Trump llevó la Navidad a Iraq, luego de 15 años de persecución religiosa

Iraq reconoció la Navidad como feriado nacional el día que Trump visitó a sus tropas, luego de derrotar a ISIS en Siria. (Fotomontaje de Panam Post)

Después de anunciar la derrota de ISIS y el retiro de las tropas de Siria, Donald Trump decidió hacer un viaje sorpresa a Iraq donde, junto a su esposa, pasaron la noche de Navidad junto a los soldados. Esa misma fecha el gobierno iraquí decretó la Navidad un feriado nacional, apenas una década después del vaciamento del 80% de los cristianos por persecución religiosa de grupos como ISIS.

Ya que Trump se comunica con tanta frecuencia a través de redes sociales, surgieron versiones sobre su repentina desaparición de la Casa Blanca; incluso injurias.

En respuesta, a través de Twitter, escribió: “¡Espero que todos, incluso los medios de noticias falsas, tengan una gran Navidad! A nuestro país le va muy bien. Estamos asegurando nuestras fronteras, haciendo grandes nuevos acuerdos comerciales y trayendo a nuestras tropas de regreso a casa. Finalmente estamos poniendo a EE. UU. primero. ¡FELIZ NAVIDAD! #MAGA

Como Comandante en Jefe se dirigió a las tropas y comunicó que no retirará al ejército de Iraq, así puede presionar a ISIS en caso que vuelva a resurgir.

Tardó dos horas en permitir que la prensa accediera a su visita de cuatro horas en la base militar a 185 kilómetros de Siria, al oeste de la capital iraquí, Bagdad.

“Es hora de que comencemos a usar nuestra cabeza”, dijo Trump ante los periodistas. “No queremos que se aprovechen más de nosotros los países que usan a nuestro ejército y a nosotros”, agregó.

Su posicionamiento frente a la situación en Medio Oriente le costó la renuncia del Secretario de Defensa, el General James Mattis, que discrepó con Trump respecto al retiro de tropas en Siria.

Esto expuso tanto a sus detractores que prefieren la guerra antes que a una paz lograda por Trump, como a miembros del partido republicano que se han acostumbrado a sacar ventaja política y económica de un estado perpetuo de guerra.

Pero las repercusiones positivas ya se empezaron a evidenciar en el terreno. Las vísperas, en Noche Buena, el primer ministro iraquí se reunió junto a su gabinete con una delegación del Vaticano, que marcó un hito en medio de la tensión política y religiosa que ha caracterizado la guerra con ISIS, también conocida como el Estado Islámico.

Fuente: PanamPost