Univision, acorralada

univisionAl cubrir los sesgos inherentes a la cobertura noticiosa de la cadena Univision, es de suma importancia mirar más allá de los informes en sí. Un reporte reciente del Wall Street Journal nos hace recordar la importancia crítica de examinar el entorno corporativo de Univision, y tomar nota de posibles puntos de intersección con su cobertura noticiosa.

Durante el transcurso de este año hemos analizado la expansión digital agresiva que Univision ha ejecutado, corriendo hacía los “milenios” angloparlantes y apartándose de su producto medular de noticias y entretenimiento en español. A fin de cuentas, la demografía es destino, y la data muestra que el principal impulsor del crecimiento de población hispana en los Estados Unidos no es la inmigración. La creación de Fusion estaba supuesta a cerrar la brecha de producto existente entre padres inmigrantes y sus hijos mileniales bilingues y biculturales, pero no sucedió así, lo cual llevó a que se reconfigurara el canal a su versión actual y a que Disney abandonara la sociedad con Univision.

Ahora vemos la otra cara de la moneda- los efectos de estas presiones externas sobre Univision:

Un cambio radical en los gustos televisivos de la juventud hispana está poniendo a prueba el matrimonio de 24 años de Univision Communications Inc. con su proveedor de programación, el gigante de la televisión mexicana Grupo Televisa SAB, una relación que ayudó a cimentar el auge de los medios en español en Estados Unidos.

Seriamente preocupada por la gran caída de los índices de audiencia de su cadena insignia de TV en español, Univision ha estado presionando en los últimos meses al jefe de contenidos de Televisa, José “Pepe” Bastón, para que infunda a su programación, dominada por las telenovelas, un toque más estadounidense que permita atraer a los hispanos más jóvenes y los nacidos en EE.UU., dijeron personas familiarizadas con el asunto.

Hartos de la tibia respuesta de Televisa, el presidente ejecutivo de la junta de Univision, Haim Saban, y otros miembros del directorio, han llegado incluso a proponer la cancelación del contrato con Televisa o a recortar los pagos de Univision a la mitad, dijo una de esas personas. “Se ha puesto todo muy, muy denso”, dijo un ex ejecutivo de Univision.

En resumen, a Univision le urge adaptar su oferta televisiva para mantener relevancia en medio de un tsunami demográfico. Sin embargo, la cadena está atada de manos debido a su contrato exclusivo con Televisa. Complica la cosa el hecho de que Telemundo le esté ganando a Univision en los ratings del horario estelar con una oferta más diversa de telenovelas que lo que Univision está obligado a presentar. Pero si Wall Street insiste en sacarle el cuerpo a la oferta pública, a Univision no le quedaría otro remedio que unirse más a Televisa en lugar de diversificar su producto estancado de entretenimiento.

Las dos compañías todavía pueden resolver sus diferencias. El año pasado extendieron su acuerdo hasta 2030 y acordaron solicitar la autorización de la Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU. para que Televisa lleve su participación en Univision a 49% después de la salida a bolsa, una decisión que uniría el destino de ambas empresas de forma mucho más estrecha.

El esfuerzo de Univision por acaparar presencia digital mientras los televidentes abandonan la cadena a paso acelerado (perdiendo casi el 50% de su audienica durante los pasados 5 años) es semejante a quien pretende vaciar el mar con una cuchara. La presentadora María Atencio, quien laboró tanto en Univision como Fusion y era considerada el futuro de la empresa, presuntamente vio lo que se aproximada, y se fue con la cadena MSNBC. Aún está por verse si se trata de un hecho aislado o si será tendencia.

En última instancia, esto explica las posturas de la cadena Univision- no tan sólo en pro de políticas migratorias de frontera abierta, sino de toda una gama de políticas de izquierda- confirmando más aún lo que vimos en la plática de Jorge Ramos en Harvard el pasado año. La cadena estaba en tremenda posición mientras la inmigración era la principal causa del crecimiento de la población hispana en los Estados Unidos. Ahora que éste no es el caso, y bajo presi;on de todos lados, Univision actúa cada vez menos como un conglomerado mediático y más como un grupo de presión de izquierda (como Planned Parenthood, cuya supervivencia instuticional depende de la elección y relección de demócratas).

En guerra avisada…

Fuente: MRC Latino