Los enviados de EEUU llegaron a Beijing y comenzaron una ronda de diálogo con negociadores chinos por la guerra comercial

Jeffrey Gerrish, representante comercial adjunto de los Estados Unidos, encabeza la delegación norteamericana (Reuters)

Los negociadores estadounidenses iniciaron este lunes las conversaciones con sus homólogos chinos en Beijing para tratar de poner fin a la guerra comercial entre las dos primeras economías del mundo.

Una delegación encabezada por el representante adjunto para el Comercio, Jeffrey Gerrish, dejó su hotel y no hizo declaraciones a los periodistas que cubrían esta sesión de negociaciones, la primera desde el encuentro de los presidentes de ambos países a principios de diciembre en Buenos Aires.

Las negociaciones ya están en marcha. Las dos partes han expresado su voluntad de mantener conversaciones constructivas y de trabajar juntos para resolver las disputas siguiendo el consenso alcanzado entre los líderes de los dos países”, expresó el portavoz de la cancillería china Lu Kang en rueda de prensa.

Chinos y estadounidenses se mantuvieron discretos acerca de las discusiones, y ni siquiera revelaron dónde se iban a llevar a cabo. Las autoridades chinas se limitaron a precisar el viernes que tendrían lugar este lunes y martes.

La delegación estadounidense partió a la reunión sin hacer declaraciones (AFP)La delegación estadounidense partió a la reunión sin hacer declaraciones (AFP)

Cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, se reunieron en Argentina, acordaron un plazo de tres meses, hasta principios de marzo, para intentar poner fin a su enfrentamiento comercial.

Creo que conseguiremos un acuerdo con China“, declaró el presidente estadounidense el viernes. “Ya veremos qué ocurre, nunca se sabe con una negociación”, matizó.

La Cancillería china hizo referencia a las últimas declaraciones de Trump, quien aseguró este domingo que la “débil” situación económica del gigante asiático “motivará” la búsqueda de un acuerdo.

“Desde un principio hemos dicho que estas disputas no eran buenas para ninguno de los dos países ni para el mundo. China cree de buena fe que es posible resolverlas sobre la base del respeto y la igualdad mutuas”, dijo Lu, y agregó que China confía plenamente en su “gran” potencial y en el desarrollo a largo plazo de su economía.

Xi Jinping y Donald Trump en una cena durante la cumbre del G20 en Buenos AiresXi Jinping y Donald Trump en una cena durante la cumbre del G20 en Buenos Aires

Además de Guerrish, la delegación estadounidense incluye a representantes de los departamentos de Agricultura y de Energía, de la Casa Blanca, del Tesoro y del departamento de Estado.

“Los dos países afrontan una desaceleración económica e inestabilidad en los mercados, lo que sin duda acelerará la voluntad de ambos países para llegar a un acuerdo”, señaló el ex director del Instituto de Estudios de Mercado del Ministerio de Comercio chino Bai Ming al periódico oficial Global Times este domingo.

Según el rotativo, ambas partes buscarán “acuerdos en lo esencial” que permitan alcanzar un pacto final en agricultura, energía y otros sectores.

Desde la cumbre de Buenos Aires, se han registrado varios gestos de reconciliación. Así, el 1 de enero China anunció la suspensión, por tres meses, de los aranceles impuestos a los vehículos y a las piezas de automóviles importadas de Estados Unidos, y encargó grandes cantidades de soja estadounidense, además de aprobar la importación de arroz estadounidense.

(Con información de AFP y EFE)