Donald Trump acusó al fiscal Robert Mueller de querer tener “un impacto” en las elecciones de noviembre.

Donald Trump, Robert Mueller

Donald Trump abordó este lunes por tercer día consecutivo la colaboración que realizó un asesor de la Casa Blanca con la investigación sobre la presunta colusión entre el gobierno ruso y la campaña republicana, y acusó al fiscal Robert Mueller, que lidera las pesquisas, de querer tener un impacto en las próximas elecciones legislativas que se realizarán en noviembre.

El mandatario, que calificó a Mueller como “deshonrado y desacreditado”, remarcó que el abogado Don McGahn rindió su testimonio con su aprobación, en aras de la transparencia. Además, comentó que si los investigadores lo interrogaron por 30 horas, es porque “están buscando problemas”.

Ellos (el equipo de investigación) están disfrutando arruinando las vidas de las personas y se REHÚSAN a investigar la verdadera corrupción del lado Demócrata“, criticó Trump, que los calificó como una “desgracia nacional”. En esa línea, consideró que la comisión liderada por Mueller “están buscando impactar en la elección”.

Los comicios, programados para el 6 de noviembre, representan un riesgo para el oficialismo. Aunque se prevé que mantenga la mayoría en el Senado, los pronósticos anuncian un revés en la Cámara de Representantes, donde el Partido Demócrata podría alterar la composición.

Trump, además, se quejó por las críticas y análisis que consideran que sus intentos por frenar la investigación representan una obstrucción a la Justicia.

“Ellos inventaron un falso crimen llamado Colusión, y cuando no hay Colusión, dijeron que había Obstrucción (un crimen que nunca existió). Si tú PELEAS o dices algo malo sobre la Arreglada Caza de Brujas, ellos gritan Obstrucción!”, escribió.

Don McGahn, a la espalda de Donald Trump (Reuters)Don McGahn, a la espalda de Donald Trump (Reuters)

El presidente ha sido apuntado por las presiones que ha ejercido sobre el fiscal general, Jeff Sessions, a quien le dijo que debería poner fin a la investigación, aunque el funcionario no tiene potestad para ello, al haberse recusado de la misma. Además, también está bajo foco el despido en mayo de James Comey, ex director del FBI, a quien le pidió “lealtad” poco después de iniciarse las pesquisas.

Según el New York Times, McGahn relató a los investigadores la furia del presidente por el caso y las formas en que le pidió al funcionario que respondiera. Trump dijo que la historia era una “pieza falsa” y pareció particularmente indignado por la sugerencia de que McGahn era un “traidor” como John Dean, el exconsejero de la Casa Blanca que testificó contra el presidente Nixon durante el escándalo de Watergate.