Congresistas republicanos de Tallahassee proponen personal armado dentro de las escuelas.

MIAMI.- Dos hechos, en apariencia contradictorios, saltaron a la palestra cuando aún está fresco el trauma ocasionado por la masacre cometida en la secundaria Marjorie Stoneman Douglas, localizada en Parkland, condado de Broward.

Por un parte, el gobernador Rick Scott pidió la renuncia del director del FBI, por no haber reaccionado ante la información de una persona que dijo que Nikolas Cruz, el atacante confeso que mató a 17 personas de ese colegio, dijo tener el “deseo de asesinar gente”. La misma institución de investigación policial reconoció su error.

Por otra parte, al otro día de la matanza, en la capital de la Florida –Tallahassee– un comité del Senado ponía en la agenda una polémica propuesta legislativa. El senador republicano Dennis Baxley presentó un proyecto de ley en el que el director de una escuela o al superintendente del distrito escolar tendría la potestad para nombrar a un número indeterminado de personas armadas con la misión de reaccionar en caso de un ataque como el que sucedió en el colegio de Parkland.

Un grupo de defensores del porte de armas (Carry Florida), residentes del Estado del Sol, pidieron al Congreso estatal que legisle para permitir que los maestros con licencia para portar armas ocultas las puedan llevar a las instituciones educativas donde trabajan.

De esa manera se acabaría con las llamadas “zonas libres de armas”, es decir, la prohibición de que se puedan entrar pistolas o rifles a las escuelas públicas de Florida.

En el estado hay 1.8 millones de personas que tienen licencia para portar armas ocultas.

Uno de ellas era Nikolas Cruz, el joven de 19 años que portaba un rifle de asalto AR-15, adquirido de manera legal, y, según otros reportes de prensa, había adquirido tres armas adicionales en el último año.

En menos de veinte minutos Cruz no sólo destruyó a 17 familias, sino alteró tal vez para siempre la certeza de tranquilidad y sosiego que había en esa comunidad, un vecindario de personas acomodadas acostumbradas a vivir una vida sin mayores sobresaltos.

Huella indeleble

Patricia Cruz decidió hace cuatro años mudarse de Miami a Parkland porque era un vecindario tranquilo.

Después de la tragedia que tuvo que presenciar su hijo de 16 años, que cursa el grado 10 en la secundaria Stone Douglas, sigue creyendo que vive en un sitio pacífico pero, sin dudas, la matanza del 14 de febrero en ese colegio, “va a dejar huella en mi hijo y en mi hija, desde una ventana de su escuela intermedia vio todo lo que estaba pasando”, explicó Cruz.

Al igual que los hijos de esta madre, Manolo Álvarez, nacido en Colombia y criado en Estados Unidos, tuvo que vivir los momentos más angustiantes de su vida.

Al principio lo que sonaba como una alarma de incendio, que se activaba por segunda vez en el día, se convirtió en una carrera desesperada para buscar un escondite donde no llegaran las balas.

“La seguridad del colegio y los policías nos gritaron que corriéramos. Nosotros hicimos eso y estábamos muy confundidos. Entramos al auditorio y nos hicieron esconder debajo de las sillas”, recordó Álvarez.

Después de media hora salieron de ese sitio, con las manos en la cabeza, y salieron del colegio.

Camuflado

En ese momento no se imaginaron que el supuesto atacante se confundió entre los estudiantes que corrían en fila para salvar sus vidas.

De acuerdo con el recuento del alguacil del Broward, de ahí salió a pie para un Walmart. Ahí había un restaurante Subway donde se tomó un refresco.

A las 3:01pm, hora local, 40 minutos después de que empezara el tiroteo, se fue caminando a un McDonalds.

A las 3:40pm, un oficial del Departamento de Policía de Coconut Creek detuvo a Nikolas Cruz, el supuesto atacante, en un vecindario de Coral Springs.

El FBI, según lo dijo el alguacil de Broward, había recibido una información de un vídeo en YouTube, en el que el sospechoso amenazaba con convertirse en un profesional que dispararía contra las escuelas.

Pero el FBI le perdió el rastro.

Álvarez fue compañero de Cruz. “Cuando lo conocí sí pensé que era raro, si así era su forma de ser o si tenía algún problema. Reconocí las fotos que él ponía en Instagram con pistolas y cuchillos. No me sorprendió que alguien que ponía eso en las redes sociales cometiera un acto así.

“Creo que cuando regrese al colegio me va a dar susto al saber que hubo gente que murió ahí”.

Una vigilia masiva se celebró en Parkland, una comunidad “cerrada”, como lo afirmó Patricia Cruz. “Todos se conocen, a los chicos los ves constantemente en el parque, en el supermercado. Ayer yo recibí llamadas de otros padres preguntando por mi hijo y si sabía algo de sus hijos. Fue algo muy desesperante”.

Dinero ruso podría haber ido a la Asociación Nacional del Rifle

El FBI estaría investigando si importantes banqueros rusos, relacionados con el Kremlin, habrían inyectado de manera ilegal dineros en la Asociación Nacional del Rifle (NRA) para ayudar al triunfo del entonces candidato Donald Trump, según lo informó McClatchy.

Los agentes de esa agencia de investigación se estarían centrando en las actividades de Alexander Torshin, el subdirector del banco central de Rusia, con estrechos contactos con Putin y con la NRA, de acuerdo con la investigación.

De acuerdo con los reportes de la NRA –citados por McClatchy- éste grupo gastó $55 millones en las elecciones de 2016, incluidos $30 millones para la campaña de Trump, el triple de lo que esa organización pro armas dedicó a la campaña presidencial de Mitt Romney.

En Estados Unidos es ilegal utilizar dineros provenientes del extranjero para tratar de influir una elección federal.

El reporte de McClatchy no pudo precisar que tanto dinero fluyó de las arcas del banquero ruso al NRA, o la participación de ésta en la transferencia de fondos a la campaña presidencial de Trump.

Financiación

Los republicanos son los mayores receptores de las donaciones de la NRA. John McCain, republicano de Arizona, ha recibido $7.740.521.

En Florida, esa organización ha donado al senador republicano de la Florida, Marco Rubio, $3.303.355.

Un aviso del Partido Republicano del condado Hillsborough, localizado en el centro-oeste de la Florida, deja ver con claridad por qué los políticos del Estado del Sol, sobre todo los de ese partido, proponen en cada nueva sesión legislativa en Tallahassee proyectos de ley que amplíen la tenencia de armas o disminuyan los requisitos para adquirirlas.

El GOP, para recolectar fondos, invita a una combinación de barbacoa y ejercicios de tiro para toda la familia. Hay que llevar el arma, municiones y unos espejuelos de protección.

Los candidatos del partido estarán en un salón, que también es de tiro, compartiendo con toda la familia. Esa actividad partidista será el próximo 13 de marzo. Las entradas, si se compran temprano, cuestan $40. Si se compran el mismo día del evento, $45. Y $15 para mayores de 12 años, que podrán “disfrutar” de tiro y polígono.

Los menores de esa edad sólo tendrán acceso a la comida.

En la Florida, según las encuestas, una mayoría apoya la revisión de antecedentes para la compra de armas en las ferias y rechaza que se pueda portar revólveres o pistolas, a la vista del público, en los predios universitarios.

Fuente: Diario Las Américas