Un somalí hiere gravemente a una austriaca de 54 años por pasear a sus dos perros en Viena: “Son animales sucios e impuros”

 Ingrid Trenker, en la cama del hospital, muestra las imágenes de sis dos mejores amigos.

Ingrid Trenker, en la cama del hospital, muestra las imágenes de sis dos mejores amigos.

Ocurrió en Viena, a plena luz del día. Ingrid Trenker, de 54 años, paseaba a sus dos perros cuando fue salvajemente atacada por un somalí de 20 años. La razón esgrimida por el salvaje: “los perros son animales sucios e impuros y no pueden estar en la calle”.

A resultas de la agresión, Ingrid Trenker tuvo que ser hospitalizada en el Wilhelminenspital y sufre múltiples heridas. Preocupa sobre todo la fractura que sufre en su rodilla.

Los hechos se produjeron cerca de su domicilio, donde Ingrid, como es habitual, paseaba a sus dos perros de la raza collie. En presencia de algunos testigos, el somalí  se acercó y comenzó a dar patadas a ella y a sus dos mejores amigos, mientras prorrumpía en grandes voces contra la impureza de los canes. Los peores golpes los sufrió la mujer al tratar de proteger a sus mascotas de los golpes del africano. Uno de ellos afectó gravemente a su rótula. Asimismo, uno de los “collies”, Panda, de diez meses, tiene fracturadas tres de sus cuatro patas.

Denuncian algunas fuentes que incidentes por la tenencia de perros por desgracia son ya habituales en el país, aunque ninguno ha revestido la gravedad de este último.

Ingrid tiene ante sí un largo periodo de recuperación.

Ingrid tiene ante sí un largo periodo de recuperación.

Ingrid recuerda que tras los golpes, mientras permanecía inmovilizada en el suelo, su única preocupación era el estado de sus perros. Revela que no es la primera vez que ha sido insultada por pasear a sus fieles amigos, aunque nunca pensó en que llegaría a vivir una situación tan dramática. Tal es la situación de miedo entre muchos vecinos de la capital austriaca propietarios de perros, que algunos han optado por tenerlos permanentemente dentro de sus casas, denuncia una persona cercana a la víctima.

Y mientras los medios informativos austriacos mayoritariamente han silenciado la noticia, en el entorno de Ingrid crece la preocupación por su estado físico. Lo que es seguro es que tiene por delante un largo periodo de recuperación. “¿Quién va a pagar todo esto? El somalí obviamente no lo va a hacer”, se pregunta el abogado de la mujer, Manfred Ainedter. Por su parte, Ingrid lamenta que las autoridades locales permitan a “personas que han llegado a nuestro país en busca de ayuda tratar luego de imponernos violentamente sus costumbres”.

Respecto al atacante, se sabe que llegó al país como solicitante de asilo y que cuenta con un permiso oficial de residencia. Fue detenido tras el suceso y se prevé su puesta en libertad hasta la celebración del juicio.

Las asociaciones europeas supuestamente defensoras de los derechos de los animales han evitado pronunciarse sobre este caso.