Por que los tiranos quieren a Cuba

Joke

“Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados y ningún hombre de espíritu elevado les adulará” : Aristóteles.

A primera vista la insistencia de algunos miembros de la Alba por traer de vuelta a Cuba al escenario latinoamericano y continental es el resultado del espíritu de cuerpo que supuestamente existe entre los camaradas del Foro de Sao Pablo, y una forma de retribuirle en algo al patrocinador de antidemócratas, guerrilleros, asesinos mitificados, traficantes de drogas y de armas. Pero esa no es la verdadera razón. Aunque la expulsión de Cuba de la OEA está vinculada con los objetivos de EE. UU. en plena Guerra Fría de combatir la exportación soviética del comunismo, la razón por la que no se merece su reintegro no se puede sustentar en que la Guerra Fría se acabó hace más de 20 años sino en que en la isla cárcel de los Castro no hay democracia.

Bien decía el expresidente de Costa Rica, Óscar Arias, en su discurso de febrero de 2010 en la Cumbre de Cancún que: “No se debe confundir el origen democrático de un régimen con el funcionamiento democrático del Estado. Hay en nuestra región gobiernos que se valen de los resultados electorales para justificar su deseo de restringir libertades individuales y perseguir a sus adversarios. Se valen de un mecanismo democrático para subvertir la democracia”.

La verdadera razón de los dictadorzuelos que abundan en la Alba para solicitar la presencia de los maestros de la tiranía, es que necesitan que el marco de referencia se ajuste a su nivel y así ellos no queden en evidencia. Lo oscuro se ve más oscuro al lado de lo claro. La maldad resalta aún más rodeada de la bondad. Entre bandidos nadie se siente tan bandido.

El pedido en forma de chantaje del presidente Correa, secundado por la cofradía de los secuaces de Chávez, del retorno de Cuba al escenario continental se explica porque la llegada de los Castro y de Cuba al mismo, eliminaría de inmediato la notoriedad del camino nefasto que estos personajes vienen construyendo hace varios años en sus países, pues al lado de Cuba cualquiera de ellos se ve como un aficionado en el ejercicio antidemocrático.

Esa es la verdadera razón por la que se han esforzado en crear una plaga de instituciones subregionales como Unasur y otras sin la presencia de EE. UU., pues en ellas nadie pone en evidencia a otro.

En mala hora el Gobierno colombiano, por el deseo de ser monedita de oro renunció a la defensa de la democracia que tanto nos ha costado. Prefirió no hacer olas, volverse mejor amigo de un antidemócrata y colaborador de narcotraficantes y secundar la creación de estos engendros de instituciones subregionales que lo único que van a hacer es darle muerte segura a la enferma OEA.

La diplomacia entendida así es el nombre elegante para la complicidad.