La Cumbre de los Tres Mares y otras poderosas razones de Donald Trump para visitar primero Polonia y desairar al resto de la Unión Europea.

Otros países en Europa envidian la visita que Donald Trump realizará a Polonia el jueves. Eso, según Jaroslaw Kaczynski, líder de Ley y Justicia, el partido gobernante de ese país. El presidente de Estados Unidos tiene previsto ir a la ciudad alemana de Hamburgo para participar en el G20, una reunión de líderes mundiales de 19 países y la Unión Europea, que se desarrollará el viernes y el sábado.

Pero antes, Trump se detendrá en Varsovia, para el deleite del gobierno conservador y nacionalista polaco y en julio, Trump también hará una visita a Francia.

¿Por qué va a Polonia antes que a las dos grandes potencias de la Unión Europea?

1. Una cálida bienvenida

Los presidentes de EE.UU. tienen casi garantizada una recepción amistosa en Polonia, y este aspecto del viaje es atractivo para Trump.

Según el periódico polaco Gazeta Wyborcza, el partido gobernante llevará en buses a 50 personas por parlamentario, para garantizar la presencia de una multitud amistosa durante el discurso que Trump dé en la simbólica plaza Krasinski de Varsovia. En esa plaza hay un monumento conmemorativo del Alzamiento de Varsovia contra los nazis en 1944.

2. En la misma línea
Tanto los líderes de Polonia como Trump se ven a sí mismos como los que están a la vanguardia de un movimiento populista contra las élites liberales que han dominado la política en occidente en los últimos años. Ellos pusieron sin ninguna vergüenza lo que ven como el interés nacional en primer lugar, ya sea en temas como el cambio climático o la inmigración, y reciben la ira que generan estas posiciones.

“Tanto Kaczynski como Trump se perciben como aquellos que pueden detener esta ofensiva de corrección política de izquierda liberal en el mundo”, dice Michal Szuldrzynski, columnista de Rzeczpospolita, un influyente periódico polaco de centro derecha. “Paradójicamente, cuanto más criticas a Trump y más criticas aKaczynski, más creen que tienen razón”, agrega.

3. Gasta (en defensa) y serás premiado
La visita también permite a Trump demostrar que los que cumplen con el objetivo de la OTAN de destinar un 2% de su Producto Interno Bruto a gastos militares serán recompensados. Así, se espera que elogie a Polonia por ser uno de los pocos miembros de la OTAN que lo hace. Alrededor de 900 militares estadounidenses están actualmente en Polonia como parte de los esfuerzos para calmar las ansiedades de los miembros de la OTAN en Europa del Este que le temen a Rusia.

De hecho, la elección de Trump causó cierta preocupación en Polonia, debido al temor de que pudiera negociar con el presidente ruso Vladimir Putin, anatema de la derecha polaca. Esos temores se han disipado un poco desde entonces, pero muchos en la región esperan que mientras esté en Varsovia, manifieste su compromiso con el artículo 5 del Tratado de la OTAN, el principio de defensa colectiva, por el que un ataque contra cualquier aliado se considera como un ataque contra todos.

4. ¿Desaire a la Unión Europea?
Durante su viaje a Polonia, Donald Trump asistirá a la Cumbre de los Tres Mares, una iniciativa de Polonia y Croacia que reúne a 12 países ubicados entre el Báltico, el Adriático y el mar Negro. En 2016 participaron, además, Austria, Bulgaria, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, República Checa y Rumania.

La cumbre es parte de los esfuerzos por mostrar a Polonia “como una especie de líder regional” fuera de la estructura de poder de la Unión Europea dominada por el eje franco-alemán, dice el profesor Szczerbiak.

Los presidentes de Austria y República Checa no asistirán a la reunión en 2017 por la preocupación de que haya divisiones en la Unión Europea, según el periódico estadounidense The Washington Post. En este sentido, al participar, Trump será visto dando su bendición a un proyecto que algunos diplomáticos de la UE miran con sospecha

5. Se trata del gas
En junio llegó el primer cargamento de gas natural licuado de EE.UU. a Polonia, en un contexto en el que el gobierno de este país está tratando de volverse menos dependiente de la energía de Rusia.

Para el negociante Donald Trump, este es otro acuerdo en el que todos ganan. Polonia y otros países de Europa del Este tienen el imperativo estratégico de diversificar sus fuentes de energía, y la Casa Blanca quiere vender más gas estadounidense al extranjero. Trump llevará ese mensaje a los líderes en la Cumbre de los Tres Mares.