MARCO RUBIO y TED CRUZ brillan en un debate fluido; Jeb Bush desaparece (VIDEOS)

base_imageJeb Bush tuvo otra actuación deslucida. No respondió a la enorme presión para que tuviera un desempeño capaz de cambiar la dinámica de las últimas semanas. Fue el segundo candidato que menos tiempo habló y, cuando lo hizo, fue revolcado por Marco Rubio.

“Soy un elector del senador, y le ayudé, y esperaba que sirviera a sus electores, lo que significa acudir a trabajar,” dijo Bush sobre la ausencia de Rubio en algunas votaciones del Senado en los últimos meses.

El ex gobernador de Florida estaba siguiendo las instrucciones de sus asesores, que habían puesto en marcha una minuciosa campaña anti-Rubio que empezó a primera hora de la mañana con un editorial del Florida Sun-Sentinel y que siguió durante todo el día con el lanzamiento de la cuenta de Twitter @IsMarcoWorking (¿Está trabajando Marco?) y con declaraciones de figuras del establishment republicano pro-Bush de Florida como Al Cárdenas diciendo que Rubio debería dimitir del Senado si piensa dedicar más tiempo a hacer campaña.

“Marco, cuando te apuntaste a esto, era para un mandato de seis años. Deberías aparecer por el trabajo,” insistió Bush, haciendo lo que no se le da bien hacer. “Quiero decir, literalmente, el Senado, ¿qué es, como una semana laboral francesa? ¿Tienes como tres días en los que tienes que aparecer? Puedes hacer campaña. O simplemente dimitir y dejar que alguien más coja el empleo.”

Rubio le respondió con un rápido contraataque, recordándole a Bush que en el pasado apoyó, como también lo hizo el Sun-Sentinel, a candidatos presidenciales que también tuvieron que perderse votaciones en el Senado para presentarse a Presidente, y atribuyendo su crítica al hecho de que está cayendo en las encuestas.

“La única razón por la que haces esto ahora es porque estamos compitiendo por el mismo cargo y alguien te ha convencido de que te va a ayudar,” le dijo Rubio.

“Yo seguiré teniendo una tremenda admiración y respeto por el Gobernador Bush,” añadió el senador por Florida mostrando más pena que enfado hacia su antiguo mentor.

“Mi campaña va a tratar sobre el futuro de América; no va a consistir en atacar a nadie más de los que están en este escenario,” dijo Rubio.

El joven senador hispano recibió el favor del público en la interacción con Bush, y, a lo largo de todo el debate, demostró que, a diferencia de éste, sí está preparado para actuar bajo presión.

Otra potencial alternativa a Jeb, el Gobernador John Kasich, dirigió su atención hacia los no políticos del centro del escenario, Donald Trump y Ben Carson, advirtiendo que los votantes están “al borde de elegir a alguien que no puede hacer este trabajo.”

Trump atacó al gobernador de Ohio por su vinculación profesional en el pasado a la firma Lehman Brothers, que desencadenó el colapso económico de 2008.

En cuanto a Carson, aparte del cuestionamiento por parte de los moderadores de su propuesta de un impuesto fijo al principio del debate, el neurocirujano no sufrió el escrutinio habitual de un favorito en las encuestas, y no perdió su característica actitud calmada, que es una de las cosas que gustan de él a los votantes.

Ted Cruz destacó más que en los debates anteriores.

El senador por Texas escapó de la sombra de Trump y Carson en el carril más conservador, y lo hizo de la mejor manera: sin criticar a otros conservadores.

Propuso un nuevo plan tributario y criticó a los moderadores por convertir un debate sobre asuntos económicos en un concurso de personalidades.

“Las preguntas que se han formulado hasta ahora en este debate ilustran por qué el pueblo americano no confía en los medios,” dijo Cruz.

“Este no es un partido de canasta,” reprendió a los moderadores. “Mirad las preguntas: Donald Trump, ¿eres un villano de comic? Ben Carson, ¿puedes hacer cálculos matemáticos? John Kasich, ¿insultarás a dos personas de aquí? Marco Rubio, ¿por qué no renuncias? Jeb Bush, ¿por qué han caído tus números? ¿Qué hay de hablar de los asuntos reales que importan a la gente?”

Añadió: “La diferencia con el debate demócrata es que todas las preguntas aduladoras de los medios iban sobre quién era más guapo y sabio. Dejadme ser claro, los hombres y mujeres que estamos en este escenario tenemos más ideas, más experiencia y más sentido común que todos los participantes en el debate demócrata.”

Aplausos.

Como Newt Gingrich demostró en los debates de hace cuatro año, cuestionar a los medios y a los moderadores funciona en las primarias republicanas. Y Cruz no fue el único que lo hizo.

“Esa no es una pregunta muy amable,” le dijo Trump a John Harwood cuando le preguntó si la suya era una campaña de comic.

Marco Rubio acusó a Becky Quick, una de las integrantes del panel de la CNBC, de recitar una letanía de ataques demócratas cuando le preguntó sobre sus problemas financieros personales, y denunció el trato suave dado por los medios a Hillary Clinton después de su declaración ante el comité de investigación del atentado de Benghazi.

“Los demócratas cuentan con el súper PAC definitivo. Se conocen como los medios de comunicación principales,” dijo Rubio.

Chris Christie y Mike Huckabee discutieron sobre la Seguridad Social.

El ex gobernador de New Jersey cree que la única forma de mantener la solvencia de la Seguridad Social es haciendo una prueba de haberes a los beneficiarios. El ex gobernador de Arkansas comparó eso con una estafa piramidal, diciendo que sería injusto para los que ya han contribuido.

“El gobierno no es quién para robar más,” dijo Huckabee. “Dime cuál es la diferencia entre el gobierno y Bernie Madoff.”

Christie tuvo su mejor momento cuando retrató a Obama como un Presidente que desprecia a los agentes del orden y prometió que él sería un Presidente amigo de la policía y defensor de la frontera y de los valores americanos.

El gobernador de New Jersey también estuvo bien en su primera respuesta. “Francamente, no veo mucha debilidad en este escenario,” dijo cuando los moderadores le pidieron que hablase acerca de su mayor debilidad. “Donde veo la debilidad es en esas tres personas que quedan entre los demócratas. Veo a un socialista, a un aislacionista y a un pesimista, y soy incapaz de descifrar cuál es cuál.”

Carly Fiorina fue la que más tiempo habló y tuvo una buena actuación, pero destacó menos que en el debate anterior, faltándole momentos estelares.

Rand Paul tuvo alguna buena frase dirigida a su electorado libertario. “Quiero un gobierno tan pequeño que apenas pueda verlo.”

Medios como CNN, The Washington Post y The Hill coinciden en señalar a Marco Rubio y Ted Cruz como los grandes ganadores de la noche, y a Jeb Bush como el gran perdedor.

Vídeo: debate de las 8

Vídeo: debate de las 6