Las dudas rodean de nuevo la muerte de Osama bin Laden

Las dudas rodean de nuevo la muerte de Osama bin Laden
Bin Laden en la localidad afgana de Tora Bora
Bin Laden en la localidad afgana de Tora Bora

Barcelona. (Redacción):- El ganador del premio Pulitzer Seymour Hersh ha escrito un sorprendente artículo en el que asegura que la Casa Blanca ha alimentado con mentiras la historia de cómo EE.UU. mató a Osama bin Laden en mayo de 2011. El texto publicado en el London Review of Books pretende ser una “historia alternativa de la guerra contra el terror” que cuestionalas explicaciones ofrecidas por el gobierno de Barack Obama sobre la muerte del hombre detrás de los ataques del 11-S.

El relato oficial afirma Bin Laden murió en un tiroteo con soldados de Estados Unidos y que las autoridades paquistaníes no sabían nada acerca de la incursión. Pero mientras el presidente estadounidense afirmaba que la captura del terrorista fue un asunto sólo americano, Hersh asegura que los militares estadounidenses recibieron la asistencia de funcionarios paquistaníes de alto nivel. Además, escribe el Premio Pulitzer, Bin Laden no estaba “escondido” en Pakistán cuando los Navy Seals lo encontraron.

Hersh explica que los servicios de inteligencia de Pakistán (ISI) tenían a Osama bin Laden como prisionero. Un exoficial de inteligencia paquistaní indicó a los Estados Unidos el paradero del líder de Al Qaeda a cambio de 25 millones de dólares.

Hersh dice que su principal fuente dentro de los EE.UU. es un alto funcionario de inteligencia -no identificado- que conoce a la perfección todos los detalles de la incursión que acabó con Bin Laden. Hersh también dice que la información ha sido corroborada por dos consultores del Comando de Operaciones Especiales estadounidense y que también habló con fuentes “dentro de Pakistán”.

El gobierno de Obama afirmó que bin Laden se escondía en Pakistán pero, según Hersh, el ISI lo tenía cautivo desde 2006 para usarlo contra los talibanes y las actividades de Al Qaeda en Pakistán y Afganistán. El periodista afirma que no hubo “ningún tiroteo” porque cuando los soldados estadounidense entraron en el complejo “los guardias del ISI se habían ido”.

El artículo también está en desacuerdo con la reivindicación de la Casa Blanca de que Bin Laden fue sepultado en el mar. “Los restos, incluyendo la cabeza, que tenía agujeros de bala, fueron arrojados en una bolsa para cadáveres. Durante el vuelo de regreso a Jalalabad en helicóptero, algunas partes del cuerpo fueron lanzadas a las montañas del Hindu Kush”, informa Hersh, citando al alto funcionario de inteligencia estadounidense.