Arabia Saudita anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Irán tras la ejecución del clérigo chiíta

Adel al Jubeir, canciller de Arabia Saudita
Adel al Jubeir, canciller de Arabia Saudita Crédito: Reuters

Luego que manifestantes atacaran la embajada saudita en Teherán, furiosos por la decapitación del líder religioso, el canciller Adel al Jubeir informó que su gobierno quebró vínculos con el régimen de Hasan Rohani

En una conferencia de prensa este domingo, el ministro de Relaciones Exteriores saudita Adel Al Jubeir advirtió además que todos los diplomáticos iraníes deben dejar Arabia Saudita en un plazo de 48 horas.

Durante su discurso, Jubeir también se refirió a la más reciente amenaza del ayatolá Alí Khamenei, quien dijo que “Dios no perdonará a Arabia Saudita” por haber ejecutado al clérigo chiíta Nimr Bagir al Nimr. “La historia de Irán está llena de injerencias negativas y agresivas en los asuntos árabes, que provocan con frecuencia daños y destrucciones”, señaló el canciller.

Al Nimr fue ejecutado en Riad el sábado luego de que en octubre pasado el Tribunal Supremo de Arabia Saudita confirmara su condena por desobedecer a las autoridades e instigar a la violencia sectaria. Las autoridades lo asesinaron junto a otras 46 personas condenadas por pertenecer a grupos terroristas y cometer ataques en el reino.

Inmediatamente después de conocerse la noticia, hubo reacciones de toda la comunidad chiíta de países árabes como Irán y Líbano, lo que agudizó las ya crecientes tensiones sectarias.

La respuesta más violenta hasta el momento se produjo en Teherán, cuando manifestantes atacaron la embajada de Arabia Saudita con cócteles molotov e irrumpiendo en el edificio para destrozarla. A estos incidentes hizo referencia el canciller saudita para justificar el quiebre de relaciones diplómaticas con Irán.

La respuesta más violenta hasta el momento se produjo en Teherán, cuando manifestantes atacaron la embajada de Arabia Saudita con cócteles molotov e irrumpiendo en el edificio para destrozarla. A estos incidentes hizo referencia el canciller saudita para justificar el quiebre de relaciones diplómaticas con Irán.

Jubeir dijo que los ataques a la embajada en Teherán constituyen “una violación flagrante a todas las convenciones internacionales” y acusó a las autoridades iraníes de no haber hecho nada para evitarlos.

En la misma noche de los incidentes en Teherán, el consulado saudita en Mashad, noreste de Irán, también sufrió destrozos. Cuarenta manifestantes fueron detenidos en la capital y otros cuatro en esta otra ciudad.