Carta abierta al presidente Obama

Obama 2013

Cuando la ralentización temporal de las operaciones del gobierno entra en su segunda semana, le escribo para explicarle por qué los conservadores han insistido en hacer de la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible el centro de la contienda. En el caso de nuestra organización, le puedo decir que estamos en esta lucha debido al perjuicio que esta ley está infligiendo a los americanos de todos los rincones del país.

Estamos luchando por personas como Michael Cerpok, un enfermo de leucemia de Arizona, que recientemente se enteró de que perderá su actual seguro médico por culpa de esta desacertada legislación. Cerpok indica que “mis $4,500 [de gastos] extra se van a convertir en $26,000 extra para poder ver al médico al que he estado viendo los últimos siete años” y está preocupado porque él y su esposa podrían tener que buscarse un segundo empleo para mantenerse a flote.

Estamos luchando por personas como Tom Waschura, residente en California y que votó por Ud. dos veces, pero que se quedó estupefacto ante la factura de las primas de su seguro que recibió recientemente por correo. El precio del seguro de Tom subirá hasta casi $10,000 para él y su familia. Y teme además que estas primas más altas perjudiquen tanto a su familia y como a los empleos de su zona: “Cuando cada año se le quitan $10,000 al presupuesto de mi familia, eso se traduce en unos ingresos disponibles o unos ahorros para la jubilación que no entrarán en nuestra economía local”.

Estamos luchando por personas como Rod Coons y Florence Peace, una pareja de jubilados de Indiana que están satisfechos con su actual cobertura. “Preferiría quedarme con nuestro plan actual porque satisface nuestra necesidades”, comenta Rod. Pero su plan no tiene la aprobación del gobierno según las nuevas reglas de Obamacare, de modo que Rod y Florence van a perder su plan de seguro médico a finales de este año.

Ud. ha afirmado que Obamacare no tiene nada que ver con los asuntos presupuestarios. Pero durante la próxima década, este programa tremendamente impopular añadirá cerca de $1.8 billones en nuevos gastos federales y les costará a los contribuyentes aún más dinero, haciendo que sea casi imposible balancear el presupuesto federal. Y lo que es más, en el caso de millones de americanos que luchan por salir adelante, esta ley comprimirá sus presupuestos familiares debido a un menor número de horas de trabajo, a la pérdida de empleos y a unas primas más elevadas. Con la economía todavía estancada en una recuperación lenta y escasa, todas estas personas necesitan que les den una mano con Obamacare – y se la merecen ya.

Su administración ya ha concedido numerosas dispensas y exenciones durante estos tres años desde que se aprobó la ley. Millones de afiliados a los sindicatos obtuvieron dispensas temporales de los costosos requisitos incluidos en esta ley necesarios para recibir beneficios. Las grandes empresas han recibido el aplazamiento de un año del oneroso mandato al empleador, un aplazamiento que fue difícil de justificar para su secretaria de Salud y Servicios Humanos, Kathleen Sebelius, durante una entrevista a principios de esta semana. Y los miembros del Congreso han obtenido un tratamiento especial para ellos y su personal (de forma ilegal) que les permite continuar recibiendo los subsidios para sus seguros financiados por el contribuyente.

En un momento en el que tantos americanos están sufriendo por culpa de la puesta en marcha de esta nueva ley, sigo perplejo al ver que Ud. no reconoce los perjuicios causados por esta injusta, inviable e impopular ley. Creemos que la deberían derogar por completo, pero al menos, ambos partidos deberían llegar a un acuerdo para no financiarla durante un año, un “tiempo muerto” que frenaría los efectos más perjudiciales de la ley antes de que dé comienzo.

Y aunque los demócratas se hayan rehusado hasta ahora a negociar sobre cualquier aspecto relacionado con la actual ralentización del gobierno, hay millones de ciudadanos que necesitan ayuda debido a esta ley.  Exhorto a Ud. y a su administración para que trabajen con el Congreso y encuentren la forma para que Obamacare deje de perjudicar la economía del país y al pueblo americano.