EL FIASCO DEL PRESIDENTE

Los republicanos votan la derogación del Obamacare en la Cámara de Representantes

Lo que no conoce Barack Obama es que los tiranos cubanos se consideran manipuladores expertos de los demócratas norteamericanos. Ellos conocen la manera de actuar y de sentir y la filosofía utilizada por ese estamento político, que se basa en la anfibología y la inseguridad de sus convicciones. Tratan de aparentar algo diferente a lo que son y a lo que representan en realidad. Lo que hacen por temor al qué dirán. Por eso los tiranos cubanos no fracasan al atacarlos, ellos conocen perfectamente sus debilidades.

Los Republicanos son diametralmente diferentes, les importa un bledo lo que digan, por eso su comportamiento es franco y transparente, ellos asumen los riesgos a cara descubierta. Los republicanos concitan el respeto de la mayoría de los ciudadanos norteamericanos y de todos los gobernantes del mundo, incluidos los déspotas y los tiranos, que les tienen pánico. Cuando un Presidente republicano promete una reacción, nadie en el mundo pone en duda que consumará su amenaza. En cambio, a los demócratas los ningunean y les niegan todo respeto y credibilidad.

A partir de ahora el Presidente comenzará a batirse en retirada en la confrontación sostenida con los tiranos cubanos y después de haber perdido una batalla que ya estaba ganada, no por él, sino por la totalidad de los diez mandatarios que pasaron antes que él, aunque algunos titubearan en su momento. Digo que comenzará a batirse en retirada si es que no se pliega por completo ante las exigencias de los tiranos, algo de lo que le considero capaz.

Incluso los Presidentes que titubearon ante la tiranía castrista, son todos miembros del Partido Demócrata, entre ellos podemos citar a John F. Kennedy, Jame Carter y William Clinton. Lindon B. Johnson estaba demasiado ocupado con la guerra de Viet-Nam y con la amenaza soviética y apenas se ocupó de Cuba.

Los demócratas invariablemente han expresado su ambigüedad en las cuestiones de política exterior, por eso escuchamos al Presidente diciendo; “los Estados Unidos no son el policía del mundo”. Señor Presidente, si los Estados Unidos no son el policía del mundo ese cometido lo asumirá otra nación; como pueden ser los imperialistas rusos, los inefables chinos o los extremistas iraníes, que intentan construir el arma nuclear. También pueden intentarlo los coreanos del norte o algún movimiento terrorista, como el Estado Islámico (E.I.) o Alqaeda.

No se avergüence Presidente de que los tiranos insulten a los Estados Unidos y le acusen de lo inimaginable, esa es la tarea de ellos. Ellos ven en Norteamérica un peligro para realizar sus fechorías y desmanes. Pero los verdaderos demócratas del planeta necesitamos el poderío económico y militar de su país para que el mundo pueda detener a los tiranos y a sus sicarios, para que de esa manera florezca la paz y se engrandezca la vida de los seres humanos.

Si los Estados Unidos no hubieran asumido el liderazgo del mundo al final de la Segunda Guerra Mundial, ya se habrían producido siete guerras mundiales más. Los Estados Unidos son precisamente el freno y garante para que esas guerras no lleguen a producirse y para que los imperialistas de los tiempos modernos, los que tratan de tragarse a medio mundo, reflexionen y se apacigüen, ante el poderío militar de su país.

Gracias a su país se han evitado muchas conflagraciones, Estados Unidos se ha parado frente a los verdaderos guerreristas del mundo y les ha detenido, todo eso gracias a la autoridad que posee. Veamos ahora mismo en el caso de Ucrania, invadida por los rusos. Los imperialistas rusos dirigidos por el nuevo Stalin no se han tragado totalmente a esa nación europea por el temor a una confrontación militar directa, con los Estados Unidos.

En días pasados, Raúl Castro, le ha plantado cara a Barack Obama y todas las promesas hechas en las conversaciones para liberar a sus espías, son ya papel mojado y tirado en el tanque de la basura. Todo ante el asombro del birlado Presidente norteamericano. El Presidente tendrá que evadir a los periodistas mordaces para evitar la burla de la prensa nacional y extranjera, aunque la amarillista prensa de izquierda, se lo perdone todo y trate de justificarlo.

Este será el enésimo descalabro del Señor Barack y mire que se lo advertimos, pero él se creyó un Salomón, aunque sin sabiduría. Ahora quedará como un salmón en tarima, con los ojos abiertos pero sin ver nada.

Verdaderamente ha resultado como enuncié, Raúl tiene la certeza de que una estrecha relación con los Estados Unidos daría al traste con su tiranía. Por eso para restablecer plenamente las relaciones, le ha subido bien alto la parada al Presidente, como para que nunca pueda igualar la apuesta.

No porque él piense que Barack Obama le va a conceder esa proposición descabellada, sino porque él está convencido de que eso nunca se le otorgará. Ni Barack Obama ni los demás estamentos del gobierno norteamericano se lo adjudicarían.

Los cuatro puntos exigidos por los tiranos son;

-Devolución de la Base de Guantánamo

-Levantamiento del Embargo.

-Sacar a Cuba de entre las naciones que patrocinan el terrorismo (que verdaderamente siguen patrocinando y practicando), y suspender las trasmisiones de Radio y TV Martí.

-Pagar una mil, millonaria indemnización a su tiranía, fascista y asesina, por los supuestos daños infringidos a causa del Embargo.

Por supuesto que todo lo robado a los propietarios norteamericanos y cubanos, valorado en alrededor de diez mil millones de dólares, debe ser olvidado y condonado para siempre. Pero Raúl quiere además que le concedan cientos de millones en créditos, blandos y a larguísimo plazo, para no pagarlos nunca, como no pagan ninguna deuda.

Recuerden el lema de Fidel Castro; la deuda externa es impagable. Quieren además que le devuelvan la base de Guantánamo, la única porción del territorio nacional que los hermanos Castro no han podido destruir, ni reducir a polvo como el resto del país.

Supongo que si Fidel Castro está con vida, sean esas sus ideas personales, porque Raúl ni capacidad para elaborarlas tiene.

Suponía, que las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos conformarían un escenario impredecible, pero no, ahora se pueden predecir. No habrá relaciones plenas entre Cuba y los Estados Unidos de América.

Cuba en verdad, está en una situación política y económica bastante difícil, pero ni remotamente parecida a la década de los noventa, cuando perdió la Unión Soviética y todo el campo socialista europeo, ahora está mucho más desahogada y con cierta capacidad de maniobra, además, sus tiranos han ganado en experiencia.

Barack Obama fracasó al escoger este momento. Es completamente falso que la fruta estuviera tan madura como pensaba el Presidente y le aconsejaron sus despistados asesores. Los tiranos cubanos, para no excluir a Fidel, son como los ratones, no se meten en un agujero donde no vean la salida y si el agujero es ciego y oscuro, tienen que haberlo cavado ellos mismos, para que entren.

Ahora, ¿qué ha quedado en manos del Presidente? ¿Cómo puede maniobrar? Veremos lo que se le ocurre más adelante y si no es otro disparate, porque le quedan muy pocas opciones. Por lo pronto seguimos observando el panorama, sin muchas esperanzas.

La parte del pueblo cubano que se ilusionó con las nuevas noticias, ya comenzó a decepcionarse, muchos de los entusiastas, han enmudecido de repente.