5 datos importantes que la prensa ignora cada año sobre el Día de Acción de Gracias

Pintura del primer Día de Acción de Gracias

Hace poco conversaba con varios amigos sobre el Día de Acción de Gracias. Algunos de ellos viven en el extranjero y no celebran este feriado; sin embargo, les dije que es el día más popular en los Estados Unidos. Me dio la impresión que algunos no me creyeron.

Hay varias razones porque el Día de Acción de Gracias es la conmemoración más popular en este país. Obviamente, es el día de dar gracias, y la mayoría de los norteamericanos son creyentes. Es también el principal día de reunión familiar en el año, y la fecha que marca el comienzo del feriado navideño. Además, es parte de la historia de EE.UU., ya que este evento presidió la migración masiva de los europeos al Nuevo Mundo. Es también el día que los estadounidenses más viajan para ver a familiares y amigos. Este año 54 millones de personas viajaron durante el feriado. Un motivo más; en contraste con la Navidad, el Día de Acción de Gracias es celebrado por gente de muchas creencias religiosas.

Cabe recalcar algo, la significancia de este feriado va más allá de los motivos mencionados; sin embargo, ciertos medios de comunicación, año tras año, ignoran varios hechos históricos importantes. A continuación cito 5 razones adicionales que hacen de este día el más preciado para muchos estadounidenses.

La información presentada en este artículo está disponible en el Pilgrim Hall Museum en Plymouth, Massachusetts.

1. La razón del viaje de los Peregrinos

El principal motivo por el cual los peregrinos vinieron al Nuevo Mundo fue la persecución religiosa. De hecho, millones de europeos fueron perseguidos simplemente por sus creencias religiosas. Aún más, muchos pagaron con sus vidas después de ser acusados de herejía.

Durante el reinado de James I, la Iglesia de Inglaterra dictó las normas y prácticas que la gente debería seguir. El libre ejercicio de la libertad religiosa fue removido del pueblo. Bajo estas circunstancias un grupo de europeos optó por huir a América. Los peregrinos estaban conscientes de los peligros y dificultades, pero decidieron tomar el riesgo, cruzar el océano y llegar al Nuevo Mundo.

Modelo del barco Mayflower

El barco Mayflower partió de Europa el primero de Agosto de 1.620. A bordo habían 102 pasajeros, incluyendo 40 peregrinos. El líder de los peregrinos fue William Bradford, un religioso separatista nacido en Austerfield, Inglaterra, en 1.590. Bradford compartía la idea de separarse de la Iglesia de Inglaterra y huyó a Holanda a temprana edad.

William Bradford

William Bradford fue electo gobernador de la colonia de Plymouth después que el primer gobernador, John Carver, murió en 1.691. Bradford escribió sus memorias en un diario titulado “Of Plymouth Plantation”. El diario de Bradford es la historia más completa y la fuente de información más importante sobre los primeros 30 años de los peregrinos y la colonia de Plymouth.

En los años 1.760s el manuscrito de Bradford estuvo en una iglesia de Boston llamada Old South Church Library, pero luego desapareció. El diario reapareció en The Library of the Bishop of London en los años 1.850s. El manuscrito de William Bradford tiene 270 páginas.

El Diario de William Bradford

2. El Pacto del Mayflower

Anticipando la necesidad de preservar el orden y la coexistencia en armonía de los peregrinos, William Bradford hizo que el grupo firmara un acuerdo de cooperación, igualdad y ayuda mutua entre los miembros del asentamiento. El contrato contenía leyes equitativas y justas para todos. El acuerdo requería que todo lo producido vaya a un fondo común y sea compartido en la comunidad. Para lograr este objetivo; la tierra, las casas y el producto del trabajo de los colonos debían ser propiedad de la comunidad y no de las personas.

El acuerdo fue firmado el 11 de noviembre de 1.860 en el puerto de Provincetown en Cape Cod. 41 separatistas religiosos firmaron el documento después de ser escrito a mano por William Bradford. Se trataba de un contrato social en el que los colonos acordaron respetar las reglas y reglamentos para el orden y la supervivencia de la comunidad.

El acuerdo permitía a los colonos establecer su propio gobierno mientras mantenían la lealtad al Rey de Inglaterra y la Fe Cristiana. Este contrato se llegó a conocer como el “Pacto del Mayflower”. El Pacto fue el primer documento de los colonos para poder establecer un autogobierno en el Nuevo Mundo. Algo más, los peregrinos firmaron un contrato original con los patrocinadores de comerciantes en Londres.

Segmento del Pacto del Mayflower

Cuando los colonos arribaron a Massachusetts encontraron un area inhóspita donde no había ningún tipo de servicio básico. Los indios nativos del lugar ayudaron a los peregrinos a establecerse en el Nuevo Mundo; sin embargo, este no fue el momento del primer Día de Acción de Gracias.

3. El fracaso de los bienes compartidos

Según el diario de William Bradford, cuando los peregrinos tocaron tierra en Massachusetts en noviembre de 1.620, encontraron un lugar “frío, árido y desolado”, donde no había prácticamente nada.

El asentamiento no tenía casas, ningún tipo de protección ni alimentos disponibles. Las condiciones para que el grupo pudiera sobrevivir fueron tan precarias que la mitad de los peregrinos, incluyendo la esposa de William Bradford, murieron de inanición, enfermedad o exposición.

El acuerdo de William Bradford de trabajo y bienestar comunitario se puso en práctica pero fracasó. Bradford reconoció que el intento de compartir los bienes, quitarle las casas a la personas y tener un patrimonio común no funcionó.

Los peregrinos se dieron cuenta que no tendrían mejor o más trabajo sin incentivo. Fue entonces cuando William Bradford decidió asignar una parcela de tierra a cada familia. Los miembros de las familias comenzaron a trabajar, producir y vender sus propios productos a sus propios precios. Así nació el concepto de la propiedad privada y el trabajo individual entre los integrantes del grupo.

William Bradford reconoció el cambio y escribió en su diario: “Esto fue mucho más exitoso, ya que todas las manos se volvieron muy industriosas”. Bradford también reportó que de esta manera “se sembró más maíz de lo que pudo haberse hecho”.

El trabajo individual de las diferentes familias aumentó la productividad y prosperidad del asentamiento. Posteriormente los peregrinos fueron capaces de establecer factorías e intercambiar mercancías con los indios. Aún más, las ganancias permitieron pagar las deudas adquiridas con los comerciantes de Londres y Holanda que habían patrocinado el viaje.

4. El primer Día de Acción de Gracias.

Después de superar muchas dificultades y sobrevivir el fuerte invierno de 1.620, las condiciones de los colonos mejoraron significativamente. Bradford escribió en su diario que tenían “todas las cosas en  buena abundancia”.

Bajo estas circunstancias de prosperidad el gobernador pidió celebrar la cosecha y compartir el agradecimiento con los indios Wampanoag. Este fue el día cuando los peregrinos invitaron a los indios a cenar. Fue un día de gratitud y reconocimiento a Dios por haber superado todas las adversidades y salir adelante en el Nuevo Mundo.

Celebración del Primer Día de Acción de Gracias

Este evento se convirtió en el Día de Acción de Gracias. El sitio del asentamiento fue la localidad de Plymouth en Massachusetts.

En abril de 1.621 el Mayflower regresó a Europa. Ninguno de los pasajeros del viaje inicial retornó al Viejo Mundo. Las noticias del éxito y prosperidad de los peregrinos se esparcieron en Europa; y luego, miles abandonaron sus países y cruzaron el océano para radicarse en Norteamérica. Con el pasar de los años, la migración masiva de los europeos al Nuevo Mundo llegó a conocerse como “La Gran Migración de los Puritanos”.

5. La Proclamación de Abraham Lincoln

El 3 de Octubre de 1.863 el presidente Abraham Lincoln invitó a los estadounidenses en el país y en el extranjero a guardar el último jueves de noviembre como un “Día de Acción de Gracias y alabanza a nuestro Padre benefactor que mora en los cielos”.

La proclamación completa de Lincoln decía lo siguiente:

El año que está llegando a su fin ha estado pleno de bendiciones con fértiles campos y benéficos cielos. A estos bienes, que tan constantemente disfrutamos por lo que somos propensos a olvidar la fuente de la que vienen, se han sumado otros que son de una naturaleza tan extraordinaria que inevitablemente penetran y suavizan incluso el corazón habitualmente insensible a la siempre vigilante providencia de Dios Todopoderoso.

En medio de una guerra civil de magnitud y gravedad iniguables que a veces parecía invitar y provocar a la agresión de estados extranjeros, se ha mantenido la paz con todas las naciones, se ha mantenido el orden, se han respetado y obedecido las leyes y la armonía ha prevalecido por doquier excepto en el escenario del conflicto armado, aunque ese escenario se ha contraído grandemente debido al avance de las fuerzas militares y navales de la Unión.

La necesaria desviación de riqueza y fortaleza de los campos de la industria pacífica hacia la defensa nacional no han detenido el arado, el transporte o el barco; el hacha ha ensanchado los límites de nuestros asentamientos; y las minas, tanto de hierro y carbón como las de nuestros metales preciosos, han rendido incluso más abundantemente que antaño. La población ha crecido firmemente a pesar de las pérdidas en el campo, el sitio y el campo de batalla, y el país, regocijándose en el conocimiento de una mayor fortaleza y vigor, se permite esperar una continuidad de años con un gran aumento de libertad.

Ninguna mente humana ha diseñado ni ninguna mano mortal ha construido estas grandes cosas. Son los gentiles dones del Altísimo que, aunque se molesta con nosotros por nuestros pecados, a pesar de todo tiene muy presente la misericordia.

La Proclamación del Día de Acción de Gracias por el presidente Abraham Lincoln

He creído adecuado y apropiado que tales dones deberían ser reconocidos solemne, reverente y agradecidamente con un solo corazón y al unísono por todo el pueblo americano. Por tanto, invito a mis conciudadanos en cualquier lugar de Estados Unidos y también en tierras extranjeras, a señalar y guardar el último jueves de noviembre próximo como un Día de Acción de Gracias y alabanza a nuestro Padre benefactor que mora en los cielos.

Y les recomiendo que, mientras hacen las ofrendas en justicia a Él debidas por tan singulares salvaciones y bendiciones, también encomienden, con humilde penitencia por nuestra perversidad y desobediencia nacionales, a Su amoroso cuidado a todos los que hoy son viudas, huérfanos, deudos o dolientes de la lamentable lucha civil en que estamos inevitablemente involucrados y que fervientemente imploren la intervención de la mano del Todopoderoso para restañar las heridas de la nación y restablecerla tan pronto como esto coincida con el propósito divino para el pleno disfrute de paz, armonía, tranquilidad y unión.

Conclusión

Esta es la historia del Día de Acción de Gracias. Las reuniones familiares, las cenas con pavos y las compras del Black Friday son costumbres que se identifican con la fecha; sin embargo, el Día de Acción de Gracias es mucho más que eso. Es, en esencia, el agradecimiento a Dios y la historia ancestral espiritual de los estadounidenses que se originó de un grupo de colonos separatistas que viajaron a otro continente para conseguir su libertad religiosa.

Feliz Día de Acción de Gracias