Hezbollah. Para la DAIA, “el silencio mundial de los gobiernos es cómplice” del avance de Hezbollah en Latinoamérica

El grupo terrorista Hezbollah volvió a ser noticia en Latinoamérica luego de que se descubrieran conexiones en la venta de drogas en Brasil y de que la policía de Perú presentará cargos contra un libanés que fue detenido tras tener restos de explosivos en su posesión para cometer un posible atentado.

El fantasma del terrorismo resurge en el continente. Y es así que el vicepresidente en ejercicio de la DAIA a cargo de la presidencia, Waldo Wolff, consideró a la Agencia Judía de Noticias (AJN) que este avance de Hezbollah en Latinoamérica es producto del “silencio mundial de los gobiernos”.

-¿Cómo toman desde la DAIA a este avance de Hezbollah en el continente? Nuestra preocupación va más allá de la presencia de Hezbollah en la región, que ya lleva muchos años. Hezbollah está acusada de diferentes atentados no solo en la región sino en todas partes del mundo, los cuales muchos de ellos se los adjudica, así que nuestra preocupación está en el silencio del mundo. El silencio mundial de los gobiernos es cómplice de lo que está pasando en Latinoamérica. Parece que solo levantan la voz cuando el judío se defiende, van a tener que seguir levantándola porque los judíos no nos vamos a quedar de brazos cruzados viendo que terroristas como Hezbollah y Hamas vociferan nuestra destrucción mientras ciertos sectores les dan estatus político a organizaciones terroristas financiadas por la repo islámica de Irán, entre otros.

-Ante silencio mundial, ¿Qué le diría a los gobernantes?

Solo levantan la voz cuando el judío se defiende, van a tener que seguir levantándola porque nos vamos a seguir defendiendo. Hoy en día, en Israel todos los días hay un atentado, con asesinato de civiles y el silencio es cómplice. Esto ocurrió en la Shoá, que en términos macrohistóricos parece que fue ayer y hay muchos que quieren rememorar esas fotosepia de los judíos entregados. Nosotros vamos a pregonar la defensa de nuestro derecho de existir sin tener que dar explicaciones tanto en nuestro país como en cualquier parte del mundo en la que haya un judío.

– La falta de esclarecimiento de los atentados a la Embajada de Israel en Argentina y a la AMIA, ¿son una puerta de ingreso para futuros atentados?

Lamentablemente son dos cosas que van en paralelo pero no son vinculantes. La inserción e injerencia de Hezbolah en el terrorismo mundial ocurre en lugares donde hay permeabilidad a su ingreso y también en lugares en donde no la hay. En realidad, queremos que se encuentre a los responsables de los atentados más allá de la presencia de Hezbollah porque somos argentinos y queremos un país seguro. Queremos que se resuelvan los asesinatos perpetuados acá, que fueron masivos y de lesa humanidad. Y que de una vez por todas podamos levantar los canteros antibomba en la puerta de los colegios de nuestros hijos, siendo las instituciones judías alrededor del mundo las únicas instituciones civiles que deben cuidarse de los asesinatos de sus integrantes.

-Ante este escenario de nuevo avance terrorista, ¿Es posible que en Argentina se vuelva a repetir lo que ocurrió hace 20 años con el atentado a la sede de la AMIA? No tenemos tiempo ni posibilidad de detenernos a pensar en un escenario futuro tan terrible, pero si tenemos la obligación de un accionar políticamente en función de nuestro valores. La defensa de la vida es uno de ellos para que esto nunca más vuelva a ocurrir.