November 21, 2018

Las Elecciones Presidenciales En México Y Los Estados Unidos.

Andrés Manuel López Obrador es el candidato de extrema izquierda para presidente de México por el partido Morena.

Las elecciones presidenciales de México se llevarán a cabo el domingo 1 de julio de 2018. El triunfador será electo por solo para un periodo de cinco años y diez meses sin posibilidad de reelección. Los tres importantes candidatos son Andrés Manuel López Obrador por el partido Morena, Ricardo Anaya por el partido Acción Nacional (PAN) y José Antonio Meade por el partido Revolucionario Institucional (PRI). En una reciente encuesta el izquierdista López Obrador tiene el 35% de apoyo de votantes, Ricardo Anaya 21% y José Antonio Meade 16%.

López Obrador es fundador y militante del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y candidato a la presidencia por la coalición Juntos Haremos Historia —formada por Morena, el partido del Trabajo (PT) y el partido Encuentro Social (ES).

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Ricardo Anaya Cortés es candidato de centro derecha a presidente por la coalición Por México al Frente—integrada por el partido Acción Nacional (PAN), el partido de la Revolución Democrática (PRD) y el partido Movimiento Ciudadano (MC).

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José Antonio Meade Kuribreña es candidato de centro a presidente por la coalición Todos por México formada por el partido Revolucionario Institucional (PRI), el partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el partido Nueva Alianza (PANAL).

Entrevista por el canal de televisión NTN 24

El 14 de marzo de 2018 fui invitado una vez más a participar en el programa “Zoom a la Noticia” del canal de televisión NTN 24 con sede en Bogotá, Colombia. Soy un comentarista frecuente de este canal que transmite por los Estados Unidos, Latino América y Europa. Siempre me presentan como analista del partido Republicano y experto en asuntos de seguridad nacional y política exterior.

El tema a tratar era “¿Qué postura debe asumir el próximo presidente mexicano frente al gobierno de Donald Trump? Habían invitado a dos mexicanos quienes criticaron duramente al presidente estadounidense. Me dijeron que querían discutir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA en su sigla en inglés), el muro fronterizo, DACA, las leyes de inmigración y las relaciones entre México y Estados Unidos de ser electo el 1 de julio de 2018 uno de los tres candidatos que se están postulando para presidente.

Donald Trump y Peña Nieto

El candidato a presidente Donald J. Trump y el presidente Enrique Peña Nieto se reunieron en México en 2016.

Comencé explicando que el gobierno mexicano y su prensa han criticado sin cesar el Muro que el presidente Trump quiere construir en la frontera sur de los Estados Unidos. El presidente Peña Nieto ha dicho que él está en contra de los muros y que quiere proteger los derechos de los mexicanos que son deportados a su país. Estos comentarios del presidente mexicano, los políticos y periodistas de esa nación son muy hipócritas, al igual que los de los políticos del partido Demócrata del Congreso, quienes critican al presidente Trump por querer reforzar la frontera sur de los Estados Unidos.

Señalé que Barack Obama fue el presidente que más indocumentados deportó, unas 2.8 millones de personas entre 2008 y 2016. Al acercarse las elecciones de 2016, por razones políticas y para obtener el voto hispano de la nación para su partido, Obama deportó menos inmigrantes sin papeles, pero aun así deportó 96,000 personas.

Antes de que se le expirara su mandato, Obama decretó una orden executiva ilegal temporalmente protegiendo a los llamados “soñadores” de ser deportados. Los soñadores son los hijos de inmigrantes ilegales que entraron a los Estados Unidos cuando eran niños. Obviamente, estos jóvenes no violaron las leyes de inmigración ya que fueron sus padres los que entraron ilegalmente a la nación. Estos jóvenes crecieron en los Estados Unidos, hablan inglés y en su gran mayoría estudian o trabajan con éxito. Hace varios meses el presidente Donald Trump dio un plazo al congreso hasta marzo de 2018 para que pase una ley para evitar la deportación de los soñadores.

El presidente Trump declaró que quería legalizar a 1.8 millones de soñadores, la mayoría de ellos nacidos en México, aunque menos de 700,000 de ellos se había acogido al programa llamado DACA en inglés. El presidente Trump pidió a los demócratas del congreso que a cambio de su oferta sobre los soñadores aprobaran fondos para el muro fronterizo y la eliminación de lotería de visas y cadenas de visas.

Dos terroristas islámicos que habían ingresado a la nación con lotería y cadenas de visas trataron de matar o mataron e hirieron a individuos en la ciudad de New York. El presidente quiere que inmigrantes sean aceptados a la nación por mérito. Los demócratas en el congreso no han respondido al llamado del presidente y continúan sin resolver la legalización de los soñadores para poder seguir atacando a los republicanos y al presidente Trump de racistas y anti inmigrantes. Muchos demócratas insisten en mantener la lotería y cadena de visas aunque afecte negativamente la seguridad nacional. Soros y otros le paga a soñadores para que agiten y protesten por diferentes ciudades y ante congresistas. Algunos soñadores han desfilado con camisetas del asesino Ernesto Che Guevara y con banderas de México, algo que no ayuda su causa.

Expliqué en la entrevista la gran hipocresía de los demócratas ya que durante los dos primeros años de la presidencia de Barack Obama su partido tenía más de 60 senadores y control de la Cámara de Representantes y sin un solo voto de republicanos pudieron haber pasado cualquier ley de inmigración.

Además, una ley fue aprobada en 2007 por el Congreso llamada Secure Fence Act (Ley de Cerca Segura) para la construcción de una cerca doble enorme de 700 millas en la frontera sur debido a que más de un millón de indocumentados han penetrado cada año desde México a los Estados Unidos durante esa época. En un año solamente 1,643,679 indocumentados cruzaron la frontera sur de la nación.

Esta ley para proteger la frontera de los Estados Unidos con México, que tiene 1,954 millas de extensión, fue aprobada con apoyo bipartidista por 21 senadores demócratas, entre ellos Hillary Clinton de New York, Barack Obama de Illinois y Joe Biden de Delaware. Al presidente Barack Obama le llamaron el Gran Deportador, pero fue muy poco criticado por la prensa liberal de la nación que siempre protegió al mandatario marxista islamita radical durante ocho años. Las denuncias actuales de políticos demócratas contra los republicanos son una gran hipocresía y politiquería. Desde esa fecha hasta el presente se construyó una cerca de 652 millas.

Expresé por último en la entrevista que pensaba si salía electo el radical López Obrador las relaciones de México con la administración de Trump se pusieran peor. López Obrador ha declarado que llevaría al presidente Trump a las Naciones Unidas por violar los derechos humanos por la construcción del muro, lo cual es absurdo. También declaró que no le interesa NAFTA.

El muro de México

Jacobo García escribió un artículo titulado “El muro empieza en el sur” el cual fue publicado en el periódico español El País el 7 de febrero de 2017. García explicó que el muro que los inmigrantes sin papeles temen no es el que el presidente Trump quiere construir, es el que ya México construyó en su frontera con Guatemala.

El periodista subrayó que de acuerdo con Mario Hernani, coordinador de la casa del migrante de Tecún Umán, último municipio, “El muro que temen los migrantes es México, no el de Trump. Todos los que emprenden el camino saben que van a ser asaltados, extorsionados o violados, principalmente por las autoridades”. Según la Red de Organizaciones Defensoras de Migrantes, red que entrevistó a más de 30,000 inmigrantes sin papeles acogidos en su red de albergues, casi la mitad de los delitos contra ellos en 2015 fueron cometidos por policías (41%) y el resto por el crimen organizado y la delincuencia común.

García dijo lo siguiente: “Algunos expertos creen que el muro de Trump, aunque es un agravio diplomático y una ofensa entre países vecinos, no supondrá, en el fondo, un gran cambio para México”. Irónicamente, en 2016 los Estados Unidos deportó a 96,016 indocumentados y México 147,370. De los indocumentados que México deportó fueron 29.6% guatemaltecos, 27.5 % hondureños y 15.4% salvadoreños. Ver la tabla siguiente:

https://1.bp.blogspot.com/-q_cYObzTK4Y/WJp9XoxzIHI/AAAAAAAALd8/9yQhQg0dWkcz9en2_qrXgfhWMSBXS8RJACLcB/s400/El%2Bmuro%2Bempieza%2Ben%2Bel%2Bsur.png

México deportó en 2016 a 147,370 migrantes de Centroamérica, la mayoría procedente de Guatemala, como indica la tabla superior.

Muro México Estados Unidos

Comerciantes en el río Suchiate en la frontera entre México y Guatemala.

García narró que a orillas del río Suchiate, en el lado guatemalteco de la frontera, hay un tramo de tierra donde conviven comerciantes que van de orilla a orilla, coyotes, migrantes, prostitutas, vecinos y cambistas. También el periodista explicó como inmigrantes sin papeles tratan de subirse a un tren mexicano al que llaman “La Bestia”. Muchos pierden sus piernas al tratar se subirse a este tren que recorre el país de sur a norte por el Golfo de México. Según la Cruz Roja, cada año más de 30 personas pierden alguna extremidad intentando subir al tren.

García relató la triste historia de uno de los mutilados llamado Josué. Él intentó sin éxito hace seis meses de subirse a “La Bestia”. Josué dijo lo siguiente: “El hijueputa tren me agarré al vagón pero tropecé y caí bajo las ruedas. Al principio no me di cuenta, ni dolor sentía, pero cuando quise levantarme vi las dos piernas como por allí tiradas”. Josué aprendió en el hospital de la localidad, por boca de otro mutilado, que la mejor técnica para subir es acompañar a la carrera al tren y utilizar los dos brazos para agarrarse al vagón y así poder saltar sin ser arrastrado. Para su desgracia, Josué se enteró de esto cuando ya era muy tarde y fue mutilado cuando se subía al tren, como muchos otros. Josué, mutilado por el tren, contempla como cocinan un tlacoache

Josué fue mutilado por el tren que le dicen “La Bestia”.

El periodista de El País escribió que anualmente entran por México unas 400,000 personas, casi todas centroamericanas, que participan en un éxodo silencioso huyendo de la violencia. México ha militarizado parte de su frontera sur que tiene una extensión de
1,179 kilómetros. Sin embargo, este país no ha logrado detener a los inmigrantes sin papeles que penetran su frontera sur. Las peticiones de asilo en México han crecido más de un 1,000%. Más del 90% de esas solicitudes provinieron de personas de Honduras, El Salvador y Guatemala, quienes huyen de ciudades como San Salvador y San Pedro Sula en Honduras consideradas entre las más violentas del mundo. La Agencia de Naciones Unidas compara la situación actual con el éxodo de centroamericanos durante las guerras de los años 1980. García concluyó su artículo explicando que mientras que el 60% de los deportados por los Estados Unidos han cometido algún delito en México, muy pocos de los expulsados tenían antecedentes penales.

Conclusión

Cada nación tiene el derecho de proteger sus fronteras. México y los Estados Unidos no quieren que miles de personas sin papeles entren a sus países. No se debe criticar al presidente Trump, quien simplemente está cumpliendo con su promesa de construir un muro al sur de la nación para proteger la seguridad nacional. Los demócratas continúan criticando hipócritamente a los republicanos por no resolver la situación de los soñadores cuando tienen una oferta generosa del presidente Trump. Ellos piensan que seguirán obteniendo el voto mayoritario de los hispanos sin pasar una ley comprensiva de inmigración y echando la culpa a los republicanos.