El sesgo de los medios hispanos y qué hacer ante ello

Obama en UnivisionEn uno de los debates más interesantes de cara a las elecciones presidenciales de 2012, un presentador ganó fama al retar al presidente Barack Obama a que defendiera su trayectoria respecto a la inmigración. En el momento cumbre de este tenso debate, el presentador presionó al presidente para que explicase por qué no había cumplido su promesa de promulgar una reforma integral de la inmigración: “Ud. lo prometió… y una promesa es una promesa… y con el debido respeto, Ud. no mantuvo su promesa”.

Esa persona era Jorge Ramos, presentador del programa nocturno de noticias de Univision. Y aunque puede que no sea tan conocido como otras personalidades de la televisión, Matt Drudge describió recientemente a Ramos en un tweet de su influyente Drudge Report de la siguiente manera: “Jorge Ramos, el último de los periodistas. Advertencia a los políticos: si lo ven… ¡CORRAN!”

Pero para millones de americanos, Jorge Ramos ya era un nombre familiar antes de la celebración de ese foro presidencial. De hecho, Ramos es más como un héroe popular para los millones de hispanos que se conectan a su programa cada noche. De hecho, un estudio llevado a cabo hace unos años por Pew Hispanic Center sobre los líderes dentro la comunidad latina situó a Ramos al nivel de otras celebridades como la magistrada de la Corte Suprema Sonia Sotomayor.

Sin embargo, el seguimiento y el respeto de los que disfruta Ramos ponen de manifiesto uno de los mayores retos a la hora de la comunicación con los hispanos (el grupo demográfico más joven y de más rápido crecimiento de Estados Unidos): Ramos es indudablemente progresista.

Este hecho por sí solo es apenas noticiable, pues la tendencia progresista de los medios de comunicación es bien conocida. Pero si los conservadores se están preguntando por qué se ha demostrado que es tan difícil obtener el respaldo de los hispanos, no estaría mal que empezaran por tener un mejor entendimiento de los medios de comunicación hispanos.

Los medios de comunicación hispanos son enormemente influyentes a la hora de conformar la opinión pública. Tenga en cuenta que, según la revista Forbes, Univision llega aproximadamente al 97% de los hogares hispanos de Estados Unidos. Y eso para una población fijada en 50.5 millones (16.9% de la población total) según las cifras más recientes del Censo. Y el pasado julio, Univision batió a todas las grandes cadenas (en todos los grupos demográficos) en la guerra por la audiencia, como informó “Media Moves”: “Por tercera semana consecutiva y durante todo julio hasta la fecha, Univision es la número 1, liderando el conjunto de emisoras y cadenas por cable entre los adultos de 18 a 34 años y de 18 a 49 años, según Nielsen”.

Los medios de comunicación hispanos tienen una indudable tendencia progresista. Después de haber hecho cientos de entrevistas en radios y televisiones de lengua española, he llegado a esperar respuestas de frustración e incredulidad cuando menciono los méritos del libre mercado, el Estado de Derecho e incluso la libertad religiosa. No obstante, salvo unas cuantas excepciones, la mayoría de los presentadores, productores y periodistas que me han entrevistado me han tratado con respeto, incluso si estaba claro por sus preguntas y respuestas que no podrían estar más en desacuerdo con mi punto de vista conservador.

Hasta ahora, el debate sobre la tendencia progresista de los medios de comunicación hispanos se hacía mayormente en un vacío informativo o de forma anecdótica. Pero ahora, gracias a un detallado estudio elaborado por Media Research Center, el patrón de la tendencia predominante en la cobertura dada a las últimas noticias por parte de los medios de comunicación hispanos ha quedado bien documentado.

Este estudio, que se hará público hoy en el Newseum, detalla con múltiples ejemplos la tendencia progresista de los medios de comunicación hispanos, en los que se etiqueta a los conservadores como “la derecha dura” e incluso como “radicales”. También documenta cómo apenas se han incluido puntos de vista conservadores en las últimas noticias importantes acaecidas en Estados Unidos.

Pero quizás el hallazgo más negativo del estudio es la descarada defensa de Obamacare por parte de los medios de comunicación en lengua española. Según una reciente noticia de BuzzFedd titulada “Univision trabaja sin descanso para conseguir que los latinos se inscriban en Obamacare”:

 

Durante más de un año, la cadena de televisión en lengua española Univision ha estado embarcada en su propia iniciativa, con tintes de campaña, para conseguir que los latinos se inscribieran en los sistemas especializados, trabajando a través de sus noticias, programaciones especiales, colaboraciones publicitarias y una página web dedicada a los servicios médicos.

 

Cuando se enfrentan a esta situación, los conservadores tienen dos opciones. La primera es quejarse y no hacer nada. Pero la segunda (y mucho más imperiosa) respuesta es hacer caso a las recomendaciones del estudio de Media Research Center y entablar contacto con los medios de comunicación hispanos para dar lugar así a mejores reportajes y noticias antes de que se emitan.

Es eso precisamente lo que hemos venido haciendo en la Fundación Heritage, por ejemplo, con Libertad.org. Durante años, hemos estado defendiendo este punto de vista para asegurarnos de que los medios de comunicación hispanos no ignoran nuestros análisis e investigaciones sobre normativa pública respecto a una gran variedad de temas. Como resultado de ello, nuestras investigaciones han recibido cobertura por parte de decenas de medios comunicación en cientos de noticias y reportajes, en lo que supone una ingente labor con el fin de que nuestra visión de la libertad llegue a todos los americanos.

Porque como comentó recientemente el gobernador Bobby Jindal (R-LA) a The Foundry, los conservadores primero deben ganar la batalla de las ideas antes de ganar en las urnas, expresando así el inmemorial consejo de la exprimera ministra británica Margaret Thatcher.

Y dada la creciente influencia de los hispanos en el desarrollo de la política y las normativas públicas, sería peligroso que los conservadores ignoraran a los medios de comunicación hispanos.