Hagel Tres razones principales por las que no es idoneo en Defensa

La selección del presidente Obama para su nuevo secretario de Defensa es la equivocada. Los expertos en defensa y política exterior de la Fundación Heritage han examinado el historial de Chuck Hagel, exsenador republicano por Nebraska, llegando a la conclusión de que simplemente no tiene la experiencia y las habilidades requeridas para el cargo. Y lo que es más, su visión de la forma con la que tratar con otras naciones es peligrosa para Estados Unidos.

Aquí tiene las tres principales razones por las que Hagel no es idóneo para el cargo.

1. Hagel no tiene la experiencia ejecutiva y de gerencia suficiente para liderar un departamento tan grande y complejo como el Pentágono.

James Jay Carafano, vicepresidente de la Fundación Heritage para política exterior, explicaba que:

El secretario debe ser un líder y un gerente consumado y multidisciplinar. El currículum de Hagel delata una falta de experiencia ejecutiva y su incapacidad para desenvolverse bajo presión se manifestó de forma evidente durante su comparecencia…Su carrera en el Senado demostró una llamativa carencia de las habilidades clave para el liderazgo ejecutivo. Simplemente no está calificado para este cargo. Su loable servicio como joven sargento en Vietnam ni le exime de las críticas ni le concede un salvoconducto para su falta de habilidad. Tenemos cientos de miles de honorables veteranos que no están calificados para ser secretario de Defensa y Hagel es uno de ellos.

 

2. Asume políticas peligrosamente inocentes tales como “cero nuclear”, el sueño de un mundo sin armas nucleares.

Hagel fue en realidad coautor del informe Global Zero, que recomendaba que “Se deberían eliminar todas las armas nucleares tácticas de Estados Unidos durante los próximos diez años”. Durante la comparecencia para su confirmación, trató de retractarse de su posición, insistiendo en que no estaba a favor del desarme unilateral. La analista de la Fundación Heritage Michaela Bendikova señaló su incoherencia y negación respecto a su posición expuesta en Global Zero.

 

3. Defiende las conversaciones con los enemigos de Estados Unidos mientras que arremete contra nuestros aliados.

Merece la pena preguntarse: ¿por qué respalda Irán a Chuck Hagel?

Hagel ha abogado por celebrar más conversaciones con naciones hostiles como Siria e Irán, a pesar de que este último rechazó recientemente y de manera rotunda la idea de cualquier tipo de conversación bilateral con la administración Obama. Por otro lado, parece que Hagel nunca ha desperdiciado una oportunidad para arremeter contra Israel, uno de los más firmes aliados de Estados Unidos.

Como ha explicado el analista de la Fundación Heritage Steven Bucci, director del Centro Douglas y Sarah Allison de Estudios de Política Exterior:

Hagel ha pedido repetidamente unas mejores relaciones con Irán, el peor estado patrocinador del terrorismo de la historia. En diversos discursos anteriores (algunos no proporcionados al Comité de Servicios Armados del Senado), Hagel se mostró abierto a la “necesidad” de alcanzar y tener unas relaciones normales con Irán. Hagel hace que parezca como si las diferencias que tenemos con Irán (que suministró armas de nivel militar a nuestros enemigos en Irak, diseñadas específicamente para matar americanos) son de algún modo culpa nuestra.

El Senado no propició la nominación de Hagel la semana pasada, pero algunos senadores intentaron utilizar su voto como moneda de cambio político para presionar a la administración Obama con el fin de obtener respuestas sobre el atentado terrorista de Bengasi, Libia. La próxima votación podría tener lugar este próximo martes. Es más, después de la inquietante actuación de Hagel durante la comparecencia para su confirmación, algunos senadores querían recabar más información, incluidos sus historiales financieros y los discursos pronunciados por Hagel.

Pero la prueba manifiesta es clara. Como comentó Carafano, “Lo que pende de un hilo con esta nominación es la seguridad de nuestra nación. Es un cargo que requiere un líder probado con experiencia ejecutiva y un entendimiento sensato de las amenazas globales, así como de una política de defensa viable. Podemos y debemos hacerlo mejor que Chuck Hagel”