El autor del tiroteo del aeropuerto de Florida admite contactos con los yihadistas

Esteban Santiago siendo trasladado de la prisión al juzgado Esteban Santiago siendo trasladado de la prisión al juzgado

Esteban Santiago siendo trasladado de la prisión al juzgado Esteban Santiago siendo trasladado de la prisión al juzgado

Sólo AD informó de su vinculación al islamismo: El autor del tiroteo del aeropuerto de Florida admite contactos con los yihadistas

AD acertó al informar acerca de la motivación islámica del tiroteo en el aeropuerto de Florida, lo que la totalidad de los medios a la carta ignoraron. El exmilitar Esteban Santiago, presunto autor de la muerte de cinco personas en el aeropuerto de Fort Lauderdale (Florida), ha admitido a la policía haber participado en “chats” de los yihadistas del Estado Islámico, según recogen el diario Sun Sentinel y el canal de televisión KTLA5 citando a uno de los agentes que testificó hoy en una audiencia del caso.

En la audiencia, Santiago compareció ante la jueza federal Lurena Snow, quien decidió no concederle la libertad bajo fianza como pedían los representantes de la Fiscalía.

Según medios locales, Santiago respondió con monosílabos a las preguntas que le hizo la jueza Snow.

Uno de los que testificó fue el agente especial de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) Michael Ferlazzo, que participó en los interrogatorios a los que ha sido sometido Santiago desde su detención el mismo día del ataque, el pasado 6 de enero.

Hace más de una semana las autoridades habían dicho que Santiago, nacido hace 26 años en Estados Unidos y de familia puertorriqueña, confesó al FBI que había preparado el ataque al aeropuerto, que no había sido algo espontáneo.

La semana pasada compareció por primera vez ante la justicia. Una jueza federal, Alicia Valle, le nombró un abogado de oficio y le advirtió de que puede ser condenado a la pena de muerte por los cargos de los que todavía no ha sido formalmente acusado.

AD reveló la vinculación de Esteban Santiago con el yihadismo el 7 de enero

AD reveló el 7 de enero que Esteban Santiago se convirtió al islam hace aproximadamente un año y que recientemente juró lealtad al Estado Islámico. Destacamos la aparición de una fotografía suya, en la que aparece con pañuelo palestino, barba a la usanza yihadistay el dedo índice levantado. La foto no fue publicada por ninguno de los principales medios de aquel país pese a que fuentes cercanas a Donald Trump aseguraron que la policía estadounidense encontró varios vídeos del ISIS en su móvil. Se optó por priorizar el origen “hispano” del asesino y su antigua vinculación con el Ejército, y también por retratarlo como un “trastornado”. Uno más.

Este juego masoquista lo hace posible la connivencia de nuestros líderes, que están demostrando ser nuestros peores enemigos, y unos medios convencionales al servicio de similar ideología. Es decir, que tras un más que presunto ataque terrorista contra víctimas elegidas de forma aleatoria, lo fundamental es el curriculum profesional del autor de los disparos, mientras que su más que presunta vinculación al islamismo yihadista se convierte en una cuestión accesoria que ni siquiera se menciona salvo que él mismo lo declare ante un juzgado.

En Europa, y por lo que vemos también en Estados Unidos, la policía tiene instrucciones de callar, ocultar, minimizar los delitos cometidos por los islamistas. Proteger a sus compatriotas ha pasado a ser una preocupación menor para los gobiernos globalistas a uno y otro lado del Atlántico.

Nuestros líderes no van a reconocer en ningún momento que su política ha sido desastrosa y que la multiculturalidad, lejos de fortalecer y enriquecer a las sociedades que la padecen, son una fuente histórica de fragmentación social y conflicto, con lo que es inevitable que la escalada de atentados siga creciendo y que las autoridades y los medios afines sigan ocultándolos, cada vez con mayor eficacia.