatilidad del mercado y el cierre del gobierno (y el cierre relacionado de la Comisión de Bolsa y Valores) ya no están paralizando nuevas ofertas. Los inversores esperan con especial interés las ofertas públicas iniciales de empresas como Lyft y Uber a corto plazo.

El discurso del Presidente sobre el estado de la Unión también inyectó una renovada confianza en nuestra perspectiva futura como nación, ya que se aseguró a los trabajadores estadounidenses y a los inversionistas que tienen a alguien de su lado que los defenderá de lo absurdo de la adopción de políticas socialistas destructivas por parte de la izquierda progresista.

Estados Unidos todavía tiene mucho que ganar por delante, siempre y cuando los bancos centrales se resistan a la tentación de interferir en el hábil manejo de nuestra economía por parte del presidente Trump.

La Dra. Gina Loudon es una autora de bestseller, columnista y comentarista de noticias. Fue delegada de Trump en la Convención Nacional Republicana y actualmente forma parte de la Junta Asesora de Prensa de Donald J. Trump for President.

Dr. Gina Loudon

La Gran Época

Los puntos de vista expresados en este artículo son las opiniones del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de La Gran Época.