Inmigrantes musulmanes celebran el atentado de Berlín en las calles de la capital alemana y queman un árbol de Navidad en Bruselas

Imagen del árbol navideño quemado en Bruselas.

Imagen del árbol navideño quemado en Bruselas.

Se saben los amos de Europa gracias a políticos tan traidores como Angela Merkel, a instituciones tan satánicas como la Unión Europea y a colaboracionistas tan xenófilos como los progresistas. Por esa razón actúan ya a cara descubierta sacando el instinto aniquilador del que AD viene advirtiendo desde su fundación.

Reproducimos un texto del cardenal Giacomo Biffi, en su libro “Memorie e digressioni di un italiano cardinale” (Edt. Cantagalli s.r.c. Siena 2.010 pag 385 y 386). Dice: “Europa o vuelve a ser cristiana o será musulmana”. Lo que no tiene porvenir es la “cultura de la nada”, de la libertad sin límite y sin contenido, del escepticismo ensalzado como conquista intelectual. Esta cultura de la nada no estará en condiciones de resistir el asalto ideológico del Islam, que no faltará. Solo el redescubrimiento del acontecimiento cristiano, como única salvación para el hombre y, por consiguiente solo una decisiva resurrección del alma antigua de Europa, podrá ofrecer una solución diversa a esta confrontación inevitable.

Por si eran pocas las evidencias que desdicen la versión oficial cuando se afirma que el islamismo violento representa a sólo una minoría de musulmanes y que la mayoría apuesta por la integración y la convivencia pacífica, les ofrecemos un video sobre una manifestación espontánea en las calles de Berlín, donde centenares de musulmanes a bordo de vehículos hicieron sonar las bocinas y expresaron su alegría por el atentado perpetrado por un islamista al estampar un camión contra un mercadillo navideño de la capital germana, causando doce muertos y decenas de heridos.

Las imágenes no han sido ofrecidas por los medios informativos europeos ni consta declaración de condena alguna por parte de las autoridades alemanas. Ha sido gracias a las redes sociales que hemos sabido de este deplorable suceso, que describe por sí mismo el rotundo fracaso de las políticas multiculturales puestas en marcha en el viejo continente. (Ver enlace)

Otra capital europea, Bruselas, ha sido también el escenario de otra demostración de odio contra los cristianos. Decenas de musulmanes, con total impunidad, incendieron el árbol de Navidad situado en una de las plazas más emblemáticas de la capital belga. Pese a suceder hace días, ni los medios ni los dirigentes políticos de Bélgica han hecho mención a este asunto.  (Ver enlace)

De mantenerse las actuales políticas, no vislumbramos para Europa un promisorio futuro. Los mismos islamistas abiertamente se burlan de la permisividad y laxitud de las democracias liberales europeas, que les permiten erosionarlas desde dentro para luego dominarlas, como históricamente proclamó el fallecido líder libio Muamar El Gadafi.

La venalidad y molicie de los dirigentes políticos euriopeos, la falta de gobiernos y liderazgos auténticamente nacionalistas que pongan freno a la inmigración descontrolada y la actuación de los partidos izquierdistas que, en franca contradicción con sus ideales históricos, apoyan entusiastamente al islam, como idiotas útiles, son los responsables de mover los hilos que posibilitan el paulatino deterioro de las sociedades europeas y su calidad de vida. Asimismo, coadyuva al penoso objetivo, la prensa progresista falaz y maniquea.