Obama y Pence enfrentados en el Congreso por ley sanitaria

Las reuniones opuestas ponen de relieve una de las principales batallas que se avecinan en la transición de la Casa Blanca de Obama al presidente electo Donald Trump.

Las reuniones opuestas ponen de relieve una de las principales batallas que se avecinan en la transición de la Casa Blanca de Obama al presidente electo Donald Trump.

Tanto el presidente Barack Obama como el vicepresidente electo, Mike Pence, estarán este miércoles en el Capitolio.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se reunió este miércoles en el Capitolio con los legisladores demócratas de ambas cámaras del Congreso para discutir una estrategia que les permita salvar su histórica legislación sanitaria.

Obama advirtió a los demócratas no caer en la trampa republicana, no rescatarlos, y en cambio dejar que sean ellos quienes paguen en caso de que revoquen la ley.

El mandatario no dio declaraciones a su salida.

El vicepresidente electo, Mike Pence, también estaba allí en una reunión paralela en otro lugar, para hablar con los republicanos acerca de su agenda, que incluye la revocación del programa a menudo conocido como “Obamacare”.

“No se equivoquen al respecto”, dijo Pence a periodistas después de reunirse con legisladores republicanos en Capitol Hill. “Vamos a cumplir nuestra promesa al pueblo estadounidense —vamos a revocar el Obamacare y reemplazarlo con soluciones que reduzcan el costo del seguro de salud sin aumentar el tamaño del gobierno”.

Pence, que era congresista antes de servir como gobernador de Indiana, recordó su tiempo en la Cámara y acusó a los demócratas de romper las promesas hechas en ese momento.

“La realidad es que estuve aquí en marzo del 2010 en otra capacidad cuando el Obamacare fue firmado como ley”, dijo Pence junto a otros líderes del Partido Republicano, incluyendo al presidente de la Cámara, Paul Ryan. “Recuerdo todas esas promesas, nos dijeron que si te gusta tu médico, puedes mantenerlo, no es verdad”, aseguró

“Tenemos un plan para reemplazarlo, tenemos muchas ideas”, secundó el presidente de la Cámara, Paul Ryan.

Las reuniones opuestas ponen de relieve una de las principales batallas que se avecinan en la transición de la Casa Blanca de Obama al presidente electo Donald Trump.

La Ley de Cuidado Asequible de la Salud fue aprobada por el Congreso en 2010 cuando los demócratas tenían el control de la Cámara de Representantes y el Senado, además de tener a Obama en control de la presidencia. El 20 de enero, esa concentración de poder vuelve a los republicanos.

Trump ha calificado el Obamacare como un “pésimo” programa que cuesta demasiado, y aunque no ha presentado detalles de un plan para reemplazarlo, ha dejado claro su intención de sustituirlo.

“Tenemos mucho que hacer… y mucho que deshacer”, dijo el presidente del bloque republicano, Kevin McCarthy, en una carta a sus correligionarios.

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo a los periodistas el martes que Obama discutirá con los demócratas cómo contrarrestar el objetivo republicano de la revocación.

“El Presidente ha estado abierto a la idea de que si hay republicanos genuinamente interesados en reformar la Ley de Cuidado Asequible de una manera que fortalezca el programa, el presidente apoyaría fuertemente ese esfuerzo”, dijo Earnest. “Pero eso no es lo que los republicanos han ofrecido”.

Las posiciones opuestas entre Obama y Trump probablemente quedarán exhibidas la próxima semana cuando el presidente da su discurso de despedida, seguido al día siguiente por la primera conferencia de prensa importante de Trump desde que fue elegido en noviembre.

Trump anunció el 11 de enero su “conferencia de prensa general” en un post de Twitter martes por la noche.

Había planeado hablar con los periodistas en diciembre para detallar cómo abordaría los potenciales conflictos de intereses que involucraban a su negocio, pero esa reunión fue pospuesta. No está claro cuánto hablará sobre el tema, aunque eso puede depender de las preguntas que se le hagan. Trump ha dicho que dejará el negocio en control de sus hijos adultos y otros ejecutivos.

Trump también usó su cuenta de Twitter el martes para alegar que un informe de inteligencia “sobre la llamada” piratería rusa “se retrasó hasta el viernes.