¿Pirateó China información sensible de los correos electrónicos privados de Hillary Clinton?

Redacción BLes – El régimen chino, durante una misión de inteligencia, obtuvo copias en tiempo real de casi todos los correos electrónicos, tanto entrantes como salientes, del servidor personal de la entonces secretaria de estado Hillary Clinton, informó Daily Caller de acuerdo a las declaraciones de un ex oficial de inteligencia y un funcionario del gobierno que prefieren permanecer en el anonimato.

Los piratas informáticos del gobierno de Beijing insertaron un código en el servidor de la residencia Clinton —al norte del estado de Nueva York— que les permitió generar “copias de cortesía” instantáneas de los correos electrónicos y reenviarlos a una de sus empresas “pantalla” chinas en el área de Washington D.C., especificaron los altos cargos.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, insinuó el miércoles que todo lo que rodea esta abundante filtración de contenidos clasificados forma parte de “una gran historia”:

“Una noticia acaba de publicarse: ‘China pirateó el servidor de correo electrónico privado de Hillary Clinton’”, tuiteó el mandatario.

¿Están seguros de que no fue Rusia (¡es broma!)? ¿Cuántas son las probabilidades de que el FBI y el Departamento de Justicia estén justo en la cima de todo esto? En realidad, es una gran historia. ¡Mucha información clasificada!”, apuntilló el mandatario.

Un ex oficial de inteligencia especialista en el campo de la ciberseguridad señaló, en una entrevista al Daily Caller, que le informaron de que dos funcionarios de Inspeción General de la Comunidad de Inteligencia (ICIG, por sus siglas en inglés) habían advertido en reiteradas ocasiones de esta “intrusión china” a los principales oficiales del FBI.

Un funcionario del gobierno contactado también por el medio expresó que -aunque no estaba autorizado a discutir públicamente el asunto- la empresa estatal china causante de la filtración en el servidor Clinton opera en los suburbios del norte de Virginia en Washington y, contrariamente a lo que cabría esperar, no pertenece al sector tecnológico.

En este sentido, el pasado 12 de julio, el representante Louie Gohmert, diputado republicano de Texas, en una audiencia de la Comisión del Poder Judicial de la Cámara de Representantes aseguró que a pesar de que la ICGC había dado la voz de alarma advirtiendo que todos los correos electrónicos de Hillary Clinton habían sido reenviados a una “entidad extranjera” —que no guardaba relación con Rusia— el FBI no dio seguimiento al hallazgo.

Uno de aquellos cuatro oficiales del FBI supuestamente informados, Peter Strzok (que por aquel entonces era primer oficial de contrainteligencia de la oficina) se encontraba en la sala. Cuando se le preguntó por el asunto respondió que no lo recordaba.

El exagente del FBI Peter Strzok, a quien despidieron el mes pasado, durante una de sus comparecencias.

Strzok no actuó en base a la información que le proporcionó el ICIG, concluyó Gohmert; aclarando que el ICGC reportó al FBI haber encontrado una “anomalía en los correos electrónicos de Hillary Clinton que pasaban por su servidor privado, y cuando hicieron el análisis forense, encontraron que sus correos electrónicos, todos excepto cuatro, más de 30.000, habían sido enviados a una dirección que no constaba en la lista de distribución”.

Asimismo, el inspector general del Departamento de Estado, Steven A. Linick, y el entonces presidente de la ICIG, I. Charles McCullough III, después de examinar el polémico servidor, atestiguaron ante el Congreso en julio de 2015, que los correos electrónicos de Hillary Clinton contenían material clasificado, según CNN.

“Los correos electrónicos de Hillary Clinton, muchos de los cuales son información clasificada, fueron pirateados por China”, escribiría Trump horas después. “Lo mejor es que el próximo paso será dado por el FBI y el DOJ, después de todos sus otros errores (Comey, McCabe, Strzok, Page, Ohr, FISA, el Falso Dossier, etc.), ¡su credibilidad desaparecerá para siempre!”.

“Este ha sido el tema más estudiado en la historia política moderna de Estados Unidos”, definió el portavoz de la exsecretaria Clinton, Nick Merrill. “El FBI pasó miles de horas investigando, y no encontró evidencia de intrusión. Eso es un hecho”, continuó el defensor.

“Pero en una época en la que los hechos son alternativos y la verdad no es verdad, no es de extrañar que un medio como el Daily Caller trate de distraernos de las amenazas muy reales y muy inmediatas a nuestra democracia por parte del hombre que ocupa la Casa Blanca”, determinó refiriéndose al actual presidente estadounidense.

Hillary Clinton, que se postuló como candidata demócrata en contra de Trump en las elecciones de 2016, contraviniendo las regulaciones y la práctica establecida, usó su servidor privado y sus cuentas de correo electrónico para asuntos oficiales durante su mandato al frente de la Secretaría de Estado (2009-2013).

Aunque la exsecretaria de Estado ha sido investigada por el FBI hasta en dos ocasiones por este hecho, en 2015 y 2016 (poco antes de las elecciones presidenciales de EE.UU.), en ambos casos se desestimaron los cargos.

La controvertida noticia reavivó en algunos medios el recuerdo del asesinato y encarcelamiento masivo que sufrieron entre 18 y 20 fuentes de la CIA, entre los años 2010 y 2012, ante el cual los investigadores, como reportó el New York Times citando a funcionarios y ex funcionarios estadounidenses, siguen divididos sobre si hubo un espía que los traicionó o si los chinos ‘hackearon’ el sistema.