Cómo el Estado Islámico adoctrina niños para matar y morir

img_fflores_20160307-121257_imagenes_lv_otras_fuentes_iskidsfighters-kAYC-U402658569710DG-992x558@LaVanguardia-WebEl vídeo de un niño de cuatro años haciendo explotar por control remoto un coche con tres prisioneros en el interior ha sido sin duda el más espantoso de cuantos ha difundido el Estado Islámico. Pero no ha sido el único. En los últimos seis meses, el EI ha mostrado imágenes de hasta 12 niños participando en el asesinato de prisioneros, según contabiliza un informe que se presentará el miércoles en el Parlamento británico.

La ONU, la Quillian Foundation (el observatorio del yihadismo que estudió el papel de las mujeres en el califato y los métodos de propaganda de la organización) y una asociación dedicada a prevenir el uso de niños soldado que fue fundada por un general retirado, Roméo Dallaire, han estudiado el uso propagandístico de niños por el EI y hablado con fuentes cercanas a la organización yihadista para determinar sus métodos de adoctrinamiento de menores en Siria e Iraq. Uno de los factores que determinan que la investigación se presente en la Cámara de los Comunes es que 50 niños británicos están en manos del Estado Islámico.

El informe Niños del Estado Islámico abunda en datos que ya se conocían (sobre todo porque el propio EI ha estado interesado en difundirlos, con 254 vídeos o comunicados en los que aparecen niños entre el 1 de agosto pasado y el 9 de febrero) pero insiste en que los menores son sometidos a un programa de desensibilización ante la violencia para convertirlos en futuros terroristas capaces incluso de cometer atentados suicidas.

Así, las imágenes de niños sosteniendo cabezas cortadas o incluso, en algún caso, jugando al fútbol con ellas, forman parte de ese programa de desensibilización ante la violencia y el error, que solo es posible manipulando las mentes de los niños desde pequeños.

Según el informe, en los campos de entrenamiento de los Cachorros del Califato hay niños entre los 10 y los 15 años, pero documentos y entrevistas obtenidos y publicados por Aymenn Jawad al Tamimi en junio del 2014 hacen mención de niños a partir de los 5 años. El vídeo de la explosión de un coche por un crío de cuatro años refrenda este dato.

Los autores de la nueva investigación creen que los dirigentes del Estado Islámico se han fijado en dos típicas organizaciones juveniles creadas por regímenes dictatoriales: las Juventudes Hitlerianas –que habría inspirado su movimiento Fityan al Islam o chicos del islam, compuesta no por niños sino por adolescentes- y la Joven Vanguardia (Futuwah) de Iraq en los años setenta del pasado siglo, la cual derivó en una unidad paramilitar de chicos -y chicas- desde los 12 años, los Cachorros de Sadam, que, entrenados en el uso de armas, fueron destinados a la defensa civil en la guerra con Irán e incluso al frente según algunas versiones.

El hecho de que el Estado Islámico estudiara los métodos de las Juventudes Hitlerianas puede llamar la atención pero suena de lo más evidente. Según el informe, en el sistema de escuelas del Estado Islámico se aprecian los “ecos” de la educación nazi, que no estaba al servicio del individuo sino del Estado.

Más interesante es, sin embargo, el precedente del movimiento baazista Joven Vanguardia en Iraq, ya que la cúpula del Estado Islámico fue constituida desde un principio por antiguos oficiales de Sadam Husein. El partido Baaz, laico y de orientación en principio socialista fue la base del régimen de Sadam en Iraq y de la familia El Asad en Siria.

“Esta influencia baazista es evidente en todos los aspectos del reclutamiento de niños -se lee en el informe-, desde la terminología (de los Cachorros de Sadam a los Cachorros del Califato) hasta el estilo de los campos de entrenamiento y las técnicas de desensibilización ante la violencia”.

De otro lado, el uso extensivo de niños soldado es de lo más común, particularmente en las guerras africanas. Y la guerra de Liberia, en los años noventa, parece ser un precedente del uso que el EI hace de los menores en lo que respecta a brutalidad. Charles Taylor, condenado a 50 añor de cárcel por la Corte Penal Internacional, tomó el poder en Liberia en 1997 utilizando niños como parte de su ejército.

Los yihadistas creen que esos niños serán mejores combatientes y más letales al haber sido adoctrinados desde muy pequeños

Los menores suponen una ventaja enorme para los yihadistas, pues no necesitan ni convertir ni convencer a nadie. Adoctrinar a una persona desde temprana edad es una garantía de fidelidad muchísimo mayor. La generación actual de yihadistas, dice el informe, “considera a estos niños mejores combatientes y más letales que ellos mismos porque en lugar de ser convertidos a ideologías radicales han sido adoctrinados en esos valores extremistas y en la violencia desde el nacimiento o a muy temprana edad”.

Un estudio de los mensajes de propaganda del EI muestra que la utilización de imágenes de niños aparece en actos de violencia en un 38% de casos, de los cuales los menores ejercen esa violencia en un 11%. El resto de mensajes con niños se refieren a la vida pretendídamente idílica del califato.

El día a día en los campos de entrenamiento

Los campos de adoctrinamiento/entrenamiento funcionan con la siguiente rutina cotidiana, según publicó Aymenn al Tamimi:

-Estudio y memorización del Corán tras la oración del alba.

-Lecciones de sharía o ley islámica hasta las 7 de la mañana.

-Gimnasia y desayuno.

-Oración y ejercicio físico.

-Entrenamiento en artes marciales.

-Tras la oración del mediodía, almuerzo.

-Lecciones de ley islámica.

-Clases sobre armamento.

-Tras la oración de la tarde, instrucción en el manejo de armas.

-Entrenamiento y lecciones de ley islámica de forma alternada hasta las 10 de la noche.

Espías y verdugos

Al cabo de una semana, se selecciona a los chicos según sus habilidades para destinarlos a distintos cuerpos:

-Fuerzas especiales: los más destacados, física y psicológicamente.

-Defensa antiaérea: chicos fuertes y con muy buena vista.

-Francotiradores: inteligentes, con buena vista y mucha paciencia.

El resto es distribuido según las necesidades. Al Tamimi no hacía mención de los suicidas, pero según el informe Niños del Estado Islámico, estos están incluidos en una selección que también comprende:

-Espías: para vigilar a los vecinos y a la propia familia.

Predicadores: aquellos con labia deben ayudar a mantener la fe de sus compañeros.

-Ejecutores: se les hace creer que asesinar a un prisionero es un privilegio y un honor. En otros casos, simplemente ayudan al verdugo.

-Suicidas: el informe señala que los niños resultan valiosos porque sienten menos miedo que los adultos ny creen en lo que se les dice y promete. No menciona sin embargo, un informe previo del Comité de la ONU sobre Derechos del Niño que afirmaba, hace justo un año, que el EI utiliza niños con alguna discapacidad mental y miembros de minorías como los yazidíes o los kurdos. Recoge, sin embargo, un dato impactante del Observatorio Sirio de Derechos Humanos: 19 casos de niños en atentados suicidas tan solo en julio del 2015.

La manera en que los yihadistas acceden en un principio a estos niños puede variar, desde el pago a las familias hasta la amenaza. Según el informe, el secuestro es algo común. La misión de la ONU en Iraq cree que el EI secuestró de 800 a 900 niños entre agosto del 2014 y junio del 2015 en la provincia de Nínive; los más pequeños tenían 8 años.

Pero todo esto no quiere decir que el Estado Islámico tiranice a los menores además de lavarles el cerebro (un lavado que, a corta edad, cuesta poco). La propia organización yihadista se ha preocupado de divulgar vídeos de fiestas infantiles, con refrescos y dulces. Se trata, como siempre, de hacerles la vida atractiva mientras siguen un camino.

¿Y las niñas? Las niñas son las Perlas del Califato, y su papel es quedarse en casa, estudiar el Corán y cuidar de los chicos.