Así manipulan los medios estadounidenses la campaña electoral a favor de Hillary Clinton y en contra de Donald Trump

El padre del terrorista de Orlando, con gorra de color rojo, en un mitin de Clinton.

El padre del terrorista de Orlando, con gorra de color rojo, en un mitin de Clinton.

Cuando un “supremacista” blanco dio su apoyo al candidato republicano Donald Trump, todas las cadenas de televisión se rasgaron las vestiduras y culparon del “escandaloso” anuncio al magnate neoyorquino. Pero cuando el padre de Omar Mir Seddique Mateen, el terrorista islámico que perpetró la matanza en una discoteca gay de Orlando, se presentó en un mítin de Hillary Clinton, siguiendo su intervención desde la primera fila, esos mismos medios consideraron la noticia como una anécdota menor por la que no merecía la pena preocuparse.

La noticia de que David Duke había ofrecido su apoyo a la elección de Donald Trump, el pasado mes de febrero, abrió los noticieros nocturnos de las cadenas ABC, CBS y NBC, las más influyentes del país. Entre furiosas diatribas contra el candidato republicano, dedicaron a la noticia una media de 11 minutos y 35 segundos.

En cambio, cuando el padre del terrorista Orlando, quien además ha expresado su apoyo a los terroristas talibanes, acudió a un acto electoral de Hillary Clinton, esos mismos grupos televisivos minimizaron el asunto, que calificaron como una simple “coincidencia”, dándole una cobertura, en el mejor de los casos, de tan sólo un minuto y 54 segundos. CBS le dedicó 24 segundos, mientras que NBC redujo a 18 segundos el sesgado relato de la información.

El contenido de la cobertura mediática a Donald Trump está siendo tan sesgado y manipulado que hasta algunas voces del Partido Demócrata ya lo han admitido. En marcado contraste, cualquier hercho que pueda perjudicar a la candidata Hillary Clinton es minimizado o justificado hasta niveles grotescos.

Algunos periodistas norteamericanos, sin embargo, se atreven a desafiar la censura imperante. Así, la corresponsal de ABC Cecilia Vega se preguntó “cómo pudo acceder a un lugar tan privilegiado” el padre del terrorista de Orlando, eludiando por si fuera poco el paso por el detector de metales, imperativo para todos los demás asistentes. Los asesores de Clinton se limitaron a decir que “este individuo no fue invitado” y que el equipo de campaña no detectó su presencia hasta después del evento.

El nivel más alto de desvergüenza lo alcanzó CBS Evening News, a los mandos de Scott Pelley, que dedicó, ese mismo día, un total de 14 minutos para informar acerca de la presencia de Clinton al frente de una manifestación para rendir homenaje a las 49 personas que fueron asesinadas en junio por Omar Mir Seddique Mateen, en el club ‘Pulse’. Ya vemos cómo una de las grandes corporaciones informativas estadounidenses puede llegar al punto de conceder más relevanc ia inbformativa a la presencia de Hillary en una manifestación contra un atentado, que a la presencia en uno de sus mítines, a pocos pies de distancia de ella y portando una llamativa gorra de color rojo, del padre del autor de esa misma acción terrorista.

Los principales grupos informativos del país han cuestionado la idoneidad de votar a un candidato que recibe el apoyo de David Duke, reconocido intelectual y sin duda una de las personas que mejor defienden la herencia cultural y espiritual de la Cristiandad; un auténtico “apestado” para el sistema mediático, controlado por ya sabemos quiénes. El mensaje de David Duke es esencialmente que cada pueblo y raza tiene derecho de defender su tierra, junto con su legado cultural colectiva. Esto incluye, por más que les pese a los sionistas, a la raza blanca de origen europeo.

Por contra, ninguno de esos medios lanzó el interrogante de si se puede apoyar a la candidata que recibe el apoyo explícito, en uno de sus actos electorales, de un islamista confeso, quien además confirió legitimidad moral al asesinato de decenas de homosexuales a manos de su vástago.

Creemos que no hay mejor ni más claro ejemplo de la manipulación mediática que se está viviendo en Estados Unidos en favor de Hillary Clinton y en contra de Donald Trump. Tendríamos que preguntarnos quién está moviendo los hilos y con qué interés. Pero sobre todo, por qué se está difundiendo (real o falsamente) la aparatosa caída en las encuestas del candidato republicano. La respuesta, a poco que sea fruto de una reflexión objetiva y no sectaria, tendría que inquietar sobre todo a los norteamericanos de raza blanca que se sienten comprometidos con los valores espirituales y la tradición cultural que el sionismo mundialista, en cualquiera de sus siniestras formas y expresiones, trata de erradicar del alma de Estados Unidos.

Fuente: Alerta Digital