La contradicción de los testigos y los análisis forenses salvaron al policía que mató a Michael Brown de ser enjuiciado

EEUU Las pruebas presentadas por la fiscalía ante un jurado de instrucción fueron demasiado débiles

El policía blanco que mató a un adolescente negro en agosto en la ciudad de Ferguson, Misurí, no ha sido incriminado porque las pruebas presentadas por la fiscalía ante un jurado de instrucción fueron demasiado débiles y las declaraciones de los testigos se contradecían de forma notable.

Entre los 10 testigos llamados a declarar, por lo menos siete incurrieron en contradicciones tan flagrantes como situar al joven Michael Brown en tres lugares distintos al momento de recibir los disparos mortales a manos del policía Darren Wilson.

Además, al parecer, el testimonio del agente fue tan incisivo que logró convencer al jurado de instrucción de que no tuvo otra opción que balearlo. “Su rostro parecía el mismo demonio, estaba realmente furioso porque lo paré y dije que caminara por la acera”, ha dicho Wilson, quien aseguró que el joven de 18 años intentó agarrarle el arma de reglamento con bastante firmeza y energía por lo que forcejaron por espacio de un minuto.

“Me sentí como un niño de 5 años delante de Hulk Hogan”, ha asegurado el agente haciendo referencia a un profesional de la lucha libre. También, aseguró Wilson, al contrario de lo que han aseverado varios testigos, Brown nunca levantó los brazos en señal de rendición ni tampoco respondió cuando lo conminó a que se tirara al suelo. “Él solo gritaba, gritaba mucho, como si se preparara para embestirme”, ha recordado el agente.

Por otro lado, las pruebas retiradas de la autopsia de Brown han sido claves para determinar que el joven se enfrentó al policía con determinación, a punto de herirlo en el rostro y provocarle lesiones en el torso. Dos de las tres autopsias son concluyentes en que el adolescente estaba en un gran estado de agitación en los momentos previos a los disparos fatales hasta el punto que, antes de morir, sufrió varios colapsos musculares por la energía que desplegó.

Aunque el incidente sucedió durante tres minutos el 9 de agosto, las versiones de los testigos difieren diametralmente. La mayoría ha admitido que solo comenzaron a observar el incidente cuando escucharon los primeros disparos y vieron a Brown embistiendo a Wilson, no asistieron al inicio del enfrentamiento. Pero hasta aquí coinciden. “Yo vi al policía correr detrás de él y disparando”, ha dicho un testigo. Los disparos comenzaron cuando Wilson se bajó del patrullero, ha asegurado otro. Un tercero: “El policía le dijo que se detuviera pero no lo persiguió a pie, no corrió”.

En este tipo de casos se espera que las versiones de los testigos nunca coincidan, pero tampoco que sean tan diferentes, ha aclarado a ELMUNDO.es el abogado Ron Pelier.

A su vez, las conclusiones de las pruebas forenses también son claras y de un modo general parecen confirmar la versión de los hechos que Wilson dio en las horas siguientes al incidente, al haber asegurado que Brown se abalanzó hacia su arma, intentó quitársela y hubo una lucha cuerpo a cuerpo dentro del patrullero. Durante esa lucha el arma se disparó dos veces hiriendo al adolescente en un brazo. Fueron los dos primeros disparos que algunos testigos han asegurado haber escuchado. Como si no bastara, los investigadores encontraron rastros del DNA de Brown en el arma, camisa y pantalones de Wilson.

El jurado de instrucción también tuvo oportunidad de ver 100 imágenes del cadáver del adolescente que muestran, desde varios ángulos, los huecos del ingreso de los seis disparos con que fue ultimado, a una distancia entre 1,5 y dos metros, lo cual ha sido confirmado por la existencia de pólvora en una de las manos de Brown.

A su vez el fiscal estatal de San Luis, Robert McCulloch, ha defendido la decisión del jurado de instrucción y ha recordado cómo la prensa interfirió en todo el proceso. “La prensa estaba loca por tener algo que decir al público. Se hicieron eco de todo tipo de rumores, mentiras y medias verdades, sin preocuparse en confirmar los hechos”, ha dicho el fiscal.

Ejemplo de ello, ha enfatizado, es que cuando salieron los resultados de la segunda autopsia y se confirmó que Brown nunca fue herido por la espalda, “muchos testigos cambiaron sus testimonios y se ajustaron a esa realidad. Esto fue lo que el jurado entendió y por eso ha decidido no enjuiciar a Wilson”.