Operan a jueza de la Corte Suprema para extirpar nódulos cancerígenos

Después de un poco más de un mes de que se lesionara las tres costillas de una caída, la jueza de la Corte Suprema de 85 años fue operada por nódulos malignos en el pulmón.

La jueza de la Corte Suprema, Ruth Bader Ginsburg, de 85 años, fue operada, el viernes, para remover dos tumores malignos en su pulmón izquierdo.

La portavoz del más alto tribunal, Kathy Arberg, señaló que Ginsburg, uno de los nueve jueces de la corte, se sometió a un procedimiento conocido como lobectomía.

Arberg dijo que, según el cirujano torácico, la doctora. Valerie Rusch, “se descubrió que ambos nódulos extraídos durante la cirugía eran malignos”.​

Este sería el tercer episodio de una batalla contra el cáncer, desde que Ginsburg ingresó a la corte, en 1993. En 1999, se sometió a una cirugía para el cáncer colorrectal y, en 2009, para un cáncer de páncreas.

Según The Associated Press, los médicos del Centro de Cáncer Memorial Sloan Kettering, en Nueva York, no encontraron “evidencia de enfermedad restante”. Incluso, dice el comunicado de la corte, se le practicaron exámenes, antes de la operación, que no mostraron ninguna evidencia de presencia de cáncer en otra parte del cuerpo.

La jueza permanecerá algunos días, en el hospital hasta su total recuperación.

Hace más de un mes, la jueza sufrió una caída en la que se fracturó las costillas; posterior a ello, se le practicaron unos exámenes, donde se descubrió el cáncer.

En 2012, había sufrido otro accidente, en el que también se rompió dos costillas; incluso, se le implantó un stent para abrir una arteria bloqueada en 2014.

Ginsburg, nombrada por Bill Clinton en 1993, es el principal miembro liberal de la Corte Suprema, que tiene una mayoría conservadora de 5-4.

La jueza ha rechazado la sugerencia de su jubilación y la contratación de empleados para el período que se extiende hasta 2020 confirma esta decisión.

No obstante, siendo la jueza más antigua, es vigilada de cerca en busca de signos de deterioro de la salud, ya que si Trump pudiese reemplazarla, nombraría a un juez conservador para inclinar la balanza de la corte hacia la derecha.

Al tener una mayoría conservadora, temas como el aborto, la pena de muerte, los derechos de voto, los derechos de los homosexuales y la libertad religiosa se podrían ver afectados.