Lo Que El Tirador De La Sinagoga De Pittsburgh Pensaba Sobre Donald Trump Y Los Judíos

Robert  Bowers

Robert Bowers, el hombre que abrió fuego el sábado pasado en la sinagoga Árbol de la Vida, en Pittsburgh, Pensilvania, odiaba a los judíos. Según varios mensajes obtenidos, Bowers estaba obsesionado con supuestas conspiraciones judías y publicó comentarios antisemitas en la red social Gab.

En un mensaje de enero del presente año Bowers se refirió a los judíos como los “Hijos de Satán”. Poco antes de cometer el asesinato en masa, Robert Bowers anunció en la red social su plan diabólico.

Bowers criticó al grupo para refugiados Sociedad de Ayuda al Inmigrante Hebreo (HIAS, por sus siglas en inglés) y dijo que esta organización “trae invasores para matarnos”. Después añadió: “no puedo sentarme y ver cómo matan a mi gente, voy a entrar”. Este fue el último mensaje de Bowers.

Posteriormente, el atacante entró a la sinagoga con un fusil semiautomático y varias pistolas. Bowers disparó a sangre fría asesinando a 11 personas. Según los testigos, Robert Bowers gritó “todos los judíos deben morir”. Los asistentes estaban celebrando el brit-milá, ceremonia de circuncisión de un bebé.

Todos los asesinados en la masacre del sábado fueron adultos. Las víctimas fluctuaban entre 97 y 54 años. Bowers también hirió a 6 personas, incluyendo 4 Oficiales de la policía.

Robert Bowers escogió a propósito un sitio poblado por judíos. La sinagoga Árbol de la Vida está localizada en Squirrel Hill, una zona considerada el centro de la vida judía en Pittsburgh. Squirrel Hill alberga el 26% de todas las familias judías en el área.

La sinagoga de Squirrel Hill, Pittsburgh, donde Robert Bowers asesinó a 11 judíos

Robert Bowers tampoco era simpatizante de Donald Trump, el presidente de Estados Unidos. En varios mensajes previos Bowers atacó a Trump y  expresó su descontento con el mandatario estadounidense.

“Trump es un globalista, no un nacionalista”, escribió Bowers.

El atacante pensaba que Trump era un “puppet controlado por los judíos”. En otro mensaje Bowers dijo: “no hay #MAGA mientras exista una infestación de judíos”. MAGA son las siglas del eslogan usado durante la campaña presidencial de Donald Trump: Make America Great Again (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo).

Robert Bowers aclaró que él no votó por el candidato republicano. Bowers no escribió si se abstuvo de votar o si votó por Hillary Clinton. Su mensaje decía: “Que conste: yo no voté por él (Trump) ni he tenido, ni usado, ni siquiera tocado una gorra de las que dicen MAGA”.

Los múltiples mensajes de Robert Bowers en la red social Gab revelan claramente dos hechos: Su actitud antisemita y su postura en contra del presidente Trump.

Trump condenó el crimen de la sinagoga. Fue algo “terrible” y un “ataque a la humanidad”, dijo el presidente. El mandatario describió a Robert Bowers como un hombre “maníaco” y ordenó bajar las banderas de Estados Unidos a media asta en La Casa Blanca, lugares públicos y puestos militares en solemne respeto por las víctimas del ataque.

El presidente Trump también sugirió la pena de muerte para Robert Bowers.

El presidente Trump sugiere la pena de muerte para Robert Bowers

No obstante la reacción del mandatario estadounidense, la postura antisemita de Bowers y sus críticas hacia Donald Trump, los medios liberales optaron por culpar al presidente. Mencionemos algunos ejemplos.

El periodista Brian Shelter de CNN trató de asociar la masacre de Pittsburgh a la retórica de Trump y a la caravana de los inmigrantes ilegales que se dirigen a Estados Unidos. Symone Sanders, comentarista de CNN, se refirió a Trump en los siguientes términos: “en verdad, moralmente un monstruo”.

Los comentarios de CNN contrastaron con la posición de Jeffrey Myers, un rabbi de la sinagoga Árbol de la Vida. Alisyn Camerota, reportera de la cadena de televisión recientemente le preguntó al rabbi si él culpa a alguien aparte del tirador por el crimen cometido en Pittsburgh. Myers respondió: “Realmente no le hecho la culpa a ninguna persona”. Posteriormente la reportera le preguntó al rabbi si él quiere que Donald Trump venga a la sinagoga. “El presidente de Estados Unidos es siempre bienvenido”, dijo Myers. Después, el rabbi añadió: “Soy un ciudadano, él es mi presidente. Por supuesto, es bienvenido”.

Numerosas celebridades de Hollywood se unieron a CNN y condenaron al presidente. Cito algunos ejemplos.

Ike Barinholtz: “Como un judío americano siento náuseas. Y si usted apoya a Donald Trump usted también debe sentirlo porque esta mierda recae en usted. ES SU CULPA. Recuerde esto esta noche cuando esté tratando de ir a dormir”.

John Leguizamo: “Entonces dile a tu esposo que deje de decir que es un nacionalista que es un código para nazis y KKK. ¡Dile que pare de mencionar que él quiere decir feliz Navidad en lugar de felices fiestas! Que es un silbato de perro antisemita. Dile que deje de dividir el país y que condene el odio”.

John Cusack: “Escuché acerca de Pittsburg – toda esta violencia y odio – comienza a terminar con tus votos – el partido republicano debe irse – cada uno – y su líder/culto del KKK /Al archicriminal Trump hay que sacarlo del poder”.

En contraste a las opiniones de los medios de oposición y de las celebridades de Hollywood, el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, agradeció al presidente Trump por apoyar a su país y condenar el ataque antisemita en Pittsburgh.

Al día siguiente después de la masacre, Netanyahu envío una carta dirigida a la comunidad judía de Pittsburgh. El Primer Ministro agradeció al presidente Trump por “condenar inequívocamente este crimen atroz y por comprometerse a luchar contra quienes intentan destruir al pueblo judío”.

Responsabilizar al presidente Trump por el ataque en la sinagoga de Pittsburgh no sólo es ridículo, pero también una mentira. Trump es un partidario del Estado de Israel y varios miembros de su familia, incluyendo su propia hija, son judíos.

Parece que los liberales, demócratas y opositores de la administración se han olvidado que fue el presidente Trump quien trasladó la embajada de Estados Unidos a Jerusalén.

11 judíos inocentes fueron asesinados en Pittsburgh el fin de semana pasado, simplemente por ser judíos; y Donald Trump no tuvo absolutamente nada que ver con este crimen.