Trump amenaza vetar proyecto de ley de presupuesto del Congreso ya que no incluye solución para DACA o fondos para el muro fronterizo.

The Capitol is seen before dawn Wednesday after a night of negotiating on the government spending bill, in Washington, March 21, 2018. Talks over a $1.3 trillion omnibus bill are almost complete as the White House and Capitol Hill Democrats ironed out deals on a first round of funding for President Donald Trump's U.S.-Mexico border wall. (AP Photo/J. Scott Applewhite)

Amanecer en el Capitolio luego de que ambas cámaras del Congreso aprobaron el presupuesto hasta septiembre de 2018.

Trump considera vetar proyecto de ley de presupuesto aprobado por el Congreso.

El presidente Donald Trump amenazó con vetar el proyecto de ley de presupuesto por 1,3 billones de dólares aprobado por el Congreso poco después de la pasada medianoche, citando preocupaciones de que la medida no incluye una solución para los beneficiarios de DACA o suficientes fondos para el muro fronterizo.

“Estoy considerando un veto del proyecto ómnibus de la ley de gastos basado en el hecho de que más de 800.000 beneficiados de DACA han sido totalmente abandonados por los demócratas (ni mencionados en el proyecto de ley) y el muro fronterizo, que se necesita desesperadamente para nuestra defensa nacional, no recibe los fondos totales”, dijo Trump en Twitter.

Influyentes funcionarios de la Casa Blanca habían dicho previamente que el presidente firmaría el proyecto de ley. Mick Mulvaney, director de la Oficina de Administración y Presupuesto, dijo a periodistas el jueves que el proyecto de ley daba fondos a las prioridades de Trump.

El Congreso de Estados Unidos había aprobado el viernes una enorme propuesta de gasto de 1,3 billones de dólares que pone fin, por ahora, a las batallas presupuestarias y que otorga recursos al gobierno federal hasta el 30 de septiembre.

La Cámara de Representantes sacó adelante la propuesta de ley el jueves por la tarde por 256 votos a favor y 167 en contra, seguido por el Senado que hizo lo mismo el viernes en la madrugada con una votación de 65-32.

El presupuesto amplía el gasto en el ejército y en programas nacionales que llevarán dinero federal a casi cada esquina del país.

La propuesta pasa ahora a firma del presidente Donald Trumpla cual ahora estaría en duda.

El sí definitivo se produjo tras algunos obstáculos de última hora y rozando un nuevo cierre del gobierno, ya que los conservadores se opusieron a hacer grandes desembolsos para prioridades demócratas, en un momento en que los republicanos controlan la Cámara de Representantes, el Senado y la Casa Blanca.

La líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, aplaudió el acuerdo en una carta a sus colegas demócratas, en la que dijo que los negociadores “lucharon y alcanzaron drásticas reducciones en el plan de Trump y los republicanos”, incluyendo muchos menos fondos para el muro fronterizo que los solicitados por Trump y un límite al número de inmigrantes que pueden ser detenidos por el Servicio de Inmigración y Aduanas.

El Senado dio luz verde el presupuesto poco antes de medianoche, impidiendo la que habría sido la tercera paralización del gobierno federal este año, un desenlace que ambos partidos querían evitar.

Pero la elaboración de un acuerdo amplio que derriba todos los límites presupuestarios, ha agitado a la oposición conservadora y fijó el marco para la próxima batalla por la financiación antes de las elecciones de mitad de legislatura de este año.

Los legisladores accedieron a algunas de las prioridades del presidente Donald Trump ampliando los fondos para el Pentágono e iniciando los trabajos para su prometido muro fronterizo con México, al tiempo que se comprometieron con los demócratas a destinar fondos para la construcción de carreteras, el cuidado infantil y la lucha contra la crisis de los opiáceos, entre otros.

Aunque con reticencias, Trump apoyó el texto que deberá promulgar ahora, según legisladores republicanos y asesores, que reconocieron que el pacto incluyó concesiones para lograr votos demócratas necesarios para su aprobación, a pesar de contar con una mayoría absoluta en el Congreso.

“Obviamente a él no le gusta este proceso”, dijo el senador republicano por Georgia David Perdue, contrario a la ley de gasto y que habla regularmente con Trump. “El presidente, nuestros líderes y los líderes en la Cámara de Representantes se unieron y dijeron ‘Miren, no nos gusta lo que están haciendo los demócratas, pero tenemos que financiar al gobierno'”.